Entrevista a John Lamb Lash

Introducción

El estudio del pasado de la Humanidad desde otras ópticas (que podríamos denominar no convencionales) nos puede aportar sin duda una valiosa reflexión para comprender el sentido de nuestras vidas y para trascender de la visión materialista presentada por la historia “científica”. En este caso, John L. Lash, al que se ha considerado sucesor del gran Mircea Eliade, nos habla de la aportación de la Gnosis en este campo, a partir sobre todo de los textos de Nag Hammadi y del Mar Muerto. En la entrevista, Lash se centra muy especialmente de la intrusión en los asuntos humanos de los llamados “Arcontes”, seres extremadamente negativos y manipuladores, a los que se ha querido recluir al ámbito de la religión y la mitología, pero que han ido apareciendo en estudios modernos relacionados con la antropología y con el mundo de la conspiración. En suma, este texto es un gran estímulo para el pensamiento alternativo, yendo más allá de la comprensión mundana de nuestro entorno y ofreciendo una perspectiva más elevada de importantes cuestiones religiosas, mitológicas, históricas, y –por qué no– científicas.

Entrevista realizada en 2005 por Alain Gossens (co-fundador del sitio web Karmapolis) a John Lamb Lash

Lash

Alain Gossens: Hemos estado discutiendo la idea de que existe un parásito que gobierna nuestra mente. ¿Cómo podemos demostrar a nuestros lectores que este parásito existe y que la idea de “infección mental” no es delirante?

John Lash: Al igual que una infección, el parásito mental sería detectado por sus síntomas. La malaria, por ejemplo, produce síntomas violentos causados por una entidad extraña que invade el cuerpo. Para pensar con claridad acerca de los parásitos, debemos tener en cuenta que ciertos comportamientos y ciertas formas de pensar, en particular las ideologías religiosas, serían un síntoma de una infección o invasión alienígena de la mente humana.

AG: ¿Cuál es la naturaleza y el origen de este parásito? ¿Es una inteligencia interdimensional? ¿Es posible que adquiera forma orgánica?

JL: De acuerdo a los gnósticos, los parásitos o Arcontes, como los llamaban, se originan con la primera fase de la formación del sistema solar, antes de que la Tierra se uniera como un organismo planetario. Su hábitat es el sistema solar, exclusivo de la Tierra, la Luna y el Sol. Son formas inorgánicas con inteligencia de naturaleza eléctrica, cyborgs, como diríamos.

AG: Los textos gnósticos (los Códices de Nag Hammadi, o CNH) describen a los Eones y a los Arcontes. ¿Cuáles son las diferencias entre los Eones y Arcontes?

JL: En la cosmología gnóstica, los Aeones o Eones son dioses, deidades, divinidades. Sin embargo, no son dioses creadores o entidades individuales; son más bien como grandes corrientes vivas, conscientes. Son las fuerzas que forman el núcleo central de la galaxia que habitamos, el Pleroma. Los Arcontes son una especie de seres inorgánicos anómalos que emergen fuera del Pleroma, en las extremidades o los brazos de la galaxia.

Se llaman Arcontes (del griego archai, “elementales”, “originarios”) ya que surgen en primer lugar, antes de que se formara la Tierra. Sus cuerpos están compuestos de materia elemental (campos cuánticos) en un estado pre-orgánico.

AG: ¿Cree usted que los voladores descritos por Castañeda y los Arcontes de los gnósticos son realmente la misma cosa?

JL: Sí, estoy convencido de que son los mismos.

AG: ¿Cuál fue el acontecimiento personal de su vida que le hizo centrar su atención en la idea de que un parásito como los Arcontes, voladores, o algún tipo de entidades extraterrestres, afectan a nuestra percepción del universo?

JL: La sensación de que algo distorsiona nuestra percepción ha venido a mí poco a poco; no se desencadenó por un evento personal específico. Sin embargo, ya tuve notables experiencias (“ocultas”) a la edad de cuatro años, como por ejemplo sueños lúcidos en los que me encontraba con seres mágicos que venían a ayudarme o enseñarme, y también con otros seres que me atacaban. Desde esa edad, he sido completamente consciente de los dos tipos de intervenciones.

AG: ¿Cree usted que algunos seres extraterrestres como los Anunnaki o los Grises son las encarnaciones de este parásito, o que esos seres extraterrestres están más perseguidos o poseídos que nosotros por este parásito, esta inteligencia depredadora?

JL: Yo sigo las enseñanzas gnósticas que indican que el principal depredador inteligente de los humanos son los Arcontes. Yo creo que son idénticos a los Anunnaki y a los modernos Grises.

AG: Los gnósticos nos advirtieron acerca de esta criatura depredadora: describieron a los Arcontes y nos dijeron de qué modo nos pueden afectar. ¿Los Arcontes nos crearon? ¿Cuál es el legado que nos han dado?

JL: Los gnósticos explicaron que los Arcontes no nos crearon, pero que se ven atrapados en una ilusión, y por ello se creen que son nuestros creadores. Uno de sus principales objetivos es convencernos de que nos crearon.

Hasta donde yo sé, no hay un legado recibido de los extraterrestres Arcontes. Ellos son inferiores a nosotros en voluntad e inteligencia, si bien son superiores en tecnología de navegación para los viajes interplanetarios, en telepatía y en técnicas de imitación (realidad virtual). Creo que los Arcontes son idénticos a los Vigilantes de Enoc, las entidades a las que se atribuye la enseñanza de la metalurgia y el ornamento cosmético a la humanidad. Si los gnósticos estaban en lo cierto, los ETs Arcontes intentan atribuirse la enseñanza de ciertas habilidades a la humanidad, pero yo creo que esta afirmación es falsa. Nosotros mismos hemos descubierto estas habilidades, pero olvidamos cómo, y así pues somos propensos a aceptar la explicación de una intervención foránea o alienígena.

AG: ¿Cree usted que los Arcontes pueden tomar una forma orgánica? ¿Cree usted, por ejemplo, que los Arcontes y los grises son la misma cosa?

JL: A mi entender, los Arcontes son una especie inorgánica. De silicio y mercurio, como sugiere Kerner. Los Grises son cyborgs, parecidos a la forma humana o, para ser más precisos, a la forma de un feto prematuro.

Los textos gnósticos describen la producción de las especies Arcontes como un aborto, por lo tanto, la forma de un cuerpo humano prematuro. Los Arcontes son solo cuerpo, no tienen alma. Sí, estoy convencido de que los Arcontes relatados por los gnósticos son idénticos a los grises modernos del tipo embrionario. Whitley Streiber ha observado que los ETs grises tienen un alto grado de neotonía, esto es, tienen la forma de una entidad que no está completamente formada cuando nace.

AG: En su interpretación de los textos gnósticos, los estudiosos describen el papel crucial desempeñado por una persona que se llama Jesucristo.

Este personaje nos advirtió acerca de los Arcontes. ¿Es este el mismo Jesús del Nuevo Testamento? ¿Por qué el mensaje de Jesús contenido en el Nuevo Testamento y el de los Códices de Nag Hammadi son tan diferentes?

JL: Éstas son preguntas profundas y problemáticas. Parte del lenguaje en estas preguntas refleja la confusión típica o desinformación acerca de los materiales gnósticos. De hecho, nunca aparece el nombre de Cristo en los códices de Nag Hammadi, ni el nombre de Jesús. Por el contrario, hay un código recurrente: el copto XC o XRC  (transliterado como CHS o CHRS) e IC o HC (transliterado como IS).

Por ejemplo, en el Tratado Tripartito (117.10) se encuentra HC en copto, y los traductores modificaron esto por H (COY) C, “Esous”, luego traducido como el nombre de Jesús. Aquí se puede ver hasta qué punto los estudiosos han manipulado los códigos y los han hecho encajar en una idea preconcebida. La mayoría de los textos gnósticos utilizan los términos el “Salvador”, el “Señor” y el “Revelador”, sin mención específica de Jesús o Cristo en absoluto.

Los eruditos con un acervo cristiano y que consideran que los CNH son primitivos textos cristianos interpretan “XRC” como Cristo (o algunas veces Cresto) e “IS” como Jesús. Sin embargo, no hay base firme para tal convención. Estoy convencido de que estos códigos no se refieren al “Cristo” de San Pablo o al “Jesús histórico” del Nuevo Testamento.

Los códigos se utilizan precisamente para evitar esas identificaciones. El término “Jesús viviente” que se encuentra en los CNH se refiere a un guía interno o entidad psíquica, no a un personaje histórico. Para los gnósticos, el “Jesús viviente” indicaba una fuerza espiritual que no muere, por lo que no puede ser un ser humano real. Jesucristo en el Nuevo Testamento dice cosas que nunca han sido dichas por un gnóstico iniciado. Sus palabras y actos son incompatibles con un maestro iluminado de los Misterios.

El Christo gnóstico no es el Cristo, el Hijo unigénito de Dios, en la teología de Juan y Pablo. El Christo gnóstico es un Eón, una fuerza divina que no puede asumir la forma humana. Los gnósticos negaban la Encarnación. En su opinión, ninguna persona humana tiene el privilegio de encarnarse en un Eón, una divinidad.

AG: ¿Ve usted alguna tendencia (aunque sea muy pequeña) en la Iglesia Católica Romana de reconocer la legitimidad de los textos de Nag Hammadi, incluida la existencia de los Arcontes, o más bien de negar el contenido y la pertinencia, la relevancia de los materiales de Nag Hammadi?

JL: No veo ninguna tendencia a reconocer el verdadero carácter no cristiano de los CNH, y ciertamente no hay tendencia a reconocer a los Arcontes. Tenga en cuenta que las enseñanzas gnósticas atribuyen la religión católica (el sistema de creencias salvacionista) a la influencia desviada mental de los Arcontes. Si las autoridades católicas reconociesen el mensaje gnóstico, ¡estarían admitiendo que su sistema de creencias es un implante extraterrestre en la mente humana!

AG: La gente suele comparar la importancia del descubrimiento de los textos de Nag Hammadi con los Rollos del Mar Muerto (RMM). Por lo que usted sabe, ¿podemos encontrar en los Rollos del Mar Muerto la misma advertencia acerca de los Arcontes, por el hecho de que la creación del universo es un error contenido en los CNH? ¿Quién escribió los Rollos del Mar Muerto y quién escribió los CNH? ¿Eran enemigos?

JL: Muy buena pregunta. Esta conexión entre los RMM y los CNH es crucial. Que yo sepa, ningún estudioso ha indicado las referencias cruzadas entre estos textos antiguos, pero existen. Deje que me explique. Los RMM no nos advierten sobre los Arcontes porque fueron escritos por una secta extremista que fue manipulada por los Arcontes.

Los Zaddikim (los justos) del Mar Muerto era una secta violenta y apocalíptica dedicada a los seres celestiales, llamados Kenoshim, que se les aparecieron con carros brillantes. Algunos textos RMM –en particular, 4Q405, en las canciones de Sabbath– describen el aspecto y el movimiento de los OVNIs de tipo platillo volante, tal y como son descritos en los avistamientos modernos.

En resumen, estoy convencido de que la secta de Qumran era una secta apocalíptica de los contactados OVNI, como el culto suicida Heaven’s Gate (“la Puerta del Cielo”). Al sur de Qumrán había un campamento gnóstico de un grupo llamado los Arcónticos que tomó este nombre, creo yo, porque tenían la misión de espiar a los Arcontes que estaban controlando a los Zaddikim.

En un texto gnóstico, el Apocalipsis de Santiago (25.15), el Revelador dice: “Jerusalén es el lugar de residencia de muchos Arcontes”. Estoy seguro de que muchos gnósticos de los templos de los Misterios en el Cercano Oriente eran conscientes de la intrusión de los Arcontes.

Detectaron a los extraterrestres y sus efectos, una infección mental o psíquica que tomó la forma de la locura religiosa. Jerusalén estaba muy infectada, y también Qumrán. Los CNH no dicen que “el universo es un error”; dicen que el sistema mundial en que vivimos, nuestro sistema planetario, es una anomalía debido a la presencia de los Arcontes que inciden en la vida sobre la Tierra. La cosmología gnóstica explica el surgimiento de los Arcontes a nivel cósmico, por lo que los gnósticos entendieron el origen y comportamiento de estas entidades alienígenas. Los sectarios del Mar Muerto fueron engañados por completo por los Arcontes, a los que veían como ángeles celestiales. Ellos creían que el líder Arconte, Jehová, era su creador Dios.

Los gnósticos veían estas creencias como una locura religiosa, debido al virus ideológico difundido por los Arcontes. Varios pasajes de los RMM se refieren directamente a los gnósticos que se consideran acérrimos enemigos de los Zaddikim. Que yo sepa, ningún estudioso ha señalado que el culto del Mar Muerto haya estado dirigido a los gnósticos de esta manera. Los Zaddikim querían destruir completamente a los gnósticos.
Si mi teoría es correcta, podemos entender el porqué.

Los códices de Nag Hammadi fueron descubiertos en diciembre de 1945, pero su importancia no fue reconocida hasta el verano de 1947, justo cuando se hallaron los Rollos del Mar Muerto. Los lectores, por supuesto, deben observar que el verano de 1947 fue el momento del avistamiento OVNI de Kenneth Arnold de platillos volantes, y del incidente de Roswell. Es sorprendente que los antiguos materiales escritos por un culto ET/OVNI, así como otros materiales que ponen de manifiesto la naturaleza de ese culto, aparecieran en el momento exacto de la ola [de avistamientos] de 1947 y del incidente de Roswell. Verdaderamente esto es una “coincidencia cósmica”.

AG: ¿Por qué la Iglesia Católica es tan terca y tan reacia a dar acceso a los Rollos del Mar Muerto? ¿Se dio la misma reacción con los materiales de Nag Hammadi?

JL: El Vaticano controló el equipo internacional de académicos asociados con la Escuela Bíblica de Jerusalén. Estos estudiosos, como de Vaux y Milik, retuvieron los materiales RMM ya que mostraban los verdaderos orígenes del cristianismo bajo una luz muy negativa.

Los textos RMM revelan que la ideología de la salvación en el cristianismo no se originó con Jesús, sino que vino a través del culto Zaddikim. Este es un fuerte golpe a la creencia cristiana en la singularidad de su religión.

Para los materiales de Nag Hammadi se contrató un equipo diferente de académicos. No retrasaron ni disimularon los resultados. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que la interpretación habitual de los CNH es muy favorable al cristianismo, o al menos lo hacen parecer de esa manera. En consecuencia, los CNH son menos amenazantes para la fe cristiana que los RMM.

Sin embargo, en mi interpretación radical de las enseñanzas gnósticas, el mensaje de los CNH es claramente anti-cristiano, es decir, en contra de la ideología de la redención divina, no contra el amor, la bondad y las buenas obras, por supuesto. Pero entonces, el amor, la bondad y las buenas obras no son monopolio de los cristianos, ¿verdad?

AG: Algunos antropólogos como Michael Harner o Carlos Castañeda ofrecieron la misma descripción de una criatura misteriosa: Harner vio en una visión a la Maninkaris, una criatura negra, una mezcla entre ballena y  reptil (pterodáctilo). Estas criaturas, que se mantienen ocultas, son consideradas por los indios de la Amazonía como la fuente de toda vida en la Tierra. Castañeda describe las horribles criaturas voladoras como peces blancos y enormes que se alimentan de la conciencia de la humanidad. ¿Podemos comparar esas criaturas? ¿Cree que tienen la misma naturaleza?

JL: No, no me parece que ésta comparación sea válida. La visión de los indios del Amazonas es probablemente una memoria ancestral de los orígenes de la vida humana. Las enseñanzas gnósticas sobre esta materia son similares a los de los pueblos indígenas que afirman que la “gente primera” vino de los cielos. Esto se llama panspermia en la ciencia moderna: la siembra de la especie humana sobre la Tierra a partir de un origen extraterrestre.

En la imaginación de los pueblos nativos, como los que iniciaron a Harner, las semillas de la vida llegan en grandes canoas, gusanos, dragones y otras formas similares. Ésta es una manera de visualizar la panspermia. El ADN se puede visualizar como una serpiente enrollándose. En la descripción de Castañeda de los voladores, se refiere a un fenómeno totalmente diferente, un tipo de depredador que es como un murciélago o dragón. A lo largo de la historia del dragón ha sido visto como una figura angelical benigna, incluso un tipo de conciencia superior, pero el “reptil” tipo, descrito como Arconte por los gnósticos, es diferente.

Tenemos que ejercitar un poco la imaginación y distinguir el arquetipo universal del dragón de la forma específica del depredador alienígena, el Arconte reptil, llamado “dracónico” en los CNH.

AG: ¿Por qué se compara el conocimiento gnóstico al chamanismo? ¿Los gnósticos participan en la investigación sobre la cognición y otras maneras de percibir la realidad? ¿Se utilizan sustancias alucinógenas como los chamanes utilizan la ayahuasca, el peyote o la psilocibina?

JL: Don Juan dice que la hechicería (el chamanismo) trata de cambiar los parámetros de la percepción. Yo creo que los gnósticos eran maestros de esta práctica. Ellos eran herederos de una larga tradición de chamanismo que se deriva de los pueblos indígenas de Europa y Asia y que se remonta a la época del Paleolítico. En la Gnosis, vemos en el camino de la percepción elevada (usando el término de Castañeda) un sofisticado método de chamanismo, una especie de alta tecnología chamánica, si se quiere. De hecho se enseñaban y transmitían técnicas de percepción paranormal en las Escuelas de Misterios fundadas y dirigidas por los gnostokoi, “aquellos que saben de las cosas divinas o sobrenaturales”. De acuerdo con la “tesis de Wasson”, el uso ritual de plantas psicoactivas fue la base de toda religión genuina en la Tierra.

Gordon Wasson y Albert Hofmann, el químico suizo que descubrió el LSD, propusieron que el kykeon era una mezcla de hongos del cornezuelo de centeno, la base orgánica del LSD. Por tanto, era una poción psicodélica. Además, se ha sugerido, sobre la base de una profunda investigación, el uso de hongos psicoactivos en los Misterios. Ahora se sabe que los antiguos cultos chamánicos utilizaban plantas psicoactivas para lograr la muerte temporal del ego y cambiar los parámetros de la percepción. Yo creo que los gnósticos eran profundamente expertos en el uso de plantas psicoactivas, incluyendo hongos. Sin embargo, no he encontrado ninguna evidencia directa de esto en los materiales CNH.

AG: Algunas religiones y filosofías afirman que nuestro universo material es una ilusión y una trampa y que nuestra alma está enredada en una telaraña de engaño entrópico. Si creemos en Castañeda, el ser humano está dirigido por una conciencia que no es su propia mente, pero sí, la mente del depredador. Éste punto de vista puede sonar muy oscuro y pesimista. ¿Cuál es la forma de salir de esta trampa, este lío?

JL: En realidad no hay trampa, pero hay una confrontación con el Tramposo, la presencia extraterrestre en nuestras propias mentes. Los gnósticos no enseñaron que el mundo, éste planeta físico y el reino de los sentidos, son una ilusión o un engaño.

Ellos decían que este es un misterio profundo y hermoso, pero que se nos impide entrar en el misterio con profundidad y de una manera lúcida a causa de ciertos factores en nuestras propias mentes. Los Arcontes pueden infiltrar su inteligencia extraterrestre en nuestra mente, pero no pueden controlarla o hacerse cargo de nuestras mentes por la fuerza bruta. Sin embargo, si nos dejamos llevar por su hechizo, ellos pueden controlar por completo nuestras mentes. Esto ocurre cuando abdicamos de nuestra propia conciencia, no a través de su dominio. La manera de salir de la trampa es discernir lo que es auténticamente humano en nuestras mentes de lo que es inhumano, mecánico estúpido, ciego, imitativo; en resumen, debemos entender el potencial humano con el fin de ver cómo se distorsiona y subvierte.

Imaginemos, por ejemplo, que nunca has oído una sinfonía de Beethoven, pero sí una versión distorsionada con las notas totalmente deformadas. Sólo podrías saber que la música se distorsiona si conocieras la versión verdadera y sin distorsiones. Del mismo modo, debemos reconocer nuestra auténtica mente, nuestro verdadero potencial humano, con el fin de ver cómo se desvía. Éste es el reto de los depredadores. Tengo una pequeña frase de esta situación: “El potencial humano viene en un paquete tramposo”.

AG: Las “leyes” de la naturaleza se basan en la depredación y el miedo. De hecho, es lo mismo para la humanidad, incluso es más sutil. Todo se basa en la dualidad y la lucha. ¿Es posible que esto se deba a la influencia o la manipulación del universo por los arcontes o voladores?

Sin esas criaturas, es posible pensar que el mundo podría ser diferente, no dualista y depredador, o ¿cree que el dualismo está en la esencia misma del universo, con o sin los Arcontes?

JL: Este mundo, es decir, la vida aquí en la Tierra, en realidad no es como usted lo describe. La descripción que usted propone es ya un resultado de la percepción desviada. En la naturaleza existen tantas pruebas de la simbiosis y la cooperación como de la depredación y el miedo (de hecho, hay más). La forma en que funciona la Tierra es un milagro simbiótico, así como un evento mágico, y tampoco cabe duda de que se debe a “la influencia o la manipulación del universo por los arcontes o los volantes”.

La influencia de los Arcontes es la forma en que percibimos el mundo, pero no el mundo mismo. La energía primaria del mundo en que vivimos es la divinidad que mora en el planeta, la inteligencia de Gaia, llamada Sophia por los gnósticos. Si pudiéramos alinearnos con la inteligencia de Gaia, no veríamos el mundo como un lugar de miedo y depredación, sino de belleza, generosidad y magia.

AG: En la tradición gnóstica, Sophia es la entidad divina que cometió un error y creó el universo y los Arcontes. ¿Cómo podemos encontrar y reclamar la conexión con este principio creador y evitar el contacto con los Arcontes?

JL: Una forma de llegar a Sophia es rendirse a la belleza y majestuosidad de la naturaleza, para entrar en la presencia mística de la Tierra. En la naturaleza los aspectos místicos y físicos de la realidad se fusionan. La belleza es sobrenatural.

El objetivo de las prácticas gnósticas y de los correspondientes métodos chamánicos era salir del ámbito social humano, dejar caer los filtros del condicionamiento, y comunicarse directamente con la inteligencia planetaria, Gaia-Sophia. Creo que esto se hizo a través de la disolución temporal del ego con la ayuda y orientación de los aliados sagrados. No hay manera de evitar a los Arcontes, pero podemos hacernos inmunes a ellos mediante el fortalecimiento de nuestra unión vital con Gaia-Sophia, el planeta viviente. Los Arcontes son alienígenas que nos alejan de Gaia.

El lenguaje preciso es importante en la explicación de la vida cosmológica; o los términos poéticos precisos, por decirlo así. El Eón Sophia no cometió ningún error al crear el universo y los Arcontes. Ella actuó de manera unilateral, sin vinculación con otro Eón, y se proyectó más allá del núcleo galáctico. Los Eones son poderes sin forma en el núcleo galáctico de cada galaxia. Hay muchas galaxias en el Universo. Sophia no creó el Universo; originó el orden del mundo que experimentamos como un sistema triple: Sol-Luna-Tierra. Sophia no se equivocó, pero ella exageró su participación en la emanación, su Ensueño. Por lo tanto, ella misma se plasmó en su Ensueño.

Este es un evento raro; no es típico de la manera en que operan los Eeones. Como un efecto secundario de su implicación excesiva en su Ensueño, Sofía cayó desde el núcleo galáctico (Imagínese una explosión o punta de materia luminosa, como de espuma, desde el centro galáctico a los brazos que lo rodean). El impacto que causó sobre la materia elemental en los brazos galácticos produjo una especie inorgánica, los Arcontes. Los Arcontes procedieron a fabricar un sistema inorgánico planetario, un mecanismo de relojería. La Tierra, el planeta viviente que encarna Sofía, fue capturado en ese sistema sin vida. Este es el “error” o, mejor dicho, la anomalía de nuestro sistema mundial.

AG: En la tradición gnóstica, como yo la entiendo, Sophia (la sabiduría) no es el único “Dios” o fuente de eternidad y perfección. ¿Se puede comparar a Sophia con un ser avanzado muy sofisticado y elaborado, algún tipo de superinteligencia extraterrestre? ¿O debemos admitir que la fuente de todo no es una entidad única, sino más bien un concepto politeísta?

JL: En la cosmología gnóstica, Sophia es un Eón, una divinidad a nivel cósmico, pero no está sola. Ella es parte de un conjunto de Eones, los dioses del Pleroma o plenitud. Hay muchos pleromas, muchas galaxias en el Universo.

El mito gnóstico de la Diosa Caída se trata de nuestra galaxia y de nuestro planeta, no de todo el Universo. Si no sabemos lo que está pasando aquí, a nivel local, ¿cómo podemos saber lo que está sucediendo en el resto del universo? La prueba consiste en conocer nuestra verdadera historia, y luego introducirnos en la gran historia.

Debido a la peculiar intensidad de su Ensueño, Sophia llegó a encarnarse en el planeta Tierra y por eso es, para nosotros, que habitamos la Tierra, la gran divinidad en la que vivimos. Ella es la verdadera Matriz viviente. Sophia es la divinidad de la Naturaleza, teológicamente hablando. ¿Cómo es ella? Esto es algo que se debe llegar a comprender a través de las prácticas, a través de un camino sagrado de aprendizaje, la Gnosis. Todos los Misterios se destinaron a conocer a Gaia y a servir a la inteligencia superior del Eón Sophia. La “fuente de todo” es un Misterio.

¿Por qué especular sobre lo que no podemos saber cuando nos enfrentamos a la aventura de explorar lo que podemos saber?

AG: A pesar de los malos rumores y las teorías conspirativas sobre la percepción, ¿qué piensa de la otra concepción del parasitismo representado por Branton, David Icke, y el chamán zulú Credo Mutwa, que creen profundamente que el parásito es de hecho una entidad reptil y que esta entidad acompaña o invade los cuerpos de los príncipes líderes de este mundo, como George Bush?

JL: Creo que tenemos que entrenar nuestra imaginación para detectar la presencia de entidades extraterrestres y distinguir lo que es real de lo que es fantasía. Los alquimistas tenían una regla: Proceder de acuerdo con la naturaleza, observando las obras de la naturaleza, y realizar la Gran Obra con los verdaderos poderes de la imaginación, no con el pensamiento de la fantasía.

Esto es un asunto de disciplina que nos enfrenta al camino de la percepción aumentada. Creo que algunas fuentes autóctonas como Credo Mutwa tienen cosas válidas que decir acerca de los Arcontes. Al mismo tiempo, sospecho que el escenario reptil es exagerado debido al pensamiento fantástico y a la manipulación mental.

Hasta donde yo sé, los depredadores alienígenas llamados Arcontes por los gnósticos pueden ser de dos tipos: embrionarios (los extraterrestres grises) y draconianos, un tipo de reptiliano, pero que no pueden poseer los cuerpos de los seres humanos. Hay un elemento de sentido común que debe mantenerse en la consideración de los fenómenos paranormales y sobrenaturales. George Bush no tiene por qué ser un reptil para ser un monstruo. Tenemos que reconocer que los seres humanos pueden actuar en formas monstruosas, ya que son desviados por los depredadores reptilianos, sin adoptar la fantasía de que en realidad se convirtieron en reptiles. Para mí, el escenario propuesto por Icke y otros, otorga demasiado poder a los depredadores. Entonces, ¿de qué modo Icke y sus testigos pueden ofrecer pruebas de primera mano de la metamorfosis reptiliana?

Pues bien, la percepción es un montaje. Toda percepción. Tenga en cuenta que los Arcontes son maestros de la realidad virtual. En copto (el lenguaje de los CNH) esto se llama HAL, “simulación”.

Los textos gnósticos dicen que los arcontes “secuestran almas por la noche”. Esto se hace a través de la realidad virtual, las técnicas de realidad virtual de simulación. Por supuesto, la realidad virtual de los Arcontes es tan real para ellos como para nosotros lo es la realidad sobre la Tierra. La diferencia es que nosotros no podemos interactuar en simbiosis con esa realidad virtual. La otra diferencia es que los Arcontes manipulan los campos cuánticos inorgánicos, pero nosotros manipulamos las bandas de percepción que dan forma a esos campos.

Los gnósticos nos enseñaron que somos superiores a los Arcontes en el pensamiento, en la percepción y en la intención. Yo diría que estos informes son existencialmente ciertos: los testigos han percibido la metamorfosis, pero tal percepción es un efecto de los poderes reptilianos de la realidad virtual en vez de un verdadero fenómeno, un acontecimiento natural. Las serpientes nacen de los huevos y mutan sus pieles. Esto es lo que nos muestra la naturaleza, que nos puede decir algo acerca de cómo se comportan los reptiles si nos acercamos a esta cuestión con auténtica imaginación y no con fantasía.

AG: Algunos autores como Paul Von Ward denuncian a YHVH-Yahveh como un ser avanzado, una entidad extraterrestre que quiere gobernar nuestro mundo con intenciones no muy puras y agradables. ¿Cree usted que YHVH es un Arconte o el representante de los Arcontes?

JL: Los textos gnósticos afirman claramente que Jehová es el “Señor Arconte”, un tipo de reptil depredador alienígena que domina la mentalidad de la colmena de los alienígenas embrionarios o Grises. Jehová, a quien los gnósticos llamaban “Yaldabaoth”, es verdaderamente un ser extraterrestre cuyo reino es independiente del sistema planetario de la Tierra, el Sol y la Luna.

Él no es un ser avanzado (es decir, más evolucionado que los humanos), sino un alienígena loco con ciertos poderes sobrehumanos o deificados. Los gnósticos enseñaban que Jehová infecta a la humanidad con la creencia de que él es su dios creador, pero en realidad no puede crear nada. En los CNH está muy claro que Jehová-Yaldabaoth es el comandante de la especie Arconte.

AG: Los gnósticos denuncian el papel de los Arcontes. ¿Ha encontrado usted este mismo tipo de advertencia en otras tradiciones religiosas?

JL: No, no puedo decir que haya encontrado esta información tan clara y completa en otras tradiciones religiosas. Tenga en cuenta que la Gnosis es un camino de conocimiento, no una religión. Los Misterios eran escuelas de conocimiento paranormal, instituciones no religiosas. Estoy convencido de que toda religión es una perversión del potencial humano, pero las tres religiones abrahámicas, el Judaísmo, el Cristianismo y el Islam, son potencialmente letales. De hecho, conducen a la perversión completa de nuestra especie. Usted no encontrará ninguna religión que le advierta de que es peligroso profesarla para su salud mental y para su supervivencia física. Los Gnósticos veían en la religión salvacionista las pruebas y el instrumento de la intrusión alienígena.

AG: Las enseñanzas gnósticas y las Escuelas de Misterios son la misma cosa, en nuestra opinión. Algunos teóricos de la conspiración como Springmeier y Icke creen que los rituales satánicos provenían de escuelas de misterios y piensan que las Escuelas de Misterios son la raíz de los abusos rituales satánicos, de los Illuminati y de la tradición masónica.

¿Cómo y por qué esos autores realizan esa conexión entre las escuelas de Misterios, el iluminismo y el satanismo? ¿Por qué denuncian con tanta violencia tanto a las escuelas gnósticas y mistéricas como a la religión católica romana, cuando se sabe que los gnósticos fueron perseguidos por los católicos romanos?

JL: Sospecho que los teóricos de la conspiración (como Icke y otros), que proponen la intervención alienígena, no están familiarizados con los Misterios, por dos razones. En primer lugar, no tienen experiencia directa en la muerte del ego y la instrucción por la Luz comparable a la experiencia de los Misterios. En segundo lugar, no pueden distinguir los métodos y motivos de los Illuminati de los auténticos gnósticos.

Los Illuminati fueron iniciados perturbados, que tenían un profundo conocimiento de las prácticas del Misterio, pero que lo utilizaron de manera malévola para adquirir poder social y político. Las Escuelas de Misterios no eran campos de entrenamiento para los Illuminati, como cree Icke. Se trata de un grave error de su parte. Debido a la falta de experiencia directa, Icke y los demás son incapaces de darse cuenta de que los adeptos de la energía de la serpiente (Kundalini) se oponen directamente a los Illuminati que hicieron un pacto con los poderes reptiles.

Como ya he explicado en mis artículos, se nos da la fuerza Kundalini para repeler la intrusión alienígena. La serpiente benigna, la de la curación, no es una entidad reptil sino un componente innato de nuestro legado biológico divino. La especulación y la investigación (incluso una investigación tan buena como la de Icke) no puede enseñarnos a realizar tales distinciones. Sólo la experiencia directa nos puede enseñar.

A los Illuminati se les prohibió estrictamente participar en los Misterios, una vez detectada su desviación. En otras palabras, los Illuminati eran practicantes de las ciencias ocultas (principalmente, la influencia y el control mental), y tuvieron que ser expulsados de los Misterios… pero esto es otra historia, una historia muy importante por cierto, de la cual Icke y los otros parecen ser totalmente ignorantes.

AG: ¿Cuáles son los conceptos de cielo e infierno en términos gnósticos?

JL: No hay una concepción del cielo y el infierno en las enseñanzas gnósticas.

AG: Clive Prince y Lynn Pycknett en un libro llamado “The Stargate Conspiracy” denuncian el hecho de que con la Nueva Era, la manipulación global creará un sincretismo (mezcla de budismo, hinduismo, y las tres religiones del Libro), una religión del nuevo mundo basada en el culto antiguo egipcio y el culto al “Consejo de Los Nueve”. En esta nueva religión, encontramos el libro de las “Claves de Enoc” y personas como James Hurtak y Andrea Puharich, de la Orden de Melquisedec. ¿Qué piensa usted acerca de esto? ¿Es otra manipulación de los Arcontes?

JL: Creo que todo esto es una fantasía compartida por gente desesperada por obtener el poder y un status espiritual, y algunos elementos de estos escenarios pueden estar afectados por la desviación arcóntica.

El desafío de afrontar a los embaucadores alienígenas es discernir lo que es realmente anormal y peligroso, en contraste con la mera necedad y la insensatez. Hay un montón de tonterías en las teorías de la conspiración del nuevo orden mundial. Hay mucha falsedad espiritual y engaño de supuestas personas que canalizan. Esto ha estado sucediendo desde hace muchos años… El problema aquí es que la fantasía material es como la arena movediza: basta que te hundas en ella y ya no puedes salir.

Con las indicaciones precisas dadas por los gnósticos acerca de los Arcontes podemos empezar a ver lo que está sucediendo en nuestras mentes y corregir la locura, aunque hay que hacerlo de forma individual, ya que no podemos corregir la locura en la mente de los demás.

Fuente: http://www.bibliotecapleyades.net (traducción española revisada y corregida sobre el original)

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