Una cuestión de huevos

En el moderno, civilizado y altamente tecnológico mundo en el que vivimos, la alimentación parece haber alcanzado las más altas cotas de elaboración, sofisticación y control sanitario, a fin de que todo lo que llega a nuestra mesa sea sabroso, sano y seguro. Pero, por desgracia, sólo echando un vistazo a la obtención y manipulación de lo que llega a los mercados podemos ver que en los últimos 100 años la producción de alimentos (por lo menos en la sociedad occidental) se ha convertido en algo que está muy lejos de ser un proceso natural.

Así, detrás de la opulencia, la variedad y el supuesto rigor en el control de calidad de los alimentos, hay una oscura historia de transformación y quimicalización de la materia prima natural, en un modelo que prima por encima de todo la maximización de beneficios. Y todo ello, claro está, con el beneplácito de las autoridades económicas y sanitarias que “velan” por nuestro bienestar y salud.

Obviamente, también podríamos referirnos ahora a la paradoja de un planeta donde una buena parte de la población pasa hambre porque no tiene acceso a los alimentos más básicos (y a veces ni a agua), mientras que en muchos países desarrollados la alimentación es abundante, pero no es sana, sino que más bien provoca obesidad y múltiples enfermedades que han de ser tratadas con diversos fármacos (menos sanos aún). En fin, esta sería otra historia para otro momento.

Entre los muchos tristes episodios de esta alimentación indutrial que apenas conocemos, hace no mucho accedí a una información muy penosa sobre la producción y comercialización de los huevos de gallina, un alimento muy común y de consumo frecuente en todas las familias. Pero, ¿qué hay detrás de una caja de huevos? ¿Nos hemos parado a pensar que significan las cifras que vemos impresas en cada unidad? ¿Qué sabemos sobre la obtención de millones y millones de huevos para nuestro consumo cotidiano? ¿Qué les pasa a las gallinas? Lo que es barato, ¿sale realmente barato en términos de conciencia?

industria_avicola
Lo que no vemos detrás de nuestro consumo cotidiano

El siguiente archivo Powerpoint que adjunto para descarga no es un documento agradable ni complaciente, y más bien puede resultar tremendista en algunos momentos. Sin embargo, esta realidad existe y nosotros, como consumidores, la podríamos cambiar radicalmente con un ajuste en nuestra conducta a la hora de comprar, aunque ello suponga un ligero aumento en el precio final del producto adquirido.

A la vista de lo que aquí se expone, queda claro que con un poco de conciencia y un pequeño esfuerzo se puede marcar la diferencia. No voy a entrar ahora en debates sobre vegetarianos y carnívoros, pero es bien cierto que tenemos que hacer una reflexión global sobre la manera en que nuestro mundo civilizado se alimenta y cómo afecta ello a los animales. Ya no se trata sólo de que los animales sean criados para ser sacrificados, sino de qué manera los tratamos durante su vida, pues añadir tortura a la tortura nos coloca en un nivel muy bajo de conciencia.

LA INFERNAL INDUSTRIA DEL HUEVO

(c) Xavier Bartlett 2014

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s