Abducciones: ¿secuestrados por extraterrestres? (2ª parte)

Intentando hallar una explicación

Placa_Hill
Placa que recuerda el incidente de los Hill

Aceptando como verídico este incidente [véase 1ª parte del artículo], durante mucho tiempo los investigadores han concluido lo que parece más obvio (aunque también lo más increíble): los Hill fueron secuestrados por entidades biológicas de origen no terrestre. Y por extensión, la intervención de una inteligencia extraterrestre, como la posibilidad más satisfactoria para explicar la multitud de casos que se reportaban en todo el mundo. Es lo que se ha venido en llamar la “hipótesis extraterrestre”. Desde entonces el fenómeno, su interpretación y el abordaje de una posible explicación han evolucionado y junto a esa posible explicación se ha abierto paso con fuerza otras teorías, la más arriesgada de las cuales defiende que nuestra civilización estaría sometida a una especie de manipulación por parte de inteligencias ajenas a lo que tenemos asumido como realidad objetiva, con espurios e inconfesables objetivos.

Y todo ello sin olvidar la explicación meramente psicológica –casi siempre abrazada desde posturas escépticas– que atribuiría estos relatos a extraños episodios alucinatorios que se han gestado en la mente del sujeto, restando toda validez al proceso de abordaje hipnótico para llegar al origen de la posible experiencia y negando la realidad objetiva del fenómeno. Esta teoría, sin embargo, tiene difícil encaje si tenemos en cuenta que Betty y Barney Hill se sometieron por separado a las sesiones de hipnosis y que sus declaraciones fueron mayoritariamente concordantes. Esto no implica que el caso Hill, y todos los casos de abducción, no tengan una fuerte componente psíquica, que la tienen, pero no en el sentido de que los testigos sean víctimas de alucinaciones, sino en el más siniestro de que sean víctimas de algún tipo de manipulación mental, como sugiere Vallée en su libro Pasaporte a Magonia. De aceptar este presupuesto, estaríamos tras la pista que conectaría las abducciones –y, por extensión todo el fenómeno OVNI– con las apariciones religiosas y otros episodios que hasta la fecha hemos reducido al ámbito de la parapsicología sin plantear su relación con la ufología.

No podemos despreciar tampoco la intervención de agencias gubernamentales y los servicios de inteligencia en la manipulación de todo el fenómeno OVNI y de las abducciones en particular. Esta campaña de desinformación tendría como objetivo intoxicar con falsas noticias e informes de casos inexistentes para, finalmente, desacreditar todo el fenómeno y con él a quienes lo investigan. Investigadores de todas las épocas y nacionalidades han declarado haber sido víctimas en alguna ocasión de este tipo de actuaciones. De ser cierto, esta actuación estaría validando la importancia de un fenómeno que algunas élites de poder estarían valorando como potencialmente peligroso, hasta el extremo de dedicarle medios y recursos a su desprestigio (en terminología anglosajona, debunk).

Jacques Vallée y el “sistema de control”

Uno de los intentos de aproximación científica a este tema la realizó el ya citado Jacques Vallé. El investigador francés, que en un principio había apostado por la “hipótesis extraterrestre”, fue paulatinamente derivando hacia posiciones más folkloristas pero a la vez más inquietantes. Tras años de estudio, llegó a la conclusión que la atribución a visitantes del espacio era insuficiente para explicar la amplísima y a menudo contradictoria fenomenología OVNI:

“Los datos acumulados tienden a demostrar, de diversas maneras, que sin duda los OVNIs existen, que dan cuenta de un fenómeno precedentemente no reconocido y que los hechos no corroboran la hipótesis de visitantes del espacio tal y como se la concibe generalmente.”[i]

Y fundamenta esta afirmación en varios argumentos. En primer lugar, los llamados encuentros cercanos serían mucho más numerosos de lo que exigiría cualquier exploración física de nuestro planeta. Asimismo, la morfología reportada en los casos de abducción y en los encuentros cercanos por parte de los testigos, tendría poca probabilidad de aparecer en otro planeta, siempre según Vallée, y desde un punto de vista biológico resultaría mal adaptada a los viajes interplanetarios. Los comportamientos de esos presuntos visitantes extraterrestres serían contradictorios con la hipótesis de experimentaciones científicas realizados sobre humanos por una supuesta raza más avanzada, aunque esta afirmación, sin embargo, podría adolecer de una visión en exceso antropocéntrica.

Para Vallée la presencia de esa inteligencia ha sido una constante en la historia de la Humanidad, habiéndose adaptado a las diversas culturas en las todas épocas vividas por la especie humana. Constituiría una especie de “sistema de control” natural.

“Si tomamos un amplio muestreo de este material histórico, veremos que se halla organizado alrededor de un tema central: la visita de seres aéreos procedentes de uno o varios países legendarios y remotos. Varían los nombres y las peculiaridades, pero la idea central permanece. Llámese Magonia, cielo, infierno, País de las Hadas…, todos estos lugares tienen una característica común: ningún viviente puede llegar a ellos, excepto (…) en muy contadas ocasiones. Los emisarios de estos lugares sobrenaturales llegan a la Tierra a veces en forma humana y otras bajo la apariencia de monstruos. Una vez aquí, realizan maravillas. Sirven a los hombres o los combaten. Influyen en las civilizaciones a través de revelaciones místicas. Seducen a las mujeres, y los pocos héroes que se atreven a buscar su amistad descubren que las doncellas del País de las Hadas sienten unos deseos que, más que una naturaleza puramente etérea, ponen de manifiesto una naturaleza carnal.”[ii]

Desde nuestro punto de vista, la presencia de un fenómeno a lo largo de la historia de la humanidad no debería invalidar la hipótesis extraterrestre. Simplemente estaríamos frente a un fenómeno (siempre el mismo) que sería interpretado e incluso visualizado por el testigo en función del conocimiento y los arquetipos vigentes en cada época. Más importancia, según nuestra opinión, tienen aquellos informes que indican la facultad de manipular el continuo espacio tiempo, que ha llevado a otros autores a atribuir un origen transdimensional al fenómeno, como la hipótesis de los crononautas o viajeros del tiempo defendida por Randles.

Salvador Freixedo y “la granja humana”

granja_humana
“La granja humana” de S. Freixedo

Una línea argumental parecida a la de Vallée, pero ligándola estrechamente a la estructura de creencias y religiones que han conformado las diversas civilizaciones, es la que defiende Salvador Freixedo[iii], tal vez, la máxima autoridad sobre ufología del mundo latino, aunque a él no le gusta que le llamen ufólogo. Para Freixedo, estamos ante un fenómeno absolutamente real y objetivo, que interactúa con la psique humana, la secuestra, la manipula. La inteligencia que está tras estos fenómenos ha estado ahí desde el principio de los tiempos. Son el origen de los mitos, las creencias y las religiones de la humanidad. Son crueles y tienen al ser humano confinado en esta especie de “granja humana” (título de uno de sus libros) que sería nuestro planeta. Para ellos carecemos de importancia y manipulan nuestra mente, nuestros sentimientos y nuestras emociones. Freixedo coincide con la teoría del investigador norteamericano William Bramley, expuesta en su obra “Los dioses del Edén”, según la cual esas inteligencias estarían en el origen de nuestras crueles guerras, aparte de ejercer una total manipulación política y económica. Es una línea argumental muy parecida a la de John Keel[iv], aunque Freixedo desarrolla líneas de trabajo más atrevidas.

Así, con la autoridad que le da su formación, experiencia y edad, defiende la existencia de un encubrimiento a escala planetaria que no duda en calificar de conspiración para sustraernos la verdad. El mundo estaría regido por una casta de políticos, conocidos de la opinión pública, que serían meras marionetas al servicio de una élite –que nunca aparecería en la prensa ni en las noticias– y que habría pactado (o habría sido designada) por entidades radicalmente distintas a los humanos, esto es, los “dioses”, los auténticos dueños de esta “granja humana”, de intenciones oscuras y a menudo inconfesables.

John Mack y la realidad alterada

John Edward Mack fue doctor en psiquiatría por la Universidad de Harvard y uno de los investigadores que efectuó un trabajo más sistemático acerca de las abducciones, abordándolo desde una perspectiva rigurosa. Nació en Nueva York el 4 de octubre de 1929 y murió atropellado en setiembre de 2004 en un accidente en el que algunos han querido ver la alargada mano de los “dueños del mundo”. En 1955 obtuvo el doctorado en medicina por la Universidad de Harvard y a finales de los años 60 funda el Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Cambridge que le confirió rápidamente renombre a nivel mundial. En 1972 es nombrado profesor titular de psiquiatría de la universidad de Harvard y en 1977 recibe el premio Pullitzer por una biografía de Lawrence de Arabia. Con semejante bagaje académico se embarcó en el estudio de un asunto que sabía le iba a reportar la crítica del estamento científico: los casos de abducción o rapto por parte de entidades supuestamente extraterrestres.

Mack
El doctor John E. Mack

Cuando inicia esta tarea, llevaba ya más de 40 años ejerciendo la psiquiatría. Mack estudió más de 200 casos de esas supuestas abducciones reportadas por testigos que, sometidos a protocolo hipnótico para conseguir que aflorase la parte más traumática de su experiencia que había sido enterrada en el inconsciente profundo, relatan siempre la misma historia. Finalmente en 1994 publicó los resultados de su estudio: los abducidos son personas mentalmente sanas, que no padecen esquizofrenia, ni psicosis ni cualquier otra alteración mental. Sus experiencias no pueden calificarse de alucinaciones y, lo más importante, cuando relatan su experiencia son sinceros. Quienes han sido víctimas de una abducción son personas normales, con comportamientos normales, con trabajos, entornos sociales y comportamientos normales, a las que de forma abrupta un fenómeno ajeno a ellas irrumpe en sus vidas, en contra de su voluntad, provocándoles lo que los psicólogos identifican como un trauma y como consecuencia transforma completamente sus vidas hasta el punto de que puede hablarse de un antes y un después de la experiencia.

La conclusión a la que llega John Mack es que esas personas fueron testigos de un hecho real, en el sentido de que no fue fruto de su imaginación o de alteraciones mentales. Pero no se trataría de un fenómeno moderno inducido por los medios de comunicación, el cine o la televisión. Las abducciones formarían parte de encuentros que se han producido a lo largo de la historia (él destaca ejemplos similares que pueden encontrarse en la cultura y folclore de los nativos norteamericanos si bien adaptados al leguaje y conocimiento de la época) y de las que tenemos noticia a través de los relatos de aquellos que hemos calificado de visionarios.

¿Son las abducciones reales? Mack afirma que para los testigos de esos encuentros, sí (de hecho el título del libro que recoge el resultado de su estudio es revelador: “Abducciones: encuentros de humanos con alienígenas”). Sin embargo se pregunta acerca del concepto occidental de realidad y considera la necesidad de una noción ampliada de esa realidad para abordar el estudio del fenómeno ya que “la investigación de casos de abducción presenta especiales desafíos ya que buena parte de la información que se obtiene no encaja dentro de las comúnmente aceptadas nociones de realidad”[v] dado que en el paradigma occidental, el mundo mental, o del pensamiento, y el mundo físico, considerado el único real, se han mantenido radicalmente separados. Y admite: “El fenómeno de abducción va contra las nociones de realidad de la visión científica occidental del mundo”[vi] Mack afirma que es nuestra cultura la que define lo que es real, que la noción de realidad tiene una componente arbitraria: lo que es real para nosotros puede no ser tan real para un nativo americano o para un budista tibetano, por ejemplo. Los sentidos que tenemos para conocer esas otras “realidades” están atrofiados, hemos perdido los sentidos primitivos que nos permitirían ir más allá de nuestro horizonte meramente físico.

David M. Jacobs: las abducciones como realidad objetiva

Un punto de vista opuesto a ese “espiritualismo” del Dr. Mack lo mantiene otro gran investigador norteamericano del fenómeno de las abducciones: el Dr. David Jacobs. Jacobs es doctor en Historia por la University of Wisconsin-Madison y hasta su reciente jubilación, profesor de Historia en la Temple University de Filadelfia. Es autor de numerosos trabajos y varios libros acerca del fenómeno OVNI[vii]. Para el Dr. Jacobs las abducciones serían algo físico y no espiritual y considera que, a diferencia de la postura mantenida por el Dr. Mack, su estudio debe ser abordado como una realidad objetiva, algo que existe en el mundo que consideramos real.

Jacobs inicio el estudio de los OVNIs en 1965 y pronto le llamó la atención los numerosos casos de abducción, sus historias recurrentes, la sinceridad de los testigos, la universalidad de su casuística y la aparente inteligencia que parecía ocultarse tras ese fenómeno. Ha estudiado más de 1.100 casos de abducciones y, entre otras obras suyas, destaca el libro Secret Life: Firsthand Accounts of UFO abductions, traducido al español y publicado con el título “Vida Secreta” por Ediciones B en 1993, en el que repasa más de 300 experiencias de abducción de unos 60 testigos, tras ser sometidos a protocolo hipnótico con el fin de rescatar el recuerdo de su encuentro con sus secuestradores. Para ello Jacobs se especializó en la técnica de regresión hipnótica que aplicó personalmente a los testigos que entrevistó.

“Descubrí que, por lo general, el lugar del rapto no importa demasiado. La gente con la que me entrevisté había sido raptada en diversas partes de la nación y del mundo) en ciudades y en zonas rurales, en autopistas y en aisladas carreteras comarcales, en viviendas unifamiliares y en complejos urbanísticos. Aunque generalmente no se conocían entre sí, todos me contaron las mismas cosas. Todos ellos fueron raptados por seres de extraño aspecto, todos fueron sometidos a una variedad de procedimientos físicos y mentales y todos devueltos al mismo lugar en el que fueron raptados. Ninguno de ellos admitió haber tenido la menor posibilidad de resistirse y, cuando la experiencia hubo concluido, la olvidaron prontamente en su mayor parte. En su mayoría se quedaron con la impresión de que algo les había ocurrido pero no podían decir con exactitud en qué consistía ese algo. También descubrí que algunos de los raptados recordaban sucesos sin la ayuda de la hipnosis y que estos coincidían con los aflorados por medio de la hipnosis.” [viii]

Curiosamente, Jacobs se encuentra con un esquema prácticamente idéntico al que se encontraron el Dr. Mack o el escritor Budd Hopkins[ix] en sus investigaciones. Sin embargo, le debemos un intento de sistematización a la hora de abordar el estudio de esta fenomenología con la clasificación que efectuó de las abducciones.

Para el Dr. Jacobs, la inteligencia que se esconde tras estos casos es objetiva, física y real. Se trataría de alienígenas que entre los objetivos de sus experimentos estaría la creación de una raza híbrida, sin descartar en absoluto, la implantación de un sistema de seguimiento y control a través de los implantes hallados en algunos testigos. Jacobs reconoce que no sabemos a ciencia cierta por qué los colocan, aunque personalmente cree que son elementos sofisticados que cumplirían funciones diversas.[x]

Jacobs divide los casos de secuestros en tres experiencias:

  1. Experiencias primarias: Procesos que los alienígenas ejecutaban el mayor número de veces y con el mayor número de gente. Formaban el entramado de los procesos siguientes.
  2. Experiencias secundarias: Ocurren con menor frecuencia. Todos los raptados tienen en su haber algunas experiencias secundarias, pero no durante cada episodio. Algunos individuos no han sido sometidos a todos los episodios.
  3. Experiencias auxiliares: Se incluyen en ellas procesos sexuales especializados y otros procesos irregulares. Estos acontecen raramente si se considera la población de los raptados como un todo, pero pudo ocurrirle muchas veces a un determinado individuo objeto de rapto.

A esas tres experiencias le aplica tres categorías: la física, la mental y la reproductiva.

threat
Libro de David Jacobs sobre una cierta “agenda oculta”

Jacobs está convencido que estas experiencias no son oníricas, sino totalmente reales. Y tampoco son experiencias espirituales. Además, descubrió que estas experiencias, en algunos sujetos, aparecen en la infancia y se repiten a lo largo de toda la vida en diversas ocasiones. Y no sólo eso, sino que los abducidos suelen tener antecedentes familiares de casos similares. Es como si los “extraterrestres” se cebaran especialmente en una determinada línea “genética”.

Aunque la mayoría de las abducciones no tuvieron lugar cuando la persona dormía, algunas sí ocurrieron durante la noche. Es como si esa “inteligencia” considerase que durante ese espacio de tiempo el abducido no va a ser echado en falta si desaparece durante unas horas. Esta circunstancia en relación con determinados informes de casos de contactos sexuales, recuerdan aquellos otros de íncubos y súcubos presentes en los relatos folclóricos de la Edad Media.

Y Jacobs llega a una conclusión inquietante:

“Durante años los abducidos han contado que en el futuro los humanos y los híbridos convivirán juntos. Al principio me parecía una fabulación mental, pero empecé a escuchar lo mismo una y otra vez de personas que no estaban conectadas entre sí. Según los testigos, los alienígenas mencionan la llegada de un cambio. Creo que todo esto forma parte de un programa de integración en la sociedad. A principios de 2003 escuché varios relatos de abducidos que decían cumplir la misión de ayudar a los híbridos a integrarse en nuestra sociedad y enseñarles a vivir en la Tierra. Cada vez se repiten más este tipo de testimonios.”[xi]

Y concluye: “Después de 45 años investigando el fenómeno de la abducción, he descubierto que no me gusta y, además, me da miedo”.

Concluyendo

En este artículo hemos revisado el controvertido e inquietante asunto de los secuestros por extraterrestres que en el argot ufológico se conoce con el término abducción y algunas de las líneas de investigación abiertas hasta la fecha.

Como hemos visto, este asunto atrajo la atención de figuras del mundo académico que, lejos de conseguir algún tipo de beneficio, fueron atacados y ridiculizados por dedicar su tiempo, esfuerzo y conocimientos a esa labor. Pero tal vez esto sea la mejor garantía de su honradez.

Hay que tener las ideas muy claras y, sobre todo, mucho valor y mucho coraje para, desde una consolidada, reconocida y, sobre todo, cómoda cátedra de psiquiatría o historia en una universidad de prestigio arriesgar la reputación profesional y lanzarse al estudio de unos sujetos que afirman haber sido secuestrados por “marcianitos verdes” (por no citar el valor que requiere el relatar la experiencia cuando uno ha sido una víctima de estos episodios).

Y en el ámbito estricto de los casos de abducción, hay algunas cosas que no dejan de sorprenderme. En primer lugar el hecho de que una inteligencia capaz de desarrollar un tecnología tan absolutamente avanzada como nos muestran los testigos de esas abducciones no es capaz de camuflar total, absoluta y definitivamente estos episodios, enterrando en una amnesia absoluta e irrecuperable la experiencia de los testigos. Es absurdo a menos que lo que realmente quieran es que sepamos de estos hechos, aunque sea a través del filtro de nuestra mente y nuestra cultura. En segundo lugar, la constatación de que ese fenómeno ha acompañado a la humanidad desde que ésta existe y se ha “colado” en nuestro folclore, nuestra mitología y nuestras leyendas. Ha adoptado la forma que la cultura del momento le ha exigido: fueron dioses en la antigüedad, ángeles en los relatos bíblicos, el diablo en la Edad Media, las apariciones marianas en tiempos recientes y las naves venidas del espacio en la actualidad más reciente, cuando el ser humano dio el salto al exterior de su planeta. Es un fenómeno camaleónico que percibimos a través del filtro de nuestras particulares creencias y conocimientos pero que siempre ha estado ahí. Tal vez, como apuntan diversos autores, la inteligencia que subyace tras el fenómeno es la misma que en su día debió intervenir en la creación del ser humano. Tal vez, quién sabe…

Para mí, y expreso sólo una opinión personal, estamos ante un fenómeno real y objetivo pero que interactúa estrechamente con la mente del sujeto a nivel individual e incluso con el inconsciente colectivo del que tomaría “prestados” determinados arquetipos que necesita en cada época y circunstancia para manifestarse. ¿Seres venidos de otros planetas? Tal vez. ¿De procedencia transdimensional? Casi seguro. ¿Capaces de alterar nuestra percepción de la realidad, suponiendo que esta sea única? Naturalmente. Pero ¿Con qué finalidad? Aunque nos parezca importante, tal vez sea una pregunta inútil. Para mí, y participo de la opinión de Keel y Freixedo, una cosa es cierta: no les importamos lo más mínimo.

Imagínese que en un día soleado de primavera pasea Vd. por el campo y de forma accidental pisa un hormiguero. Posiblemente, si las hormigas fueran capaces de desarrollar un pensamiento racional se lamentarían del castigo divino que ha representado esa enorme masa oscura que, surgiendo de la nada, aplastó a decenas de sus congéneres sin que tuvieran explicación alguna para ello. Tal vez las más interesadas en el fenómeno especularían sobre ese extraño mensaje que algunas hormigas dijeron haber visto en aquella oscura masa poco antes de que aplastara el hormiguero: “legítima suela de cuero” ¿Cuál debía ser su oculto significado? ¿Qué quería transmitirnos con aquellas palabras la inteligencia que se ocultaba tras este “fenómeno”? Mientras tanto, Vd. totalmente ajeno a lo que ocurría un poco más abajo seguiría caminando, disfrutando del día, absorto en sus propios pensamientos.

Y es que, salvando las distancias, quizás la realidad sea así de simple.

© David Alvarez Planas 2013

Fuente: Dogmacero n.º 2 (2013)

[i] VALLÉE, Jacques. Revelations: alien contact and human deception. Ballantine 1991

[ii] VALLÉE, Jacques. Pasaporte a Magonia. Plaza y Janés, 1972. (pág. 16)

[iii] Salvador Freixedo (Carballino, Orense 1923), antiguo miembro de la Compañía de Jesús. Estudió Humanidades, Filosofía, Teología y Psicología. Es autor de numerosos libros (no tan solo de parapsicología y ufología) entre los que destaca 40 casos de injusticia social (1957) que provocó que el por entonces presidente Batista lo expulsara de Cuba; Mi Iglesia duerme (1968) prohibido en España y que fue la culminación de sus desencuentros con la Compañía de Jesús que provocó su salida de la misma. En el campo de la ufología cabe destacar El diabólico inconsciente, La granja humana, La religión entre la parapsicología y los OVNIs, Defendámonos de los dioses… por citar sólo algunas de sus inestimables aportaciones.

[iv] John Keel (1930-2009), escritor y periodista norteamericano, miembro del APRO. Al principio defendió el origen extraterrestre del fenómeno OVNI pero poco a poco fue dándose cuenta de que se enfrentaba a un fenómeno mucho más complejo, una pieza más de un enorme rompecabezas que precisaba de un ángulo de visión mucho más amplio. Coincidía con Vallée en la existencia de una inteligencia que ha establecido una especie de “sistema de control”, aunque él va más allá al afirmar que desde tiempo inmemorial la humanidad está siendo manipulada por un fenómeno que sólo acertamos a ver parcialmente y que coexiste con nosotros aunque en un plano de realidad diferente al nuestro. Fue autor, entre otros libros de Strange criatures from time and space (1969), Operation Trojan Horse (1970) y de The Mothman Profecies (1975).

[v] MACK, John. Abduction: human encounters with aliens. Ballantine Books. 1994. (Pág. 16)

[vi] Op.cit. pág. 76

[vii] The UFO controversy in America. Indiana University Press 1975; Secret Life: Firsthand Accounts of UFO abductions. Simon & Schuster 1992; The Threat: revealing the secret alien agenda Simon & Schuster 1998; UFOs and abductions: challenging the borders of knowledge. University press of Kansas 2000.

[viii] JACOBS, David M. Vida Secreta. Ediciones B, 1993. (pág.27 y s.)

[ix] En este artículo no hemos hecho una especial referencia a Budd Hopkins (1931-2011), un personaje que es especialmente importante en el estudio de las abducciones. Nació en Wheeling, West Virginia y fue un artista dedicado a la pintura y la escultura. Sus obras han sido expuestas de forma permanente en el Whitney Museum, el Gungenheim y el Hirshhom Museum entre otros. Se interesó luego en el fenómeno de las abducciones del que llegó a ser un reconocido especialista. Es autor de diversos libros sobre esta materia como los clásicos Missing Time: A documented study of UFO abductions (1981), Intruders: The incredible visitations at Coopley Woods (1987), y los más recientes Witnessed: The true story of de Brooklyn bridge UFO abductions (1996), y Sight Unseen: Science, UFO invisibility and transfenig beings (2003).

[x] Los implantes no son meras elucubraciones sino objetos reales extraídos del interior del cuerpo de algunos testigos de abducción. Se han referido en diversos estudios aunque su aceptación está lejos de ser pacífica en la comunidad ufológica. El caso tal vez más notable y controvertido es el de Ron Noel, abducido a los 9 años de edad y en cuyo cuerpo se encontraron objetos implantados de apenas unos milímetros. El Dr. Roger K. Leir es considerado un especialista mundial en este tipo de implantes y en la técnica para conseguir su extracción.

[xi] Entrevista al Dr. David M. Jacobs en www.maslladelaciencia.es

 

Anuncios

2 thoughts on “Abducciones: ¿secuestrados por extraterrestres? (2ª parte)

  1. Yo llevo más de treinta años interesado y estudiando todo esto, debo confesar que nunca he creído en los “extraterrestres”, siempre los he considerado un fenómeno terrestre, más bien extra dimensional, pero no algo que resida en un planeta lejano, sino en un universo o una realidad distinta.
    Quizás con quien más coincidía era con Freixedo, pero no en todo, y no hace mucho descubrí a alguien que no mencionas y que para mí da de lleno en el clavo, el italiano Corrado Malanga, que si bien habla de extraterrestres, aclara que no se refiere a “marcianos” sino a algo parecido a lo que he mencionado.
    Si no lo conoces te recomiendo buscar algún vídeo (hay en español o italiano), yo me trague uno de 4 horas y después me metí en el único grupo del facebú al que pertenezco (o he pertenecido).
    También hay una película,-seis días en la tierra- , pero a pesar de todo este hombre es serio. 😉
    Se ha ocupado de miles de casos y tiene un test de abducidos, muy útil porque lo puede hacer cualquiera, es efectivo, inofensivo …y gratuito.

    Salutaciones.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s