Entrevista a Salvador Freixedo

Adjunto seguidamente la interesante entrevista que realizó en 2014 la revista Dogmacero al veterano y prestigioso ufólogo español Salvador Freixedo, sin duda todo un referente en los países de habla hispana -e incluso a nivel mundial- en esta disciplina que el prefiere denominar ovnilogía. La propia entrevista ya contiene una introducción a la trayectoria de Freixedo a cargo de David Álvarez, si bien este ex jesuita es un personaje que apenas requiere presentaciones en el ámbito de la investigación alternativa. Por mi parte, reconozco que Freixedo es un hombre de ideas que pueden parecer muy extremas o radicales, pero lo que no le puedo negar -creo que pocos lo hacen- es que ha mantenido el máximo rigor, convicción y coherencia en su trabajo a lo largo de muchas décadas de investigación sobre el fenómeno ovni y todo lo que lo rodea.

FreixedoConocí a Salvador Freixedo en un congreso que tuvo lugar en Barcelona en 1977, cuando muy pocos se atrevían a decir públicamente lo que él decía. Tenía un enfoque del fenómeno ovni radicalmente distinto de aquellos que, con esfuerzo, tesón y una dosis de ingenuidad, intentaban con sus protocolos de trabajo agradar a la comunidad académica. Era una época en la que muchos intentaban abordar el estudio de los “no identificados” de forma aséptica, tratando de desvincularse de la llamada “componente psíquica” que con el tiempo demostró ser de una importancia vital para comprender la globalidad del fenómeno. En aquellos lejanos años, Freixedo afirmaba con contunden­cia que “el fenómeno OVNI es esencial para comprender las religiones”, que “la parapsico­logía invalida muchas de las pruebas de la religión” o que “el fenómeno ovni no es lo que la mayoría de la gente cree”.[1]

La última vez que hablé con él fue el pasado mes de abril a raíz de un encuentro que tuvo lugar en Galicia entre investigadores y comunicadores del fenómeno ovni. Y debo decir que, con la cabeza tan lúcida como recordaba, en esos últimos treinta y tantos años, no había cambiado ni en sus planteamientos ni en su trayectoria. Y eso, en un mundo de gregarios acomodaticios, es algo que se agradece. Por eso no exagero al afirmar que Freixedo –se coincida o no con sus planteamientos– es un referente obliga­do en el mundo de la ovnilogía.

Nacido en Carballino (Orense) en 1923, cursó estudios de Humanidades, Filosofía y Teo­logía en diversas universidades españolas, así como Psicología en la Universidad de Los Ángeles y en la Universidad de Fordham (Nueva York). Fue sacerdote y miembro de la Compañía de Jesús desde la que defendió postulados muy críticos frente a buena parte de la jerar­quía de la Iglesia Católica.

En los años 50 y 60 escribió diversos libros de marcado carácter social que le acarrea­ron serios problemas –pena de cárcel incluida– con las autoridades de la época en la Cuba de Batista y en Venezuela. En 1968 publicó “Mi Iglesia duerme” (libro que fue prohibido en España), una obra demoledora en la que denunciaba la irracionalidad de algunos de los principios tenidos como dogmas por la Iglesia Católica así como el esca­so espíritu evangélico de parte de su jerarquía.

A partir de 1970, y tras su desvinculación de la Compañía de Jesús, inició sus trabajos en el campo de la Parapsicología y el estudio de los “no identificados” en el que des­plegó una labor intensa y apasionada con libros considerados de referencia obligada para el estudioso de estos temas, entre los que destacamos:

  • El diabólico inconsciente (1973)
  • Israel pueblo contacto (1978)
  • ¡Defendámonos de los dioses! (1984)
  • Los contactados (1991)
  • La granja humana (1988, recientemente reeditada)
  • Teovnilogía (2012)

Salvador ha sido siempre un outsider, en el mejor sentido del término. Un libre pensa­dor que ha intentado ser siempre coherente entre lo que dice y lo que hace. Y sin duda ha pa­gado un alto precio por ello, pero ha recibido el premio que los dioses tienen reservados a los héroes: la llama del conocimiento.

Quienes se acerquen al fenómeno ovni por simple curiosidad –como quien lee entre aburrido y escéptico los horóscopos en la prensa– y quienes aun teniendo interés lle­ven pocas lecturas acerca de este irritante y contradictorio fenómeno, posiblemente lean esta entrevista con asombro e incredulidad. Pero que nadie se engañe: Freixedo no habla por hablar. Nada de lo que dice es gratuito. A sus 90 años ha acumulado ex­periencias y conocimientos más que suficientes como para sustentar sólidamente to­das y cada una de sus afirmaciones. Se puede coincidir con él o no, en todo o en parte, pero una cosa es cierta: Salvador Freixedo es una figura clave del mundo latino y una referencia a nivel mundial en el campo de lo que él llama “ovnilogía”.

No sé si Freixedo dice la verdad, pero lo que sí puedo asegurar de forma contundente es que no miente. Según el diccionario de la RAE, “mentir” es “decir o manifestar lo contrario de lo que se sabe, cree o piensa”. Y, desde luego, Freixedo no miente, no lo ha hecho nunca. Él dice aquello que sabe, aquello que piensa y aquello en lo que cree. Y defiende sus puntos de vista con apasionamiento pero también con argumentos y datos. Y si lo que dice es del agrado del auditorio, muy bien. Y si no, también. Ese ha sido su estilo durante toda su vida y ese es también su principal activo. En un mundo en el que desde los poderes públicos y los medios de comunicación (aunque no to­dos) se nos miente constantemente, uno recupera la fe en la especie humana al com­probar que todavía existen personas como él.

En palabras del desaparecido Gordon Creighton, antiguo redactor-jefe de la tal vez mejor publicación y la más seria que ha existido en el estudio del fenómeno ovni, la Flying Saucer Review, “Salvador Freixedo es un hombre de una profunda erudición y de una gran sabiduría que ha realizado un estudio a fondo del impacto que el fenómeno ovni puede tener en el pensamiento religioso y en particular en el cristianismo. En este supremo nivel cósmico-filosófico yo creo que sólo Aimé Michel[2] se le puede parango­nar, por sus puntos de vista holísticos, y creo que Salvador Freixedo debe ser consi­derado como una de las mentes más perspicaces dedicadas en la actualidad al estudio del fenómeno ovni.”

Nosotros sólo podemos ratificar estas palabras escritas por Gordon Creighton en 1977 y añadir, en todo caso, que a día de hoy sigue fiel a sus principios y a sus convicciones.

DogmaCero: Una pregunta obligada, aunque pueda parecer ingenua, ¿estamos solos en el universo?

granja_humanaSalvador Freixedo: En absoluto. La premisa cierta de la que hay que partir y que hace años ya traté de explicar en uno de mis libros, “La granja humana”, es que en este pla­neta hay otros seres –normalmente invisibles- más inteligentes que nosotros, que son los que desde las sombras nos dominan sin que nos demos cuenta. Charles Fort, a principios de siglo pasado lo resumió genialmente en tres palabras we are property, tres palabras que en español se convierten en dos: “somos propiedad”. Quien no sepa que en este planeta que consideramos tan nuestro hay otras inteligencias extrahuma­nas que son las verdaderas dueñas de él, le diré que no va a creer nada de lo que digo. Pero le diré que se ha dejado engañar por las afirmaciones de ciertos científicos, por las mentiras de la prensa y de las perversas autoridades de este mundo, y que ignora algo que es fundamental en la historia humana. Yo también estuve engañado durante casi setenta años.

DC: ¿Qué papel juega la religión en este planteamiento?

SF: En lo único en lo que todas las religiones están de acuerdo es en creer que por en­cima de nosotros hay unos seres espirituales e inmateriales, pero reales, que se inmis­cuyen en nuestras vidas, ayudándonos o castigándonos. Dependiendo de las religiones se les llama de muy diversos nombres: dioses, ángeles, demonios, espíritus, devas, iblis, ninfas, sílfides… La sociología ha tratado muy a la ligera el hecho religioso y la megaciencia intenta explicar las religiones como fruto del miedo a la muerte, mal fun­cionamiento del cerebro o simples fabulaciones del mismo. Pero es un intento vano, porque en la actualidad, cuando las masas están sufriendo un rápido y destructivo pro­ceso de “desespiritualización” y perdiendo la fe en las creencias de nuestros antepa­sados, en nuestros cielos aparecen unos seres que, a primera vista, parecen ser los visi­tantes de otros planetas pero que cuando se les conoce a fondo se comportan igual que los espíritus en los que creían las gentes del pasado y como el dios o los dioses en los que creen las religiones del presente.

DC: ¿Y por qué no se nos presentan abiertamente?

SF: La razón por qué no se presentan abiertamente es que prefieren que sigamos cre­yendo que nosotros somos los dueños de este planeta y que actuamos con entera libertad. De esta manera, no nos rebelaremos y podrán seguir aprovechándose de nosotros. Sin embargo, ellos son y han sido siempre los auténticos señores de nuestro planeta y las diferentes razas humanas no somos más que una especie de animales de granja. Nos usan de maneras muy diferentes (lo mismo que los humanos usamos a otros animales de maneras muy diferentes) y sin que caigamos en cuenta de ello.

DC: ¿Cree usted que los ovnis son naves para desplazarse de un lejano planeta a la Tie­rra o más bien naves para desplazarse entre dimensiones?

SF: Los ovnis al parecer son vehículos físicos que se mueven en nuestro espacio y que pueden hacerse invisibles igual que sus tripulantes. Si son usados para los viajes ultra­dimensionales, no lo sabemos, pero eso tiene una importancia secundaria. Lo realmen­te importante es que están aquí, y seguir buscando pruebas de ello, o para convencer a gente que a priori lo va a negar, es perder el tiempo y volver a los años 50. Lo real­mente importante es para qué están aquí y cuál es su relación con nosotros. Y hoy sa­bemos de ellos mucho más de lo que sabíamos hace 60 años.

DC: ¿Comparte usted la opinión de otros autores acerca de que el fenómeno OVNI y las apariciones a lo largo de la historia de seres fantásticos (duendes, hadas, genios, es­píritus etc.) tienen en realidad una misma base “paranormal”?

SF: Indudablemente, tanto los ovnis como todo tipo de apariciones son hechos que caen dentro de la casuística paranormal, aunque las causas son muy diversas.

DC: ¿Qué opinión le merece la teoría del antiguo astronauta?

SF: La teoría de los Antiguos Astronautas, defendida por Kolosimo, Charroux y sobre todo inicialmente por Taylor Hansen y últimamente por  Von Däniken, sostiene que a lo largo de muchos milenios seres de otros astros visitaron nuestro planeta. De esto hoy ya no podemos tener duda a juzgar por las muchas muestras que ellos dejaron de su estancia y que se pueden encontrar a todo lo ancho del planeta, como por ejemplo en las pirámides, de las que hay ejemplares no sólo en los cinco continentes sino incluso sumergidas bajo el mar. Además, poseemos restos muy claros de otras razas, aparen­temente humanas, muy diferentes a la raza humana actual, algunas de ellas de una enorme estatura.

DC: ¿Cree que hubo en un remoto pasado una intervención genética sobre ciertos homínidos para crear los humanos modernos, según defienden autores como Von Däniken o Sitchin?

SF: Parece indudable que en la antigüedad hubo intervenciones de extraterrestres para crear las diferentes razas humanas que en la actualidad existen. A pesar de que algu­nos explican estas intervenciones con todo lujo de detalles, no podemos estar seguros de cómo ni en qué fechas fueron hechas en concreto esas intervenciones. Algunas pueden haber sucedido hace millones de años. En la actualidad, según nos dicen no pocos contactados, algunas de las razas que nos visitan, parece que están repitiendo la tarea de lograr híbridos de su raza con la nuestra, a juzgar por lo que ellos han visto en las ciudades subterráneas a donde han sido llevados.

Estas inteligencias suprahumanas son las que han creado las diferentes razas humanas a lo largo de los milenios a partir de algunos simios. A juzgar por los abundantes restos fósiles, en nuestro planeta han vivido diversas razas humanas muy diferentes (algunas de ellas gigantes y otras minúsculas, como el ejemplar que posee en Barcelona el gran investigador ovni Ramón Navia-Osorio) que han existido y se han extinguido a lo largo de millones de años, contrariamente a lo que afirman arqueólogos y paleontólogos.

DC: ¿Cree que las religiones (o, por lo menos, las grandes religiones) han sido instru­mentos de manipulación mental para convertir la espiritualidad en un sistema de creencias opresivo basado en el pecado y la necesidad de redención?

teovnilogiaSF: Mi opinión personal, que reflejo en mi libro “Teovnilogía”, es que las religiones fue­ron creadas inicialmente por seres extraordinarios enviados por el Creador para ayu­dar a los humanos a liberarse de las fuerzas malignas que dominan el mundo, pero esas mismas fuerzas malignas intervinieron enseguida para utilizar las religiones como un instrumento de confusión y de división entre las diferentes razas y culturas. Por lo tanto, todas las religiones tienen elementos positivos que ayudan a los seres huma­nos a evolucionar espiritualmente, y al mismo tiempo tienen aspectos negativos que impiden esta evolución.

DC: ¿Identifica Vd. a los dioses y demonios (o “ángeles caídos” de la Biblia) con los seres extraterrestres que controlan y manipulan a la Humanidad, según afirman al­gunos teóricos de la conspiración?

SF:  Efectivamente yo creo que lo que el cristianismo llama Satanás (y del que piensa que es un ser real, idea que comparto) y que otras religiones llaman espíritus malig­nos, son unas pocas razas extraterrestres multidimensionales que interactúan con noso­tros y que nos dominan, impidiendo nuestra evolución y haciendo que luchemos entre nosotros y contra nosotros mismos.

DC: De sus palabras se desprende la íntima relación entre las religiones y el fenómeno ovni…

SF: La relación de las religiones con los ovnis es mucho mayor de lo que creen los auto­denominados “ufólogos”. En realidad el fenómeno ovni, considerado en su totalidad, es la explicación que más nos acerca al verdadero origen de todas las religiones actua­les. Y viceversa, las religiones, o más bien el fenómeno religioso considerado global­mente, son lo que mejor explica la presencia de estos misteriosos visitantes a los que inocentemente llamamos objetos volantes no identificados. Y entre los dos podrán decirnos por qué hay tanto dolor y tanta injusticia en el mundo y por qué el ser hu­mano tiene tanta inclinación a la maldad.

Se puede decir que las creencias del cristianismo en cuanto a la existencia, a la esencia y a la presencia de Satanás en este mundo coinciden totalmente con lo que la ovnilogía sabe, no por creencias ni por suposiciones o conjeturas ni por dogmas preestablecidos sino por repetidas experiencias de cientos de miles de hombres y mujeres en todo el mundo –entre los que me cuento– por más que la megaciencia pretenda ignorarlos y por más que las grandes autoridades lo nieguen.

DC: ¿Piensa Vd. que toda la historia de la Humanidad ha sido dirigida y controlada por estos “dioses” y que, por tanto, el hombre no ha gozado nunca de libertad real?

SF: Creo que toda la historia de la humanidad ha sido dirigida y controlada por estos seres malignos, y por eso es tan espantosa e inexplicable en un ser racional que por otro lado ha sido capaz de grandes obras tanto materiales como espirituales. El origen de tantos males en el mundo se debe a la constante influencia de estos seres.

Teóricamente tenemos libertad, pero ésta está muy condicionada por la intromisión de estos seres malignos. Para dirigir la marcha de la historia, se han valido siempre de las mentes de las grandes autoridades a las que han tenido completamente dominadas sin que ellas se den cuenta.

DC: Algunos autores como John L. Lash consideran que los seres manipuladores de otras dimensiones se pueden equiparar a los arcontes, citados en los textos gnósticos. ¿Es­tá de acuerdo con esta visión?

SF: Los arcontes de los gnósticos son los mismos seres indeterminados, aunque reales, de los que nos hablan todas las culturas y religiones. Digo indeterminados porque de ninguna manera son todos iguales sino que tienen orígenes muy diversos, dado que en el Universo hay una infinidad de seres diferentes, dotados de formas e inteligencias diversas.

DC: ¿Creaparicionese usted que las clásicas apariciones del ámbito cristiano (Fátima, Lourdes, Ga­rabandal…) fueron en realidad contactos con seres de otros mundos (lo que las in­cluiría en el ámbito de la ovnilogía)?

SF:  Indudablemente todo tipo de apariciones, laicas, religiosas e incluso de animales, tiene que ver con seres que viven en otras dimensiones o muy marginalmente en la nuestra. Hablar de dimensiones es bastante pedante porque apenas tenemos de idea de lo que estamos hablando. Son otros niveles de existencia, reales, pero muy difíciles de entender por nuestro cerebro que, según yo pienso, ha sido artificialmente cons­treñido por algunos de estos seres precisamente para que no nos demos cuenta de cómo somos dominados.

DC: ¿Se puede hablar de distintas categorías de seres de otros mundos? ¿Serían la mayoría de ellos perversos y manipuladores?

SF: Creo que en el Universo, y especialmente en nuestra galaxia, hay muchos más seres “buenos” que “malos”, pero sucede lo mismo que en la Tierra, que las acciones de los pocos malos son mucho más visibles y llamativas que las de los “buenos”. Una cosa muy importante y muy intrigante es el origen de estos seres negativos. Por qué exis­ten, es un formidable misterio, y el mero hecho de que existan es otra formidable realidad por mucho que la engreída megaciencia lo ignore. La explicación que los teó­logos dan a la existencia de estos seres no es nada convincente.

DC: Según las informaciones extraídas de los casos de abducción, parece existir por parte de esos seres de otros mundos una fijación por las cuestiones sexuales o gené­ticas o, más específicamente, por la hibridación. Desde su punto de vista, ¿qué senti­do tendrían tales experiencias?

SF: El interés de los seres extrahumanos por todo lo relacionado con la reproducción de las especies –y a nivel humano con el sexo– es algo en lo que coinciden tanto las nume­rosas experiencias de los contactados como lo que en el cristianismo conocemos por el Génesis. Los elohim se encapricharon con las “hijas de los hombres” y se mezclaron con ellas, procreando seres extraños y por ello fueron castigados. Por otro lado, conoz­co personas, hombres y mujeres, que han sido llevados a los profundos túneles donde viven muchos de estos seres, y allí han visto largas filas de pequeñas cunas donde crían a sus descendientes. Christa Tilton, una muy famosa contactada norteamericana me contó muy pormenorizadamente cómo vio en los túneles a los que fue llevada muchas veces, muy largas filas de cunitas. Y no es el único contactado que me ha hablado de este tema. Algu­nos tratan desesperadamente de conseguir híbridos con los humanos aunque tienen grandes dificultades en lograrlo; otros contactados, en cambio, han visto híbridos procedentes de semen u óvulos que anteriormente les habían extraído a ellos.

El deseo de algunas de estas razas parece que se debe a que algunas de ellas están desapareciendo porque han perdido la capacidad de reproducirse debido a guerras entre los habitantes de diversos astros. Hasta qué punto todas estas noticias son exactas es un misterio, pero lo que sí es cier­to es que provienen de muchas fuentes distintas, muchas de las cuales son muy de fiar. Lo que no sabemos es si les han dicho la verdad o han tratado de engañarlas, como ha sucedido en muchas ocasiones.

FreixedoDC: Después de muchos años de investigación ¿Considera que los poderes públicos quieren ocultarnos la existencia de seres extraterrestres o más bien hacernos creer en ellos de forma subliminal?

SF: Los poderes públicos han tratado tenazmente de ocultarnos la verdad por varias razones muy comprensibles. A las grandes autoridades, más que nuestro bienestar, les interesa su propia permanencia en el poder, y si la humanidad en bloque se enterase de la existencia de estos seres, su permanencia en el poder correría peligro. Pero, más que esta razón, influye el inconsciente control a que estas grandes autoridades están sometidas por estos seres que además de ser los que las han colocado en los puestos de mando, tampoco quieren que nos enteremos de que somos sus esclavos.

DC: Entre los estudiosos y los investigadores existe una gran polémica acerca de los llamados “contactados”. Hay desde quienes opinan que se trata de un fraude y que sus afir­maciones no merecen ser tenidas en cuenta, hasta quienes opinan que es una genui­na manifestación del aspecto psíquico del fenómeno OVNI y que puede representar una inestimable línea de investigación. ¿Cuál es su opinión al respecto?

SF: Estas inteligencias extrahumanas nos usan de maneras muy diferentes (lo mismo que los humanos usamos a otros animales de maneras muy diferentes) y sin que cai­gamos en cuenta de ello. Por lo que parece, aprovechan de alguna manera la sutil energía que producen nuestro cerebro y nuestro psiquismo (emociones, miedos, odio, dolor…).

Tienen la capacidad de influir a voluntad en la mente de los humanos. De ordinario, no lo hacen individualmente, pero sí lo hacen –lo han hecho siempre– de una manera ge­neral, influyendo en la marcha de la historia de la humanidad. Para ello se han valido, al igual que en las religiones, de los líderes de los pueblos, que inconscientemente han seguido sus indicaciones. En muchos casos históricos estos seres –frecuentemente te­nidos como dioses– manifestaban su voluntad por medio de sueños, apariciones, inspi­raciones o valiéndose de adivinos y arúspices que eran consultados por los reyes y los líderes.

Sin embargo, también se da la influencia directa e individual de estos seres en los hu­manos normales. En ovnilogía a estos individuos se les llama “contactados”. De ellos hay cientos de miles en todos los continentes y en todos los niveles sociales, aunque la mayoría lo mantienen en secreto por miedo a ser tenidos por locos. Algunos –la minoría– se han beneficiado grandemente de este contacto; sin embargo, para otros el contacto ha sido funesto porque la realidad es que la mayoría de estos alienígenas tienen una tendencia enorme a mentir y jugar con el contactado. De hecho, muchos de los individuos que la sociedad tiene por “locos” o de los grandes excéntricos que cono­cemos en la historia son fruto de este secreto contacto. Somos para ellos como los animales para nosotros. A estos los amamos o los odiamos, los beneficiamos o los per­seguimos, según nos convenga.

DC: ¿Qué opina acerca de la afirmación de algunos investigadores, muchos de ellos actualmente agrupados bajo el movimiento “Exopolítica”, acerca de que las autorida­des de ciertos países mantienen en secreto contacto con esos extraterrestres?

SF: Ciertas grandes autoridades del mundo (que no son precisamente las que ostentan los más altos y visibles puestos de gobierno) no sólo están en contacto con uno o va­rios grupos de estos seres sino que desde hace sesenta o setenta años colaboran es­trechamente con ellos en proyectos generalmente bélicos de una avanzadísima tecno­logía (también psíquica y biológica) desconocida en gran parte por la ciencia oficial. Se gastan ingentes sumas de dinero para que la humanidad no lo sepa. Han pasado por encima de leyes y constituciones. Todos los grandes medios de comunicación están, de alguna forma, amordazados para que no digan la verdad. En muchas ocasiones han llegado al asesinato de científicos y personas importantes que amenazaban con divul­gar el secreto. Tengo una larga lista de estas personas y el que quiera profundizar en el tema puede consultar el trabajo de G. Cope Shellhorn Is someone killing our UFO investigators?[3]

El proyecto SETI, el proyecto Blue Book, los informes Condon, Roberston, Sturrock y las muchas declaraciones oficiales de la Fuerza Aérea, son engaños concienzudamente perpetrados por las autoridades con la colusión de algunos científicos famosos para hacer creer a la gente que se está investigando seriamente el tema. Carl Sagan se pres­tó a este engaño y Hollywood ha colaborado también en esta labor de confusión y desinformación con numerosas películas.

DC: ¿Cómo ve el panorama actual de investigación OVNI?

SF: Hay ovnílogos que todavía siguen investigando casos con la finalidad de convencer a la gente y a las autoridades científicas de que los ovnis son una realidad. Ese fue un primer paso en la ovnilogía y su resultado después de más de sesenta años de investi­gaciones es la certeza de que en este planeta hay otros seres inteligentes que no son humanos. Pero ese paso ya ha quedado atrás. Es muy triste que, en congresos impor­tantes, famosos “ufólogos” sigan todavía insistiendo en la presentación de casos y en el interés por convencer a las autoridades civiles y científicas, cuando la verdad es que ninguna de las dos quiere prestarles oídos. Y es igualmente triste ver cómo investiga­dores serios se han dejado acomplejar por las afirmaciones de los científicos de que no hay pruebas de la realidad del fenómeno, y lo repiten muy convencidos, cuando la realidad es que hay más pruebas de la presencia de los ovnis entre nosotros que de muchos postulados de la ciencia oficial.

El nivel en el que actualmente se encuentra la ovnilogía avanzada es el de averiguar cuáles son las intenciones de esos seres (vengan o no vengan en ovnis) y ver qué es lo que, de una manera muy disimulada, están haciendo en nuestro planeta.

Hoy, una de las principales tareas de la ovnilogía debería consistir en tratar de averi­guar hasta qué punto los secretos dirigentes del planeta están en connivencia con es­tas inteligencias extrahumanas y cuáles son sus propósitos finales.

Si los ovnílogos quieren estar en la vanguardia de las investigaciones de tan misterioso, profundo y trascendental fenómeno, sin dejar de estar atentos a la casuística puntual pero secundaria, deberían fijarse más en el creciente estado caótico –en el fondo antihumano y suicida– en que rápidamente está cayendo la humanidad, que es produc­to de la agenda y de las inteligentísimas estrategias de estos seres malignos, llamados “nefilim” según el Génesis, “Satanás” o “demonios” según el cristianismo, “demiurgos” según los gnósticos, “jinas” o “eblis” según el Islam o “malos espíritus” en todas las religiones sin excepción.

El origen de todos estos malos espíritus es un tema fascinante que requiere ser tratado con detenimiento y que nos llevará hasta los límites de lo creíble y aceptable.

 © David Álvarez-Planas / Xavier Bartlett 2014

 [1] Salvador Freixedo. “La religión entre la parapsicología y los ovnis”. Ed. Orión. Méjico 1977

[2] Aimé Michel (1919-1992) Licenciado en psicología y filosofía. Miembro del “Colegio Invisible” de Jacques Vallée. Miembro del comité editorial de la revista Lumieres dans la nuit (a partir de 1969), realizó numerosos trabajos sobre ufología que se publicaron en diversas revistas de la época. Autor de diversos libros entre los que destaca Misterieux objets celestes (1958) en el que planteó la conocida teoría de las “ortotenias”. Pero Michel es también autor de una obra sensacional, menos conocida del gran público, “El misticismo. El hombre interior y lo inefable”, en la cual realiza un “estudio de los fenómenos emanantes de la mística, del ascetismo riguroso y de los milagros”.

[3] Puede consultarse una traducción de este artículo en http://www.dogmacero.org/est-alguien-matando-a-los-investigadores-ovni/

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4 thoughts on “Entrevista a Salvador Freixedo

  1. Como bien se dice, todo un referente. No coincido en todo lo que dice Freixedo, pero merece ser tenido muy en cuenta y algunos de sus libros diría que son imprescindibles para entender muchos de estos temas.

    Saludos.

  2. Todo este conocimiento es una bola de nieve que poco a poco va creciendo. Nada de esto se comprende sin una investigación medianamente seria. Excelente entrevista!!

    1. Gracias Milo

      En efecto, se puede estar de acuerdo o no con Freixedo, pero es de reconocer su trayectoria coherente y rigurosa en sus investigaciones. En cuanto a la entrevista, cuando se conoce bien el tema es más fácil extraer lo mejor del entrevistado y tal es el caso de David Álvarez, experto en ufología desde hace 40 años.

      Saludos,
      X.

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