¿Qué pasa con la Luna?

¿Sabía usted que el Sol es aproximadamente 400 veces más grande que la Luna, y que la distancia del Sol a la Tierra es 400 veces superior a la distancia entre la Tierra y la Luna? Este es el motivo por el cual, a simple vista de un observador terrestre, ambos astros aparentan tener el mismo tamaño en el cielo y se superponen perfectamente cuando hay un eclipse. ¡Vaya casualidad![1]

Luna_statue
Mitología clásica: la diosa Selene

La Luna, nuestro inseparable satélite, forma parte de la vida cotidiana del ser humano desde el principio de los tiempos. Para los hombres primitivos, su presencia en el firmamento nocturno era el contrapunto a la poderosa presencia del Sol durante el día. De ahí que el hombre prehistórico, incapaz de comprender qué hacían allí arriba esos brillantes discos de luz, interpretase que eran fuerzas sobrenaturales, entidades que no podían alcanzar de ningún modo, y que sin embargo marcaban su ciclo vital. En suma, acabaron por divinizar a ambos, al igual que hicieron con las estrellas no fijas, esto es, los planetas. Este fue el principio del culto solar (asimilado al principio masculino) y lunar (asimilado al principio femenino[2]) que perduró durante muchos milenios en las más diversas culturas del planeta.

Pero más allá de la mitología, la religión y el simbolismo, la Luna fue seguida por los primeros observadores del cielo con un ánimo –digamos– más científico. Así, con el nacimiento de la astrología y la astronomía (indisociables hasta hace no demasiados siglos), los hombres se dedicaron a estudiar sus fases, movimientos y eclipses, y la consideraron –como en el caso de los sumerios– al mismo nivel de los planetas conocidos hasta la época (de Mercurio a Saturno).

Por su parte, los griegos ya fueron los primeros en apreciar que Luna mostraba siempre la misma cara (Plutarco) y en interpretar las manchas lunares como valles y montañas (Demócrito). Y sobre todo cabe destacar la aportación del matemático y astrónomo Hiparco de Rodas, que se propuso calcular el tamaño de la Luna, así como la distancia entre la Tierra y la Luna, a partir de cálculos trigonométricos, y se acercó bastante a los valores reales. Con el paso de los siglos, superado el paganismo y el culto lunar, la Luna sería objeto de un profundo estudio por parte de la ciencia occidental, sobre todo desde la época de Galileo y gracias al invento del telescopio.

Y llegados al siglo XX, prácticamente no quedaba ningún misterio importante por descubrir de la Luna, si bien sus orígenes no habían podido ser establecidos con seguridad. De hecho, tales orígenes siguen siendo objeto de debate, ya que ninguna de las teorías que se manejan en el ámbito científico resultan convincentes. Por un lado, las pruebas objetivas han descartado que la Luna alguna vez hubiera formado parte de la Tierra[3]. Otra opción es que la Luna se hubiese formado a partir de la misma nube de polvo y gases que dio lugar a la Tierra, pero ello no explica la gran diferencia de gravedad específica entre ambos cuerpos ni la diferente composición de la roca lunar con respecto de la terrestre. Una tercera teoría plantea que Luna quizá fuera un cuerpo celeste errante de origen desconocido (incluso de fuera del sistema solar) que luego fue capturado por la Tierra para convertirse en su satélite natural, si bien los científicos no tienen argumentos satisfactorios para explicar esa captura.

Sea como fuere, lo que todos sabemos es que con la invención de los poderosos cohetes a reacción y la entrada en la era espacial, la Luna se convirtió en un objetivo asequible que acabó por ser alcanzado en 1969 con la misión del Apolo XI de la NASA. Luego vendrían otras misiones tripuladas, hasta 1972, en las cuales se recogieron muchas muestras para ser analizadas en la Tierra. Pero tras esa fecha, el interés decayó y en unos pocos años se dio el silencio más absoluto. La Luna dejó de ser objetivo prioritario y la investigación espacial se centró en otros programas. Hoy en día se habla mucho de Marte, pero ¿por qué razón se abandonó la exploración sistemática de la Luna una vez iniciada?

Lo cierto es que “algo pasa con la Luna”. Ya durante el siglo XX empezaron a surgir voces científicas que incidían en las grandes anomalías que presenta nuestro gran satélite y que no tenían aparente explicación en términos físicos y astronómicos. Estas opiniones se reafirmaron cuando se implementaron los primeros estudios científicos a partir de los objetos recogidos y los experimentos y análisis realizados a posteriori, que ofrecieron algunos resultados desconcertantes o sorprendentes con relación a lo que se había creído hasta la fecha. Así, las más recientes investigaciones atribuyen a la Luna una edad de unos 4.600 millones de años[4], lo que la haría más antigua que la Tierra y que el propio Sol. Por otro lado, se ha observado que la Luna presenta múltiples campos magnéticos anómalos que no han podido ser explicados adecuadamente.

Y por si fuera poco, a todo esto deberíamos sumar una ola conspiracionista que niega que el hombre haya pisado jamás la Luna, pues consideran que la conquista de la Luna fue una ingeniosa y bien montada “película”, realizada en estudio por el genial cineasta Stanley Kubrick, que unos meses antes del alunizaje del Apolo XI había dirigido la famosa “2001: una odisea del espacio”. Más adelante, fueron surgiendo otros datos, filtraciones y grabaciones (como las ruinas de unos edificios de una supuesta civilización alienígena[5]), que no hicieron más que aumentar la enorme ceremonia de la confusión que todavía persiste en la actualidad.

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Astronauta de la misión Apolo XI  de 1969  (primer alunizaje)

Además, existen numerosos y confusos rumores sobre fotografías de la NASA y observaciones de la superficie lunar realizadas por astrónomos acerca de fenómenos muy inusuales[6]: un cuerpo negro de colosales dimensiones (400 x 80 km.), luces o destellos parpadeantes, resplandores rojizos, nubes y relámpagos, sombras y objetos que se mueven, visiones de colinas –dentro de cráteres– que aparecen y desaparecen en cuestión de horas, estructuras piramidales, una estructura parecida a un puente de casi 20 kilómetros de longitud, altísimas formas verticales a modo de torres u obeliscos, etc. Y todo ello por no hablar de otras múltiples especulaciones e hipótesis lanzadas desde el mundo de la ufología, que sugieren que la Luna podría ser una especie de base espacial para ovnis…[7] De hecho, algunos autores afirman categóricamente que la NASA está bien al corriente de la actividad extraterrestre en nuestro satélite y que pone gran empeño en la ocultación o destrucción sistemática de las pruebas.

Con todo, las últimas tendencias heterodoxas ya han ido más allá y directamente aseguran que la Luna es una enorme rareza cosmológica y que de hecho no puede ser natural. Esto ha impulsado a algunos autores como Knight y Butler a escribir un sorprendente libro titulado Who built the Moon? (“¿Quién construyó la Luna”), en el cual tratan de demostrar que la Luna podría ser en realidad un satélite artificial, que alguien puso ahí en momento determinado. Sin ir más lejos, otros autores han sugerido –tomando como base ciertos datos arqueológicos y mitológicos– que en un pasado muy remoto no había Luna en nuestro cielo, y que ésta se instaló junto a la Tierra antes de la llegada de los tiempos históricos. Esta teoría, además, ha enlazado con otras corrientes conspiracionistas que hablan de una Luna como una especie de “Estación de Control”[8] desde la cual se pueden dirigir y manipular los asuntos de la Tierra. En este sentido, algunos investigadores proponen que o bien la auténtica superficie de la Luna está “camuflada” por una avanzada tecnología holográfica o bien la Luna entera es un sofisticado holograma o proyección de luz para parecer un objeto sólido tridimensional.

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Vista de la Luna llena

Visto este complejo panorama, me he permitido recoger algunas citas de personas que han hablado en las últimas décadas sobre las múltiples rarezas de la Luna desde diversas perspectivas para tratar de arrojar un poco de luz sobre el asunto. Y véase que la mayoría de estas opiniones procede de personas con formación científica convencional y amplias trayectorias profesionales. Luego, que cada cual extraiga sus conclusiones…

Irwin Shapiro, científico del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian

  • “La mejor explicación posible para la Luna es el error de observación: la Luna no existe.”
  •  “La Luna es más grande de lo que debería ser, aparentemente más vieja de lo que debería ser, y mucho más ligera (en su masa[9]) de lo que debería ser. Ocupa una órbita poco probable y es tan extraordinaria que todas las explicaciones existentes para su presencia están plagadas de dificultades; ninguna de ellas podría considerarse remotamente a prueba de agua.”

Isaac Asimov, profesor de bioquímica en la Universidad de Boston y famoso escritor de ciencia-ficción

  • “No podemos evitar llegar a la conclusión de que la Luna, por derecho, no debería estar ahí. El hecho es que se trata de uno de esos golpes de suerte casi demasiado buenos de admitir […] Los pequeños planetas, como la Tierra, con campos gravitacionales débiles , bien podrían carecer de satélites […] En general, cuando un planeta tiene satélites, éstos son mucho más pequeños que el propio planeta. Por lo tanto, incluso si la Tierra tuviera un satélite, no habría motivos para sospechar… que a lo sumo sería un mundo diminuto, quizás de unos 50 kilómetros de diámetro, pero eso no es así. La Tierra no sólo tiene un satélite, sino que es un satélite gigante, de 3.450 kilómetros de diámetro. Entonces, ¿cómo es que la pequeña Tierra tiene uno [de este tamaño]? Increíble.”
  • “[La Luna] es demasiado grande para haber sido capturada por la Tierra. Las probabilidades de que tal captura tuviese efecto y que la Luna adquiriese luego una órbita casi circular alrededor de la Tierra[10] son demasiado pequeñas como para hacer creíble esa eventualidad.”

Earl Ubell, escritor científico

“Si la Tierra y la Luna fueron creadas al mismo tiempo, cerca una de la otra, ¿por qué uno de estos cuerpos tiene todo el hierro (la Tierra) y el otro (la Luna) no mucho? Las diferencias sugieren que la Tierra y la Luna se originaron muy lejos la una de la otra, una idea que tropieza con la incapacidad de los astrofísicos de explicar exactamente cómo la Luna llegó a ser satélite de la Tierra.”

Robin Brett, científico de la NASA

“Parece más fácil de explicar la no existencia de la Luna que su existencia.”

Christopher Knight y Alan Butler, autores del libro: ¿Quién construyó la Luna?[11]

“La Luna tiene una asombrosa sincronía con el Sol. Cuando el Sol está en su punto más bajo y más débil en pleno invierno, la Luna está en su punto más alto y más brillante, y lo contrario ocurre en la mitad del verano. Ambos se ponen en el mismo punto en el horizonte en los equinoccios y en el punto opuesto en los solsticios. ¿Cuáles son las posibilidades de que la Luna, de forma natural, encuentre una órbita tan perfecta que cubra el Sol en un eclipse y aparente ser del mismo tamaño desde la Tierra? ¿Cuáles son las posibilidades de que las alineaciones sean tan perfectas en los equinoccios y los solsticios?”

Farouk El Baz, científico de la NASA

“Si el vapor de agua está llegando desde el interior de la Luna, esto es grave. Significa que existe una diferencia drástica entre las diferentes fases del interior de la Luna. Que el interior es muy diferente de lo que hemos visto en la superficie.”

Mijail Vasin y Alexander Shcherbakov, de la Academia Soviética de las Ciencias[12]

“Es más probable que lo que tengamos aquí sea una nave espacial muy antigua, cuyo interior estaba lleno de combustible para los motores, materiales y aparatos para el trabajo de reparación, navegación, instrumentos, equipos de observación y todo tipo de maquinaria… En otras palabras, todo lo necesario para conseguir que esta carabela del Universo fuera como una especie de Arca de Noé inteligente, tal vez incluso como el hogar de toda una civilización que preveía una prolongada existencia (de miles de millones de años) y largos viajes a través del espacio (de miles de millones de kilómetros). Naturalmente, el casco de una nave espacial de este tipo debe ser super-resistente a fin de hacer frente a los golpes de meteoritos y a las fuertes fluctuaciones entre extremo calor y extremo frío. Probablemente, el casco es de doble capa, siendo la base un denso blindaje de unos 20 kilómetros de espesor, y fuera de éste hay algún tipo de recubrimiento más bien poco compacto (una capa más delgada, con una media de unos cinco kilómetros). En ciertas zonas, donde están los mares lunares y cráteres, la capa superior es bastante delgada; en algunos casos, inexistente.”

Dr. Harold Urey, Premio Nobel de Química

“Estoy terriblemente desconcertado por las rocas de la Luna y en particular por su contenido de titanio.”

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Superficie lunar, abundante en cráteres

Dr. S. Ross Taylor, geoquímico al cargo de los análisis químicos lunares

El Dr. Taylor dijo que el problema era que las llanuras (“mares”) del tamaño de Texas tuvieron que estar cubiertas con roca fundida que contenía titanio fluido. Añadió que no era factible el titanio llegase a estar lo suficientemente caliente [para fundirse], ni siquiera en la Tierra, y nadie ha sugerido que la Luna fuese más cálida que la Tierra.

“¿Qué podría disponer el titanio de esta manera? Una tecnología altamente avanzada, desarrollada y operada por entidades que están muchísimo más adelantadas tecnológicamente que los humanos.”

Dr. Gordon MacDonald, científico de la NASA

“Parecería que la Luna es más bien hueca en vez de una esfera homogénea.”

Dr. Sean C. Solomon, del MIT (Instituto de Tecnología de Massachussets)

“Los experimentos del Lunar Orbiter habían mejorado enormemente el conocimiento del campo gravitatorio de la Luna y apuntaban a la inquietante posibilidad de que la Luna pudiera ser hueca.”

Carl Sagan, astrofísico y cosmólogo

 “Un satélite natural no puede ser un objeto hueco.”

Long Hood, científico de la Universidad de Arizona

“Sabíamos que el núcleo de la Luna era pequeño, pero no sabíamos que era así de pequeño […] Esto realmente refuerza la idea de que el origen de la Luna es único, diferente a cualquier otro cuerpo terrestre.”

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Representación de las fases de la Luna

Maurice Ewing, geofísico y oceanógrafo

(Según fuentes de la NASA, la misión Apolo XII a la Luna – de noviembre de 1969– estableció allí varios sismómetros y luego estrelló intencionadamente el módulo lunar contra la superficie provocando un impacto equivalente a una tonelada de TNT. Las ondas de choque se prolongaron durante ocho minutos y los científicos de la NASA dijeron que la Luna había sonado “como una campana”.)

“En cuanto al significado de esto, prefiero no hacer una interpretación en este momento, pero es como si alguien hubiera golpeado una campana, por ejemplo, en el campanario de la iglesia de un solo golpe y se encontrase con que la reverberación duraba 30 minutos.”

Ken Johnson, Supervisor del departamento de control de datos e imágenes durante las misiones Apolo

“La Luna no sólo sonó como una campana, sino que toda la Luna se tambaleó de un modo tan preciso que fue casi como si tuviera gigantescos amortiguadores hidráulicos en su interior.”

Dr. D. L. Anderson, Profesor de geofísica y director del laboratorio de sismología,
Instituto de Tecnología de California

“La luna está hecha de adentro hacia afuera y sus composiciones interior y exterior deberían estar al revés.”

Para finalizar, incluyo una extraña afirmación que no procede de un científico sino de un destacado esoterista del siglo XX, Georges Gurdjieff, que dijo literalmente: “Todos los que viven en la Tierra, las personas, los animales, las plantas, somos alimento para la Luna.” Según explicaba el propio Gurdjieff, los impulsos lunares son los que favorecen el comportamiento mecánico o robótico de los humanos, y la Luna se alimenta de ese tipo de energía psíquica. Por el contrario, cuando el humano se aleja de su identidad de autómata y evoluciona –con no poco esfuerzo– en su propia conciencia y espiritualidad, se libera de ser devorado por la Luna. Ahí queda eso. Posiblemente un científico racional de nuestros días diría que Gurdjieff era simplemente un “lunático”…

© Xavier Bartlett 2016

Fuente imágenes: Wikimedia Commons


[1] Isaac Asimov dijo al respecto que era “la más improbable de las coincidencias imaginables”. Pero existen otras curiosidades en la relación entre la Tierra y la Luna. Por ejemplo, la órbita de la Luna alrededor de nuestro planeta es de 27,322 días terrestres, mientras que el tamaño de Luna con respecto a la Tierra es de un 27,31 %.

[2] Es bien conocida la relación establecida desde antiguo entre los ciclos lunares y los ciclos menstruales femeninos, lo que condujo la conexión simbólica entre la fertilidad y la Luna. Además, la duración normal del embarazo se corresponde aproximadamente con nueve ciclos sinódicos lunares, 266 días.

[3] En cualquiera de estas dos posibilidades: separándose cuando la Tierra todavía estaba en un estado semisólido o bien desgajándose de ésta a causa del impacto de un gran meteorito.

[4] Sin embargo, el análisis de las rocas y del polvo lunar han arrojado dataciones aún más antiguas, bien por encima de los 5.000 millones de años.

[5] Este episodio fue divulgado por el periodista y ufólogo J.J. Benítez a bombo y platillo a partir de un material que le habría pasado un militar norteamericano que quería permanecer en el anonimato. A un servidor, que vio las imágenes difundidas por Benítez, le pareció un burdo montaje que no engañaría ni a un niño. Como siempre, demasiado bonito para ser verdad.

[6] Algunos de ellos, principalmente las luces, han sido englobados en una categoría denominada Fenómenos Transitorios Lunares (o LTP, en siglas inglesas) que aún se mantiene en una especie de “limbo científico”.

[7] De hecho, se rumorea, que los astronautas del Apollo XI vieron naves extraterrestres sobre la Luna, al poco de alunizar, que les estaban “esperando”.

[8] Al estilo de la famosa Estrella de la Muerte, de la saga de la “Guerra de las galaxias”.

[9] La Tierra es 3,66 veces mayor que la Luna, pero su masa es nada menos que 81 veces la de la Luna.

[10] La Luna es el único satélite en el sistema solar que tiene una órbita estacionaria casi circular alrededor de su planeta, lo cual se puede considerar otra anomalía más.

[11] En dicho libro, los autores lanzan la hipótesis de que la Luna fue fabricada, a modo de “incubadora”, por un “agente inteligente” hace 4.600 millones de años para promover la vida inteligente sobre la Tierra.

[12] Estos autores escribieron en 1970 un artículo que tenía como hipótesis que la Luna es en realidad un cuerpo artificial, concretamente una antiquísima nave espacial quizá abandonada por su tripulación y operada por algún sistema automático.

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13 thoughts on “¿Qué pasa con la Luna?

  1. En el libro “Después de nosotros”, se dice, entre otras cosas, que sin la Luna la Tierra estaría en un caos de vueltas super-aceleradas alrededor del Sol,no se mantendría estable sobre su eje, que ésta le da a nuestro planeta la estabilidad que necesita… y que probablemente sea un ingenio artificial de una civilización extraterrestre mucho más avanzada que la nuestra….una civilización de un planeta devastado por un meteorito, Marte, que sería la que…. mediante ingeniería genética, creó a los seres humanos “a su imagen y semejanza” mezclando sus genes con los de los primates elegidos… y esto último no suena tan disparatado si se tiene en cuenta, que PERDER EL PELO NO ES EVOLUCIONAR sino TODO LO CONTRARIO, y que “nos crearían” para servirles, ya que el clima, la química y demás de este planeta no les iba muy bien… y que puede que en eso se basen la biblia y otros libros al referirse a ellos como “dioses”…Tiene mucha documentación sobre todo eso y está muy interesante.

    1. Amiga lunnaris,

      Muchas gracias por tus comentarios. Sobre lo de la película de los astronautas, la recuerdo haber visto hace muchos años y, en efecto, no la han vuelto a reponer, que yo sepa. Pero también he visto algunos documentales sobre el posible fraude de Kubrick y la verdad me han dejado más confuso de lo que estaba.

      Sobre los otros argumentos que citas, poco puedo añadir, ya que se han dicho muchísminas cosas sobre la luna desde la ufología, la conspiración y el esoterismo, y muy pocas de ellas (por no decir ninguna) son demostrables con pruebas contudentes. Sí me parece que las anomalías apuntadas por los científicos conducen a hipótesis -como poco- inquietantes o asombrosas, pero nos sigue faltando base para confirmar cualquiera de las propuestas alternativas planteadas, y ya habrás visto que no he descartado ninguna, por insólita que pudiera parecer a primera vista. Es misión del buen científico mantener la mente abierta a lo “imposible” o “increíble”.

      Un saludo,
      Xavier

      1. La verdad es que no me he empapado lo suficiente como para decantarme firmemente por todo lo que he dicho, pero si me queda claro, que si “evolucionar” es MEJORAR, perder el pelo a cambio de “tener más inteligencia”, no entra dentro de ese parámetro, más bien es un…¿chantaje? y en cuanto a la Luna, bueno, pues sí podría ser que sin ella viviríamos, en
        caso de que se pudiera, peor… que le da estabilidad al planeta….

  2. Por cierto, lo de la película que pudo ser el alunizaje de 1969, recuerda a una película de ficción que SOLO SE TELEVISÓ UNA VEZ, en la cual tres astronautas creen que van a ir Marte, pero cuál es su sorpresa cuando les amenazan con matar a sus familias si no acceden a trabajar en un rodaje SIMULANDO que están en Marte. Por más que he intentado conseguir ese filme… no lo he logrado, ni siquiera en Internet.

  3. Muy bien argumentado, porque hasta ahora todo lo que había leído en este sentido era bastante decepcionante.
    A mi modo de entender, la geometria sagrada explica muchas de las coincidencias o casualidades matemáticas que concurren respecto a la luna.
    Sobre la posibilidad de que fuera artificial y todo esto, creo que sería más fácil buscar un planeta más adecuado en ese caso y no tener que fabricar todo este lio, por otro lado yo creo en unos “extraterrestres” intrusivois pero no pertenecientes a esta dimensión, por lo que les sobra un artefacto tan gigantesco …y tan material, es decir tan de nuestra dimensión material.

    Saludos

      1. Querrás decir tampoco, intento abarcar lo máximo posible para ver en que me puedo enterar de algo. Básicamente todo trata de lo mismo pero desde diferentes perspectivas.

    1. Estimado Piedra

      Una vez más gracias por el comentario. Siempre trato, en la medida de los posible, ofrecer una versión equilibrada y científica de los temas, pero sin cerrar ninguna puerta a las propuestas alternativas (aunque yo no esté de acuerdo con ellas necesariamente). Sobre lo que es real, o material, ya desde la propia ciencia académica se han abierto brechas en el sentido de proponer que la materia en sí “no existe” y que el universo es enteramente holográfico, una proyección de luz que nosotros descodificamos para dar como resultado una realidad “sólida” y en 3D. Así, no sólo la Luna sería una proyección, sino todo lo que percibimos… Te recomiendo muy encarecidamente la lectura del libro “El universo holográfico” de M. Talbot.

      Saludos,
      X.

      1. Solo están redescubriendo lo que propone el ocultismo desde hace siglos, que el universo es mental.
        Intentaré ojearlo, pero tengo decenas acumulados y ni siquiera soy buen lector, supongo que vendrá a decir lo mismo que los últimos que leo, pero desde el punto de vista de alguien que desconoce las ciencias ocultas.

        Saludos.

  4. Es un tema fascinante, ya no veo a la luna de la misma manera, soy ahora un lunático, que haya rocas más antiguas que el sol, que haya cráteres enormes pero poco profundos como sí tuviera un capa protectora, que su composición química sea tan distinta a la que se encuentra en la tierra, que tenga un movimiento sincronizado con la tierra para mostrar siempre la misma cara, que se encuentre en la distancia justa para verse del mismo tamaño del sol, son tantas cosas inquietantes. La influencia que ejerce sobre la naturaleza es enorme, las mareas y el ciclo menstrual femenino, incluso hay estudios que dicen que en luna llena se incrementa el número de asesinatos, ¿Qué magia ejerce la luna sobre nuestro planeta? Es Benévola? Malévola? Humana? Divina?

    1. Apreciado Daniel

      Gracias por tu comentario. En efecto, es un tema fascinante y no sólo para los astrónomos, como habrás visto. Si la Luna ejerce un poder que va más allá del mito y que guarda relación con antiguos saberes esótericos, eso no te lo puedo decir ni explicar. De todas formas, no quise meterme en esa parte esotérica porque no la domino, pero sólo viendo la parte física del asunto ya da que pensar. Y estoy seguro que Gurdjeff reveló sólo una pequeña parte de lo que sabía, y nos hemos de quedar con las ganas de averiguar qué había detrás de sus afirmaciones…

      Saludos

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