El fenómeno de los círculos de la cosecha (2ª parte)

Falsificadores y detractores

En general, los medios de comunicación han malinformado y confundido al público con su cobertura negativa y sesgada del fenómeno de los círculos de la cosecha. Se ha hecho hincapié en teatrales historias sobre fraudes en lugar de fomentar una investigación seria. Los investigadores de los círculos algunas veces han sido inducidos a visitar círculos falsos y cuando algunos cayeron en la trampa de dar apresuradamente la formación por auténtica, se ridiculizó todo el fenómeno. Esto es como decir que, dado que algunas personas han sido engañadas por las perlas de imitación, no existen las perlas genuinas.

El investigador Eltjo Haselhoff fue entrevistado una vez dentro de un círculo de la cosecha. Parte de la entrevista fue así:

Pregunta: ¿Piensa usted que este es un simple fenómeno natural?

Respuesta: No lo creo. El diseño es demasiado complejo y diferente a todo lo que vemos en la naturaleza.

P: ¿Podría estar hecho por el hombre?

R: Por supuesto.

Haselhoff evitó cuidadosamente decir nada concreto acerca de la autenticidad de la formación. Al final de la entrevista, los tres hombres que habían hecho la formación en colaboración con el propietario de la tierra aparecieron, y Haselhoff los felicitó por sus esfuerzos. Este no era el escenario que los realizadores del programa tenían en mente, así que la entrevista fue editada antes de la emisión del documental para que Haselhoff pareciera decir exactamente lo contrario de lo que en realidad dijo:

P: ¿Podría estar hecho por el hombre?

R: No lo creo. El diseño es demasiado complejo y diferente a todo lo que vemos en la naturaleza.

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Círculo de Alton Barnes, 1990 (Fuente: http://www.lucypringle.co.uk)

Algunos detractores de los círculos han recurrido incluso al sabotaje. En un incidente, se esparcieron limaduras de hierro sobre los tallos aplanados del interior de un círculo de la cosecha, tras lo cual los análisis químicos realizados en las plantas y el suelo fueron ridiculizados. Estas tácticas desesperadas y sin escrúpulos son quizás una señal de cuán inseguros se sienten algunos detractores. También hay casos en los que los responsables de las trastadas han añadido agujeros de poste en las formaciones que probablemente eran auténticas para que parezcan haber sido realizadas por el hombre.

En julio de 1990 se llevó a cabo una operación de vigilancia de círculos de la cosecha llamada Operación Mirlo, organizada por Colin Andrews y Pat Delgado, cerca de Bratton Castle, donde habían aparecido muchos círculos de la cosecha. El terreno es propiedad del Ministerio de Defensa británico, y dos oficiales del ejército con cámaras de alta tecnología colaboraron en la operación. En la segunda noche, Andrews recibió una llamada diciendo que había aparecido un diseño complejo y que se había registrado en película. Incluso antes de examinar la formación, anunció imprudentemente a los medios que la formación era auténtica. Tras la inspección, sin embargo, resultó ser una falsificación mal hecha. Las pruebas que aparecieron más tarde sugieren que el Ministerio de Defensa británico había ordenado la creación de un fraude en un esfuerzo por desacreditar el fenómeno y a los investigadores. Diez días después de haberse hecho la falsa formación, apareció un verdadero círculo de la cosecha en el campo bajo Bratton Castle en un movimiento de torbellino que duró menos de 15 segundos, pero la cinta de vídeo fue sustraída después de una caja cerrada con llave por unos desconocidos (Andrews, 2003, pp. 131-6).

En el período inmediatamente posterior al timo de Doug y Dave en 1991, el número de fraudes aumentó considerablemente. El siguiente par de años vio numerosas pálidas imitaciones de diseños genuinos, pero desde entonces varios grupos de falsificadores han desarrollado impresionantes habilidades en la elaboración de círculos. Pero incluso los mejores esfuerzos del hombre carecen de la complejidad de la disposición, estratificación y flujo observado en las mejores formaciones genuinas. Los círculos falsos pueden ser nítidos, pero por lo general carecen de proporciones geométricas armoniosas; los falsificadores tienden a desechar la geometría sagrada que se encuentra en muchos círculos de la cosecha como algo casual e insignificante.

Los falsificadores también son incapaces de reproducir las anomalías biofísicas que se encuentran en las formaciones de cultivos genuinos. En un experimento de cultivo de círculo en el 2002, por ejemplo, tres estudiantes de pregrado del Instituto de Tecnología de Massachusetts no lograron reproducir ninguna de las alteraciones de las plantas y el suelo identificadas por el equipo BLT. Todas las formaciones artificiales muestran la aplicación, en cierta medida, de un peso sobre la cosecha, lo que conlleva plantas partidas y dañadas. En una formación genuina, las semillas no suelen estar arrancadas de las inflorescencias y las plantas parecen seguir creciendo con normalidad.

Otro problema importante es la cantidad de tiempo disponible para hacer las formaciones. Incluso dibujar en papel algunos de los diseños más complejos requiere mucho tiempo y esfuerzo. La producción en los campos exigiría mediciones extensas, y los topógrafos han estimado que se necesitarían varios días para replantear los modelos más sofisticados. Sin embargo, las formaciones aparecen normalmente durante la noche, y las formaciones a medio terminar o abandonadas son relativamente pocas en número a pesar de que los campos del sur de Inglaterra se peinan desde el aire todos los días durante la temporada de círculos de la cosecha.

El Conjunto de Julia en Stonehenge apareció a plena luz del día en una ventana temporal de 15 minutos. Los testigos presenciales afirman haber visto la formación de círculos simples en menos de 20 segundos, y puede ser que el proceso de aplanamiento en los glifos complejos auténticos consuma la misma cantidad de tiempo, si bien el tiempo que se tarda en prepararlos (y con qué medios) es desconocido. Se sabe que varios glifos principales, a veces casi idénticos, han aparecido en áreas bastante amplias en una misma noche.

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“Conjunto de Julia”, aparecido en julio de 1996 cerca de Stonehenge (Reino Unido)

Reivindicar la creación de una formación es mucho más fácil que hacerla de verdad. Los falsificadores se han atribuido formaciones altamente complejas auténticas con las que no tenían nada que ver. Por ejemplo, tres bromistas que se hacen llamar “Team Satan/Circlemakers” dijeron haber realizado el Conjunto de Julia en Stonehenge. Los falsificadores rara vez proporcionan prueba alguna de sus supuestas hazañas, y a veces desacreditan sus afirmaciones exponiendo su ignorancia acerca de ciertas características de las formaciones que supuestamente hicieron ellos mismos. Algunos falsificadores admiten que, aparte del fraude, existe un fenómeno de los círculos genuinamente paranormal. Algunos de ellos han experimentado sonidos y luces anómalos en los campos. En una ocasión, cuando un equipo volvió a comprobar un círculo que habían hecho anteriormente, descubrieron un nuevo círculo en el mismo campo y vieron una bola naranja de luz que emanaba de éste. Otro grupo había comenzado a hacer una formación cuando dos bolas de luz aparecieron y los echaron fuera del campo.

En el verano de 1991, Terence Meaden y un equipo de científicos japoneses tenían un campo bajo vigilancia con equipos electrónicos, que incluían radar, magnetómetros, vídeo de visión nocturna y sensores de movimiento. Oscurecida por la niebla, apareció una pequeña formación de tipo mancuerna; sin embargo, ninguno de los equipos de detección captó a ningún intruso. Un oficial del ejército estacionado en los campos de entrenamiento de la llanura de Salisbury, una vez se encontró con un círculo de la cosecha en un campo de minas activas.

Es de destacar que hay relativamente pocos casos de falsificadores que hayan sido sorprendidos en plena acción. Sólo un hombre ha sido procesado por hacer un círculo de la cosecha, porque generalmente no se aportan las pruebas de fraude que justifiquen una acusación. Algunos falsificadores obtienen de antemano el permiso de los granjeros para realizar su “arte de la cosecha” y les pagan una suma de dinero.

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Círculo de la cosecha falso (obra artística), realizado en 2008 (Fuente: http://www.flickr.com)

El nivel de fraude fluctúa considerablemente. En los últimos años, parece que ha ido en aumento, sobre todo después del estreno de varias películas y documentales sobre los círculos de la cosecha en 2002. Las estimaciones realizadas por diferentes investigadores sobre qué porcentaje de formaciones de cada temporada corresponde a fraudes pueden variar enormemente, desde mínimos porcentajes de fraude a ¡mínimos porcentajes de formaciones genuinas! Las formaciones que los falsificadores afirman haber hecho por lo general constituyen alrededor del 10 % de los glifos de una temporada, pero el porcentaje de formaciones que pueden probarse como realizadas por el hombre sobre la base de hechos sólidos suele ser mucho menor. En 2004, se sabía con certeza que el 14% de las formaciones de todo el mundo había sido hechas por el hombre.

Es de destacar que Levengood y su equipo han encontrado anomalías biofísicas que no se pueden explicar por el aplanamiento mecánico en el 90 % de las aproximadamente 300 formaciones que han examinado, que incluyen glifos complejos, así como círculos simples. Desgraciadamente, es imposible tomar muestras de cada formación para detectar este tipo de anomalías, ya que este es un proceso que consume mucho tiempo y es extremadamente costoso, pues precisa llevarse a cabo de acuerdo con estrictos protocolos científicos.

La interacción humana

En varios casos, los círculos de la cosecha parecen haber aparecido como respuesta directa a los deseos de individuos o grupos de individuos, o de los comentarios hechos por ellos. Las fuerzas o inteligencias detrás del fenómeno parecen ser conscientes de (o estar influenciadas por) lo que algunas personas están diciendo y pensando.

El 24 de julio de 1992, 18 miembros del grupo de contacto extraterrestre CSETI, con sede en EE UU, realizaron un experimento al aire libre en el que visualizaron la aparición del logotipo de CSETI (formado por tres círculos en un patrón triangular conectados con líneas) en el cielo y en un campo. El mismo símbolo se manifiestó en un campo de trigo en Oliver’s Castle al día siguiente. Un experimento de meditación en la cima de la colina Wolstonbury (West Sussex), el 28 de junio de 1995 a cargo de miembros del Southern Circular Research fue seguido por la aparición esa noche de una formación con la misma forma que habían proyectado. Apareció en Felbridge, en el mismo condado, si bien no exactamente donde se había predicho (Thomas, 2002, pp. 44, 151-2).

Cuando el cineasta William Gazecki llegó a Inglaterra para comenzar a filmar su documental Crop Circles: quest for truth (2002), pidió que apareciera un círculo de la cosecha. Se presentó justo afuera de la ventana de su dormitorio esa noche. Otro caso es el del piloto Busty Taylor que, mientras volaba sobre el sur de Inglaterra, comentó a Colin Andrews que le encantaría encontrar algún día todos los diseños de los cultivos anteriores envueltos en una nueva formación impresionante. Tal formación apareció al día siguiente, justo debajo por donde había pasado el avión cuando Taylor expresó su deseo (Andrews, p. 162).

Explicaciones

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Terence Meaden

En la década de 1980 el meteorólogo Terence Meaden sugirió que los pequeños torbellinos locales de aire ionizado, o vórtices de plasma, creados por condiciones metereológicas insólitas, eran los responsables de los patrones en los cultivos. No obstante, al empezar a surgir varios círculos con múltiples anillos, a menudo dispuestos simétricamente y cuyos tamaños relativos mostraban proporciones diatónicas, la teoría de Meaden comenzó a parecer cada vez más inverosímil. Él sostenía que los vórtices giratorios se formaban con un tiempo seco y tranquilo, y sólo en los lados de sotavento de las colinas. Pero las nuevas formaciones pronto contradijeron esta teoría, al aparecer en todo tipo de condiciones topográficas y meteorológicas.

Las disposiciones intricadas en los cultivos presentan más problemas. En un círculo de 16,5 metros de diámetro, por ejemplo, las plantas estaban retorcidas en sentido horario estándar, pero esta vez yacían hacia el centro, con una banda fina alrededor del perímetro que giraba en sentido antihorario y apuntando hacia fuera del centro. Además, cuando se levantaron los tallos se encontró debajo una segunda capa, aplanada en sentido contrario a la superior. Meaden seguía fiel a la explicación del tiempo atmosférico, con el argumento de que el torbellino había cambiado repentinamente su sentido de rotación. Los hacedores de círculos respondieron más tarde mediante la creación de una formación con dos anillos anulares alrededor de un círculo, con cada elemento en contra-rotación al siguiente.

A principios de 1990, un círculo de unos 90 m. de diámetro orbitado por tres anillos, cada uno de unos 15 cm. de ancho, desarrolló un cuarto anillo varios días después, componiendo un patrón de 300 m. de ancho. Es muy poco probable que un vórtice de plasma descendente pudiera haber vuelto para añadir una característica geométrica perfectamente situada a un diseño de la semana anterior. La llegada de los pictogramas en el año 1990, que comprenden líneas rectas, cajas rectangulares, semicírculos y “garras”, planteó aún mayores desafíos a la teoría de Meaden. Al llegar al tetraedro de Barbury Castle de 1991, la teoría de que todos los círculos de la cosecha eran producto de vórtices simples y naturales, sin ningún tipo de inteligencia rectora, estaba básicamente muerta. En vez de admitir esto, ¡Meaden optó por descartar como fraude cualquier formación que su teoría no pudiera explicar!

La teoría del equipo de investigación BLT sobre cómo se realizan los patrones en los cultivos concuerda con Meaden en varios aspectos. Proponen que los patrones se forman mediante vórtices de plasma de iones auto-organizados, pero que se trata de sistemas de plasma no-meteorológicos que se originan en la ionosfera, una región de plasma de baja energía que comienza a unos 60 kilómetros de altura en la atmósfera. Durante mucho tiempo se creyó que la ionosfera y la superficie de la tierra estaban completamente desconectadas, pero ahora se sabe que se producen comúnmente destellos eléctricos (“espectros”) entre las nubes de tormenta (a 13 kilómetros de altura) y la ionosfera. El equipo de BLT sugiere que tales plasmoides a veces llegan al suelo, sobre todo en las horas previas al amanecer, y que a medida que descienden, el efecto de cuello magnético hace que se encojan de tamaño y den vueltas más rápidamente.

El equipo propone que el mismo agente causal se encuentra detrás de la creación de diseños no geométricos, donde se encuentran los mismos nodos de plantas doblados y alargados como en los círculos de la cosecha genuinos. Aunque el plasma se organiza espontáneamente en un vórtice, si el nivel de energía se eleva demasiado, el patrón del vórtice se rompe, y las fuerzas descargan de forma inestable y caótica.

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¿Círculos creados por vórtices de plasma? (Fuente: http://www.flickr.com)

El equipo sostiene que ciertas disposiciones del cultivo pueden explicarse como resultado de la interacción de dos vórtices de plasma con rotación contraria. Pero ¿qué pasa con todas las otras disposiciones complejas y de múltiples niveles? Es dudoso que muy breves ráfagas de microondas intensas emitidas por los sistemas de plasma puedan explicar plenamente los nodos alargados y las cavidades de expulsión, y sin duda no pueden explicar el mayor grado de cristalización de los minerales de arcilla en los suelos de los círculos. La correlación entre estos dos fenómenos sugiere fuertemente que lo que causó el aumento del crecimiento de los cristales de los minerales de arcilla también fue responsable de las anomalías de la planta. Por otra parte, las microondas pueden esterilizar el suelo y las plantas, pero muy rara vez se observa esto en los círculos de la cosecha.

Freddy Silva ha sugerido que el ultrasonido y el infrasonido pueden estar implicados en la creación de las formaciones. Las ondas de sonido podrían provocar una cavitación del vapor en el interior de tallos de las plantas, creando incrementos locales de temperatura de 5.000 K durante una fracción de segundo. Silva sostiene que esto podría doblar los tallos, especialmente alrededor de la base, donde la concentración de agua es mayor. Esta hipótesis aún no ha sido probada.

La clara evolución de los diseños en las cosechas en las últimas dos o tres décadas no se puede explicar por un fenómeno aleatorio puramente natural. Incluso los diseños simples muestran tales proporciones geométricas que es poco probable que se trate de puras coincidencias. Igualmente, es poco probable que un sistema de energía espontáneo añada características geométricas que complementan un diseño anterior. El plasma se organiza normalmente en espiral, y el siguiente patrón más común es un disco arremolinado rodeado de anillos concéntricos. Pero como reconoce el equipo BLT, “pensar en cómo algunos de los patrones más elaborados podrían surgir de la pura física del plasma fuerza la imaginación.”

Los informes de los testigos sobre la creación de los círculos, junto con los diferentes efectos que tienen las formaciones en los seres humanos, los animales y el equipamiento, sugieren que los círculos de la cosecha no son todos creados por exactamente el mismo mecanismo. A veces la cosecha es aplanada por el violento movimiento del aire, y se ven embudos o tubos de luz que llegan desde el cielo; algunas veces se ven luces en ausencia de torbellinos, y otras veces se ve cómo se colapsan los cultivos sin ninguna pista sobre la naturaleza de las fuerzas implicadas. El hecho de que los tejidos vegetales parezcan flexibilizarse en el momento de aplanamiento y que los minerales de arcilla en los suelos se sometan a una mayor cristalización indica la intervención de energías no convencionales. Los vórtices de plasma espontáneos pueden ser responsables de la cosecha abatida no geométricamente y para algunos de los círculos lisos, sin adornos. Pero parece que hay alguna forma de inteligencia involucrada en la planificación y ejecución de los diseños complejos.

En cuanto a las bolas de luz que se ven a menudo en torno a los círculos, la pregunta sigue siendo si los están haciendo ellos (guiadas quizás por alguna inteligencia superior), los están explorando, o utilizando su energía. Algunas formas luminosas actúan como criaturas inquisitivas o bioformas. Los tubos de luz podrían indicar que los patrones sobre la cosecha se proyectan desde arriba hacia abajo sobre el suelo. Algunas formaciones aparecen sin que se haya observado ningún tipo de extrañas luminosidades, pero debe tenerse en cuenta que los videntes afirman haber visto luces que son invisibles a nuestros sentidos físicos.

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¿Diseños extraterrestres? (Fuente: http://www.messagetoeagle.com)

Algunas personas han argumentado que los círculos de la cosecha son comunicaciones de los extraterrestres. En otro tiempo, la cosecha aplanada fue atribuida al aterrizaje de platillos volantes. Cuando se observó que los cultivos se arremolinaban hacia abajo en vez de aplastarse, se atribuyó el efecto a los campos de energía de los sistemas de accionamiento de las naves. Cuando las formaciones se complicaron, se sugirió que los alienígenas podrían estar utilizando rayos de energía para crearlas, o enviando sondas, en forma de bolas de luz, para crearlas.

Hay razones para pensar que el fenómeno OVNI tiene más que ver con la interacción entre nuestro nivel físico de la realidad y las fuerzas y entidades de los reinos astrales o etéricos que rodean e interpenetran nuestra Tierra, que con la visita de criaturas de carne y hueso de otros planetas (http://davidpratt.info/ufo1.htm). Ciertamente, hay un paralelo con el fenómeno de los círculos de la cosecha; la implicación de fenómenos aéreos luminosos es el ejemplo más obvio. Al igual que con ciertos círculos de la cosecha, en ocasiones se ha informado de suelos muy compactados en los lugares donde han aterrizado ovnis, habiéndose propuesto la acción de ráfagas de gran intensidad de microondas como explicación potencial de las energías empleadas. Tanto los ovnis como los círculos de la cosecha pueden causar un mal funcionamiento en los equipos eléctricos. Y los animales reaccionan a menudo extrañamente en o cerca del escenario de encuentros con ovnis, tal como sucede en el caso de los círculos de la cosecha.

Además, ambos fenómenos tienden a agruparse en ciertos lugares, por ejemplo, cerca de líneas de fallas geológicas y fuentes de agua. Una gran proporción de los avistamientos de ovnis se produce sobre las tierras de creta y los acuíferos del triángulo de Wessex en el sur de Inglaterra, que es también el principal centro de actividad de los círculos de la cosecha. De acuerdo con los zahoríes, las formaciones tienden a estar ubicadas en áreas donde las líneas de energía de la tierra son muy fuertes o se cruzan, y estos sitios ricos en energía parecen facilitar la manifestación de los círculos de la cosecha.

Algunas personas creen que muchas formaciones no están hechas por alienígenas, sino por los militares, usando una tecnología secreta. Los militares, sin duda, han mostrado interés por los glifos de los cultivos y por las misteriosas bolas de luz (y por los ovnis en general). Pero no hay ninguna razón para pensar que tienen alguna mayor comprensión de estos fenómenos que el público en general. Una línea más prometedora de la investigación, seguida por muchos investigadores, es mirar hacia las energías inusuales de la tierra, fuerzas etéricas y psíquicas, e inteligencias superiores capaces de interactuar con nuestras propias mentes individuales y colectivas, pero creadas en la Tierra y el espacio interior, en vez de procedentes del espacio exterior.

La inteligencia implicada podría ser humana (tanto si se manifiesta en forma física como si no), pero los seres en cuestión, en cualquier caso, deben ser capaces de ejercer poderes paranormales y de controlar las fuerzas más sutiles de la naturaleza (elementales o espíritus de la naturaleza) con la máxima precisión. Estas energías sutiles pueden a su vez generar efectos eléctricos y magnéticos mensurables en nuestro nivel físico ordinario.

Significado

Mucha gente cree que las formaciones en las cosechas conllevan un mensaje codificado simbólicamente. Al igual que en la mitología, el simbolismo apela a nuestra imaginación, y está abierto a diferentes interpretaciones. Pero la mayoría de los investigadores coinciden en que las formaciones son “mandalas de esperanza” para nuestro perturbado mundo.

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Figura aparecida en Diessenhofen (Suiza) en 2008

El elemento básico de los glifos de los cultivos es el círculo, que puede simbolizar la unidad, el espacio sin límites, y el espíritu creativo universal o fuerza divina. Los círculos de la cosecha con anillos y círculos de satélite a veces se asemejan a diagramas de elementos químicos, con sus electrones orbitando. Por ejemplo, un círculo central orbitado por cuatro satélites (un quintuplete) simboliza el átomo del carbono, con sus cuatro electrones externos, además de ser una reminiscencia de una cruz celta.

Dos círculos de diferente tamaño unidos por una avenida pueden significar la comunicación entre los mundos físico y espiritual, mientras que la ausencia de la línea de unión puede implicar una conexión rota. Un círculo sólido a veces representa el principio masculino, y un anillo, o un círculo con un anillo, el principio femenino. Cuando están unidos por una avenida, estos círculos se convierten en símbolos del matrimonio sagrado. Sin embargo, si la disposición de los círculos, anillos, barras, avenidas, garras, etc. hallados en los complejos pictogramas de la década de 1990 representa un lenguaje simbólico preciso, nadie ha conseguido descifrarlo. Cabe señalar que algunos de estos diseños también aparecen en antiguos petroglifos (Silva, 2002, p. 146).

La geometría sagrada ha asumido un papel clave en los glifos cada vez más complejos que han aparecido desde principios de 1990. Dos círculos superpuestos producen una vesica piscis, emblema de la conjunción del espíritu y la materia, y que se asocia con la Era de Piscis. Muchos glifos codifican la cuadratura del círculo, que significa la fusión del espíritu y la materia.

En las formaciones encontramos espirales, triángulos, pentágonos y pentagramas, hexágonos, heptágonos, octágonos, etc., cada uno con sus propias connotaciones simbólicas. Un triángulo equilátero, por ejemplo, puede representar la terminación. Cuando se presenta tridimensionalmente se convierte en un tetraedro (pirámide de cuatro lados), un símbolo hermético clave, y un modelo de unión primordial de la materia. Una de sus representaciones más conocida en forma de glifo es el tetraedro de Barbury Castle de 1991. En la antigua alquimia, las bolas en las puntas de un triángulo tetraédrico significan los tres elementos principales de alquimia: sal, azufre y mercurio. La estrella de cinco puntas o pentagrama (que, como el pentágono, muestra la proporción áurea) simboliza el ser humano, ya que una figura humana con las extremidades extendidas encaja dentro de ella. La estrella de seis puntas o triángulos entrelazados (también conocido como el sello de Salomón o el signo de Vishnu) representa el espíritu y la materia universales.

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Complejo círculo en que está codificado el número π. (Fuente: http://www.lucypringle.co.uk)

Como afirma Michael Glickman (2009, pp. xvi – vii), nuestra visión de consenso del mundo físico no puede dar cabida a los círculos de la cosecha: “Los círculos de la cosecha son una afrenta a nuestra visión del mundo. Este asunto es asiduamente evitado por los científicos abochornados que, si bien admiten una total falta de conocimiento, se aferran a sus tópicos y a certezas artificiales. Los medios de comunicación, de igual modo, lanzan masivamente noticias superficiales que a menudo terminan con chistes malos sobre hombrecillos verdes… ¿Cómo puede alguien con un mínimo discernimiento asociar estos nobles y enigmáticos emblemas a las pretensiones de un escuálido atajo de falsificadores e impostores?”

A pesar de la resistencia generalizada a ver las formaciones en las cosechas como algo que no sea una broma hecha por el hombre, éstas han dejado una marca indeleble en nuestra cultura. Su impresionante belleza, la gracia geométrica, el simbolismo multicultural y sus orígenes misteriosos parecen destinados a intrigarnos, encantarnos e inspirarnos. Parece que hay una inteligencia creativa detrás de la mayoría de las formaciones en las cosechas, pero que prefiere mantenerse en el anonimato, y dejar que cualquier persona que le esté prestando atención saque sus propias conclusiones, como una especie de test de inteligencia o test de intuición.

Las formaciones en las cosechas han sido llamadas “templos temporales”, y es justo que deban mostrar una afinidad por los lugares que durante milenios han sido centros de culto y espiritualidad. En Sudáfrica, los círculos de la cosecha son llamados “grandes círculos de los dioses”; cuando aparece un círculo, la gente levanta una valla alrededor de él y realizan danzas y otros rituales sagrados en honor a la madre tierra y los dioses de las estrellas.

Colin Andrews ha dicho que “los círculos de la cosecha nos están dando todo un empujón espiritual”, “un impulso hacia las aspiraciones más elevadas de la paz y la iluminación.” “Nos están animando a aprender”, dice, “y las herramientas de nuestra enseñanza son los antiguos símbolos espirituales, mandalas, y otros patrones naturales innatos.” “Nos están dando un toque de atención y es nuestra responsabilidad aceptar el mensaje, y emprender una acción.” (2003, pp. 164-5)

Cada año la gente se pregunta hasta qué punto se van a hacer más complejas, y cada año los creadores de los glifos continúan ofreciendo sorpresas con su genio inventivo. En algún momento –cuando se cumpla su propósito o se agote el estímulo– los glifos probablemente se reducirán de nuevo a raras apariciones.

Andy Thomas (2002, p. 174) escribe: “Si hay una cosa en que todos están de acuerdo, incluso los más acérrimos escépticos, es que vengan de donde vengan, los glifos son arte del más alto orden […] Aunque la gracia y la belleza sean todo lo que los círculos de la cosecha han traído a nuestro mundo, ya tenemos suficientes razones para estar agradecidos.”

© David Pratt 2010

Fuente: Dogmacero n.º 7 (2014)

Fuente original: http://davidpratt.info/cropcirc1.htm

Bibliografía y referencias

Colin Andrews, with Stephen J. Spignesi, Crop Circles: Signs of contact, Franklin Lakes, NJ: New Page Books, 2003.

Jerome Clark, Unexplained! 347 strange sightings, incredible occurrences, and puzzling physical phenomena, Detroit, MI: Visible Ink, 1993.

Andrew Collins, The New Circlemakers: Insights into the crop circle mystery, Virginia Beach, VA: 4th Dimension Press, 2nd ed., 2009.

William R. Corliss (comp.), Science Frontiers: Some anomalies and curiosities of nature, Glen Arm, MD: Sourcebook Project, 1994.

Michael Glickman, Crop Circles, Glastonbury, Somerset: Wooden Books, 2005.

Michael Glickman, Crop Circles: The bones of God, Berkeley, CA: Frog Books, 2009.

Eltjo H. Haselhoff, The Deepening Complexity of Crop Circles: Scientific research & urban legends, Berkeley, CA: Frog Ltd, 2000.

Bert Janssen, The Hypnotic Power of Crop Circles, Enkhuizen: Frontier Publishing, 2004.

Lucy Pringle, Crop Circles: The greatest mystery of modern times, London: Thorsons, 1999.

Lucy Pringle, Crop Circles: Art in the landscape, London: Frances Lincoln Ltd., 2010.

Andy Thomas, Vital Signs: A complete guide to the crop circle mystery and why it is not a hoax, Seaford, East Sussex: SB Publications, 2nd ed., 2002.

Freddy Silva, Secrets in the Fields: The science and mysticism of crop circles, Carlottesville, VA: Hampton Roads Publishing Company, 2002.

Vídeo/DVD

Michael Glickman and Patricia Murray, The Crop Circles: History & geometry, Crop Circle Radius, 1997.

Bert Janssen, Crop Circles: The research, Bert Janssen Productions, 2001.

Sitios web

 

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5 respuestas a “El fenómeno de los círculos de la cosecha (2ª parte)

  1. Los circulos de las cosechas,son un enigma,pero el enigma mas grande,viene de las explicaciones que personas supuestamente doctas y lucidas,dan para definir el fenomeno.Decir que son el resultado de la naturaleza caprichosa,vortices de plasma,etc. , es no ser consciente de lo que se esta tratando de explicar,decir eso equivale a decir,que las piramides Egipcias,son el resultado de fuertes rafagas de viento que las apilaron de esa forma caprichosa,ni a un niño de 5 años se le ocurre decir semejante disparate.
    En fin,yo no se quien los hace ni como,aunque pueda tener una vision particular sobre el asunto,seguramente equivocada,pero sin datos precisos y evidencias mas concretas,todo son suposiciones,que me llevan siempre al punto de partida,salgo sin saber y vuelvo sabiendo menos.
    Ahora bien,supongamos por un momento lo siguiente
    a/ Demuestran,conocimiento,precision y tecnologia,fuera del alcance de nuestra ciencia,por lo tanto,es de suponer que su actitud no es hostil,si lo fuera,nosotros seriamos historia.
    b/Si no son hostiles,estan respetando nuestro “Modus Vivendi”
    c/Si respetan nuestro “Modus Vivendi”,es logico suponerles valores eticos y morales,muy elevados
    d/Si tienen valores eticos y morales,tambien es muy probable que tengan sentido del humor.
    e/Si tienen sentido del humor,a estas horas se estan partiendo la caja con lo de los vortices de plasma y remolinos varios.
    Por otra parte y basandonos siempre en la ciencia empirica,todo lo que actua o interactua con la materia,es materia,por lo tanto si son capaces de modificar aspectos materiales,el fenomeno tiene que ser fisico,que no sepamos como lo hacen,es aceptable,tampoco sabemos como un electron es capaz de ir de un sitio a otro sin pasar por ningun punto intermedio,pero lo hace y no sabemos como,y que le vamos a hacer,no no lo entendemos.
    Cualquier otra definicion que escape a la demostracion y observacion,no es plausible,cientificamenta hablando,puede que sea cierta y correcta,pero (y la ciencia tiene que obrar asi )sin experimentacion,tenemos una bonita teoria,pero no es ciencia.
    Los circulos de las cosechas,se ven,se tocan y son parte de nuestra realidad,por lo tanto la fisica debiera de poner el esfuerzo de conocer,aun sospechando que la respuesta sea lo mas alucinante que la humanidad haya conocido hasta la epoca,mirar para otro lado,ni da conocimiento ni da soluccion.

    Gracias por su dedicacion,por su esfuerzo y su trabajo,como siempre felicitarle por el interesante articulo.

    Un saludo.

    1. Una vez más gracias Alarico por el extenso comentario

      Poco más que añadir, a mí tampoco me convencen las explicaciones oficiales. No es un fenómeno natural o azaroso, sino que responde a una inteligencia y una intencionalidad y además está hecho con una tecnología que nos sobrepasa ampliamente. Más allá de esto no me atrevo a realizar especulaciones ni a valorar si es “positivo” o “negativo”.

      Saludos·

  2. Solo los que tienen una huerta, saben de esas herramientas antediluvianas llamadas pico, pala, azada. Comprenden lo que es mover una piedra que “molesta” de aquí a allí. Tienen una lógica basada en la Evidencia. Saben que las cosas tienen un esfuerzo y que no se plasman como una foto en una pantalla de Tv. Las pirámides las construyo cualquiera menos los egipcios “esos” que no conocían la rueda . Los círculos de las cosechas no tienen explicación para los seres humanos.
    Pero una cosa es cierta. La Inteligencia que se molesta en hacerlos, podría tener mejores asesores de comunicación si quieren impactar a los medios de comunicación. Si los hacen en el patio de la Casa Blanca , en el Kremlin, La casa China, o en la Plaza de San Pedro. !Nos vamos a reir un rato!!

    Un saludo

  3. Hola Xavier,

    todo el tema es superinteresante por lo difícil que resulta de explicar, no tanto ya el cómo, si no el para qué. La parte que más me ha sorprendido (puesto que la desconocía) es esa en la que los diseños se han adaptado a lo que las personas habían proyectado mediante su meditación o petición. Eso estaría demostrando que, no sólo hay una inteligencia (obvia y evidente) detrás de todo el fenómeno, si no que además es capaz de captar las intenciones/deseos de los seres humanos. ¿O han sido los humanos quienes, mediante su pensamiento, han sido capaces de interactuar con esas energías que sobrevuelan los campos? Pienso que sería interesante hacer experimentos de cara a demostrar si hay interacción: que más personas se pusieran de acuerdo en proyectar su pensamiento en una forma concreta con la intención de que esa imagen fuese plasmada.

    Como siempre, muchas gracias por todo el conocimiento que compartes.

    1. De nada, para eso estamos, para compartir.

      Sobre lo que comentas, creo que es un campo aún muy poco explorado, esa posible conexión psicológica con el fenómeno. Yo creo que es una teoría más, pero al entrar en el terreno de lo paranormal costará mucho de demostrar objetivamente. ¿Quién induce a quién? ¿Tenemos algún control sobre el fenómeno o es él el que nos controla o nos influye? ¿Qué tratan de transmitir? Muchas preguntas sin repuesta.

      Saludos,
      X.

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