Un cuento animal

El Gran Señor Gadu estaba meditando en su trono cuando decidió llamar a su fiel secretario y ayudante Mefys.

– ¡Mefys, prepárate para tomar nota! Es mi intención dictarte unas cuantas decisiones acerca de nuestros animales domésticos. Todo lo que te vaya diciendo deberás anotarlo y registrarlo adecuadamente. Más adelante trasmitirás las instrucciones a nuestros encargados para que las lleven a la práctica a la mayor brevedad posible.

– Así se hará, Excelencia. Soy todo oídos.

– Bien, Mefys. Ya sabrás que esos animales están evolucionando en direcciones no deseadas ni deseables y debemos hacer algo al respecto. No podemos dejar que las cosas se nos vayan de las manos y alteren el orden natural de las cosas. Por ello he pensado implementar una serie de medidas. Apunta, Mefys.

– A la orden.

– Primero. Todos los animales, sin excepción, deberán ser controlados en su nacimiento. Se les impondrá cartillas o partidas de nacimiento, y se les aplicará de inmediato toda la normativa vigente. Además, se les implantará ipso facto un microchip subcutáneo para que estén debidamente identificados y monitorizados. No podrán hacer nada sin dicho artilugio y dependerán completamente de él. Como siempre, se dirá que es por su bien, su progreso y por la evolución. O para que estén siempre localizables. Que todo es una maravilla, vaya.

– Sabias palabras, Excelencia.

vacuna2– Segundo. Todos los animales, desde muy pequeños, serán sometidos a la tanda completa de vacunaciones a fin de inocularles las sustancias adecuadas a nuestros intereses y, naturalmente, para eliminar a cuantos millones de ellos, que ya son demasiados. O sea, impóngase calendario y plan de vacunación de estricto cumplimiento.

– Sí, la salud, claro, claro…

– Por supuesto, Mefys. Tercero. Hacernos cargo de toda esa manada incontrolada que no para de crecer nos va a salir muy caro y difícil de gestionar; por tanto, nada de sexo, al menos “efectivo”. Así pues, todos los animales domésticos serán esterilizados obligatoriamente menos unos pocos que reservaremos para nuestros propósitos. A los pocos meses o semanas de vida pasarán por el quirófano y se les extirparán sus órganos reproductivos. Eso los hará más mansos y manejables y nos ayudará mucho en acabar con la terrible plaga de su expansión por todo el planeta, sobre todo en áreas urbanas.

– Perdón, Excelencia. ¿Y no habrá ninguno de ellos que se resista?

– ¡Cómo se van a resistir! Bueno, si alguno se resiste se le aplicará la correspondiente descarga electromagnética vía microchip.

– Perfecto. Para eso está la tecnología.

– Ahórrate los comentarios, Mefys. Cuarto. Se ha acabado para siempre eso de la alimentación “natural” o “tradicional”. Basta ya de arroz y carne. Vamos a imponerles nuestros sacos de pienso, o sea comida prefabricada artificial pseudorgánica, y les vamos a decir que es lo mejor para su organismo. Vitaminas, proteínas y todas esas zarandajas. O eso, o no hay nada más.

– Y se lo tragarán encantados.

– Quinto. Se tomará una cierta cantidad de animales para nuestros experimentos científicos e industriales. Lo importante son los resultados y los productos de dichos experimentos; los animales son absolutamente prescindibles. Nuestros expertos estarán autorizados para hacer cualquier cosa con ellos.

– Sí, Excelencia.

– Bien, sexto. Se deberá proveer de entretenimiento diario y masivo a los animales mientras son explotados en nuestros campos. Que se lo tomen como una especie de desahogo. Que estén distraídos… razonablemente.

– Sí, claro, un poco de esparcimiento.

interdit-aux-chiens– No perdamos el tiempo, Mefys. Séptimo. Los animales no serán libres de ir por ahí como les dé la gana, como sucedía antaño. Se acotarán estrictamente las zonas por las que pueden moverse y se les impondrán documentaciones para pasar de ciertos campos a otros. Podrán ser objeto de control en cualquier momento y lugar, y siempre “por su bien”. Eso sí, estableceremos unas pequeñas áreas cercadas y señalizadas donde puedan hacer uso de “su libertad”.

– Maquiavélico, Excelencia.

– No me hagas la pelota y sigue escribiendo. Octavo. Se fomentará el cuidado externo y la apariencia física de los animales. Se organizarán concursos de belleza y deporte animal; que compitan entre ellos y cultiven su estupidez.

– Eso les va a entusiasmar.

– Noveno. Se tendrá especial esmero y atención en identificar las razas y elementos potencialmente peligrosos para nosotros y se les aplicarán medidas coercitivas y represivas de todo tipo. La eliminación drástica de cualquier criatura o población potencialmente peligrosa estará autorizada. Además, se hará una campaña publicitaria y propagandística para mostrar la violencia intrínseca de esos animales, a fin de que sean rechazados socialmente y tengamos cobertura a nuestras rectas actuaciones.

– Desde luego, ¡qué se puede esperar de las bestias…!

– Décimo. Aplicaremos directamente la eutanasia a todos los animales mayores y enfermos. Todos pasarán por la inspección de nuestros expertos en un momento u otro y serán objeto de clasificación. Nada de alargar la vida. Hay que eliminar a muchos millones cada año. Inyección letal al canto y se alegan motivos humanitarios o sentimentales o cualquier otra consideración, sea o no creíble. En su día, más adelante, les impondremos unos estrictos límites de edad, o sea el calendario exacto de su vida. Cuando estén fuera del periodo útil de explotación, pasarán a mejor vida.

– No puede ser más lógico y bien intencionado, Excelencia.

dog-school– Vamos concluyendo. Undécimo. Deberá redactarse y aplicarse una batería de leyes y ordenanzas en todos los niveles que marque estrictamente lo que pueden o no hacer en los espacios públicos y privados. Su conducta deberá estar perfectamente en sintonía con lo que se espera de un animal apacible y sumiso. Y el que se salte los mandatos, multa u otros castigos apropiados. Y por supuesto, se reforzarán las órdenes de mando y obediencia para que tengan bien asimilado su rol y estén tranquilitos. Adiestramiento obligatorio y continuado, desde bien pequeños.

– Muy en la línea de Su Excelencia. ¿Algo más?

– Sí. Duodécimo. Los animales tienen un irremediable instinto agresivo. Para nuestra propia diversión y beneficio se organizarán regularmente peleas entre animales a gran escala –legales o ilegales– (¡me troncho con esta verborrea!) a fin de que se eliminen entre ellos en gran número.

– Pero, Señor, ¿y si no quieren enfrentarse?

– Vamos, Mefys, por favor… que llevamos mucho tiempo adiestrándolos con éxito en la localización de amenazas y enemigos, y las posteriores reacciones “defensivas”. No me hagas reír. ¿Recuerdas a nuestro amigo Pavlov?

– Perdón, Excelencia.

– Bueno, finalizaremos con una última instrucción. Decimotercero. Dicho todo lo anterior, se exigirá a todos los encargados una estricta obediencia y cumplimiento de las órdenes sobre el cuidado de los animales. El que se vaya de la lengua, revele cosas inconvenientes, descuide sus obligaciones, sea condescendiente con los animales o –peor aún– trate de liberarlos, será fulminado sin piedad. Esto les debe quedar muy claro. Que nadie se pase de listo y quiera tener ideas propias al margen de mis dictados.

– Todo anotado, Excelencia. Por cierto, Gran Señor, ¿sobre los perros, gatos y las demás bestias menores tiene a bien ordenar alguna cosa?

– A todos esos ya los metimos en cintura hace tiempo. Ahora sólo falta que nuestras mascotas preferidas acaben de pasar por el mismo aro… o uno peor. Ya sabes, Mefys, a cada cerdo le llega su San Martín.

© Xavier Bartlett 2019

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8 respuestas a “Un cuento animal

  1. Estimado Xavier:

    Genial el cuento, no sabes como interpretas aquello que de alguna forma intuyo, la manipulación de la sociedad humana. Somos tan lábiles y manipulables, que fácil se maneja a la gente con las ideologías, religiones y emociones, y ahora con la tecnología más fácil aún. Pero falta saber quien demonios está detrás de todo esto, el objetivo es claro, la esclavitud del humano a través de las emociones. Siempre hemos sido esclavos, la libertad es sólo una ilusión, y en ese aspecto el articulo anterior sobre la hiper realidad (y con esto el hiper control) es genial igualmente. No creo que G.A.D.U (tuve que googliarlo) sea el mal intencionado, son otros demonios de poca monta, pero que nos joden la vida. Disfruto mucho tus artículos, he aprendido un montón. Saludos desde la Araucanía, Chile

    1. Apreciado José Daniel

      Gracias por tu comentario. No mucho más que añadir, he planteado una sátira a partir de nuestra relación con las mascotas, pero los tiros no creo que vayan muy desencaminados. Quien quiera creer que vivimos en sociedades “libres”, allá él. En cuanto al artículo sobre hiperrealidad, vi que el planteamiento era muy bueno porque muestra precisamente la fachada del control, un mundo virtual donde todo es aparentemente suave y placentero y sin embargo no deja de ser una prisión para nuestro espíritu.

      Un saludo afectuoso para ti y toda la gente de Chile, país al que me siento unido por razones familiares.
      Xavier

  2. Estimado Xavier,¡menudo panorama pinta el cuento!,parece de autoria Orweliana.
    Bueno personalmente creo que el control,es una aptitud de la inteligencia,que puede ser buena o mala,dependiendo de quien controle y de que controle.
    Nosotros controlamos gallinas,vacas,ovejas,etc,incluso aspectos de la naturaleza, en nuestro propio beneficio,pero ni las gallinas,ni las vacas,ni las ovejas,pueden hacer otra cosa mas que lo que hacen,porque son lo que son.
    Los seres humanos somos conscientes de nosotros mismos e inteligentes,¿como hemos llegado a ser lo que somos ?,no lo sabemos,pero al menos lo planteamos, aparte de comer,dormir y procrear, tenemos inquietudes que no se dan en ninguna especie animal,nosotros somos capaces de obrar en consecuencia y capaces de diferenciar y clasificar,eso implica deberes y derechos,que son fundamentales para vivir en sociedades civilizadas y multifaceticas.
    No se hasta que punto alguien o algunos,intentan dirigir nuestros destinos y nuestras vidas,eso es lo que parece,pero solo se puede controlar aquello que es susceptible de control,podemos pensar que el problema de que una orquesta suene mal,esta en el señor que tiene la batuta,pero es muy probable,que sean los musicos que o no saben tocar o tocan mal los instrumentos.
    Poniendo esto en contexto,siempre pensamos que alguien nos dirige hacia donde quiere,pero ¿ y nosotros ? ¿no tenemos culpa alguna ?,tenemos todos los medios al alcance de nuestra mano para cambiar la situacion,no estamos en el siglo XII,hoy no hace falta ir a una universidad,para saber decir buenos dias,por educacion,no hace falta ningun master,para tratar de no hacer daño al projimo,no es necesario que nadie nos diga que la basura hay que llevarla al contenedor y que no se debe de tirar por la ventana a la calle,etc.,etc.,etc.
    Aunque haya politicos y politica,para ineptos y descerebrados,no seria mas que una breve brisa molesta,ante una sociedad mayoritariamente instruida,consciente y con cualidades intelectuales y de entendimiento,y eso lo tenemos que buscar nosotros,no podemos esperar que nos lo metan por una sonda rectal,ni como implante subcutaneo,
    es nuestra responsabilidad espabilar y buscar la verdad,la belleza y el bien,esto,algunos lo hacen,pero la inmensa mayoria,no.
    ¿Que hay alguien que controla la vida y el destino humano?,bien si lo hace ,es porque lo ve posible,factible y en su propio beneficio,a mi esto no me extraña,como tampoco me extraña que alguien crie ovejas para que pueda comer cordero asado,lo que de verdad me revienta,es que yo tenga que sufrir las consecuencias de la estupidez de una gran masa de elementos biologicos,totalmente indiferentes,inertes,inactivos, despreocupados y aborregados y eso si que me jode.
    Igual que yo busco en internet un blog como el suyo,del cual aprendo,me da conocimiento,satisfacion personal,posibilidad de plantear y clarificar dudas,hay una inmensidad completamente desbordada de gente que lo unico que busca es o bien la composicion del equipo de futbol correspondiente,la ultima gilipollez de salvame,la maravillosa vida de gran hermano,o las aventuras nocturnas de caperucita roja,pues bien,ya tenemos la masa controlable,ahora solo falta dilucidar,la motivacion,la finalidad y la justificacion,del controlador.
    Pero esto creo yo,va a ser mas complejo y dificil de lo que a simple vista aparenta,o a lo mejor no,a lo mejor todo conduce a algo tan sencillo y vulgar como es el dinero,esta ultima opcion,es bastante plausible,no olvidemos que detras de las vacunas esta el dinero,detras del ecologismo esta el dinero,detras de cualquier movimiento humanitario siempre por nuestro bien,esta el dinero,etc.,etc.

    Gracias por su trabajo. Un saludo.

    1. Estimado Alarico

      Sí, en efecto el cuento está inspirado en Orwell y podría tener aires de “rebelión en la granja”, pero hoy por hoy no existe tal rebelión. En cuanto al tema de los animales, lamento disentir de su opinión. Hay una teoría que dice que sólo nosotros somos conscientes y que el resto de nuestro entorno (incluidos animales) es puro decorado, atrezzo. Yo no comparto esa visión. Creo que todos los seres albergamos (somos) conciencia, aunque esa conciencia se exprese de forma distinta y experimentemos la realidad desde enfoques muy dispares. Ahora bien, si nos atenemos estrictamente a la realidad de nuestro mundo, todo parecería indicar que somos un animal domesticado, estúpido y dócil que es controlado y explotado en beneficio de unos pocos.

      En todo caso, pienso que existe una confusión sobre los términos “inteligencia” y “conciencia”, Desde mi punto de vista, todos somos concientes porque formamos una unidad (aparentemente dividida en una enorme diversidad) y además creo que podría haber inteligencias muy superiores a la nuestra que nos consideren como perros, corderos, asnos… Esta es la vieja historia de designar quién es “superior o inferior” en función de su inteligencia o poder. Pero en el reino de la conciencia todo es igual y cada uno cumple su papel en la función.

      Saludos,
      X.

  3. Pues si le añadimos una gran dosis de cinismo y sutileza, tenemos el mundo real.

    Creo que no hay que confundir algo, el que nosotros tengamos culpa de nuestra propia estupidez, no implica que no exista ¿algo, alguien? que aprovechando esa debilidad, la explote en su beneficio y la potencie. Creo que es muy peligroso considerarse uno de los privilegiados que son conscientes de su esclavitud o de su debilidad, creo que es un error pensar que somos uno de los pocos que están a salvo, que pueden defenderse, que están al tanto y que no pueden engañarnos o manipularnos.
    Todos somos susceptibles de ser manipulados y controlados. Hay dos luchas, la interior y la del mundo que es controlado por fuerzas “extrañas”

    Un saludo.

    1. Gracias por el comentario piedra

      Totalmente de acuerdo. Otra cosa es plantearnos es qué hacemos con nuestra libertad, si la ejercemos o no, o nos dejamos llevar por el miedo, la ignorancia o la sumisión.

      Saludos,
      X.

    2. Amigo mio.

      Puede que tengas razón o no.

      Pero no voy a decir nada mas. Tenéis muy claro lo que sois. Y, ¿Quien soy yo para deciros nada?

      Con Amor.

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