Cinismo estatal

Con un poco de perspectiva histórica, podemos comprobar sin dificultad que los poderes públicos, encarnados básicamente en los estados (con sus subsiguientes niveles de administración) y las instituciones internacionales, mantienen y potencian una progresiva línea de control y burocratización sobre las vidas de los ciudadanos. En efecto, los estados –en un papel de “Gran Hermano” orwelliano ya muy poco disimulado– nos inundan con todo tipo de legislaciones, mandatos, ordenanzas, normativas, reglamentos, etc. a fin de hacer nuestra vida más ordenada, tranquila y llevadera, sobre todo para afrontar todos los peligros, riesgos y males que nos acosan en nuestro entorno cotidiano. Así, las personas llegan al convencimiento que “Papá Estado” es nuestra salvación y que sin él la vida civilizada sería imposible.

deudaPero no nos engañemos. Este rol del estado supone una dependencia cada vez mayor del individuo hacia el poder establecido, fundamentada en una brillante novedad del siglo XX: eso que llaman el estado del bienestar. Con este instrumento, el estado moderno se convirtió en la solución definitiva ante los antiguos abusos de los poderes fácticos desbocados, porque se preocupaba de que al ciudadano no le faltara de nada y pudiera vivir una existencia si no cómoda, sí al menos digna. No obstante, ese bienestar debía venir marcado por una política expansiva de gasto público, creciente endeudamiento e impuestos a mansalva, hasta el punto de que impuestos y bienestar se han convertido en términos casi sinónimos. Por ello, cuando la caja estatal va mal y se producen los llamados “recortes”, la población se indigna porque le han quitado su bien merecido caramelo[1]. ¿Lo van pillando?

Inevitablemente, el estado se ha acabado por erigir en garante de nuestra seguridad y bienestar y decide lo que está bien y lo que está mal, o lo que nos conviene y lo que no, y para ello impulsa todo un arsenal de políticas, proyectos, legislaciones, castigos y prohibiciones. Lo que ocurre es que no hay que ser muy avispado para ver que hay algo realmente siniestro en esta protección obsesiva, pues si rascamos un poco sobre la superficie de esas políticas, veremos que se oculta un enorme cinismo o maniobra manipulativa de masas, justamente para aumentar el nivel represivo sobre la población y de paso sacar buena tajada de ello.

Veamos dos ejemplos muy significativos. Por un lado, tenemos el tema del tabaco, planta traída de América que se convirtió en una popular droga de consumo habitual entre la población en los dos últimos siglos. Pero ¡ay!, los médicos ya advirtieron que el consumo de tabaco era bastante perjudicial para la salud a largo plazo, porque podía provocar serias enfermedades respiratorias y en último término la muerte. A esto, había que sumar que el nuevo estado del bienestar tenía que invertir ingentes cantidades de dinero en el tratamiento de los enfermos causados por el tabaco, y con una creciente población envejecida el panorama no era muy halagüeño. Resultado: guerra contra el tabaco, a base de campañas publicitarias de concienciación, a las que siguieron medidas más drásticas como etiquetar los paquetes de tabaco con duros mensajes e imágenes del todo truculentas. Finalmente, en nuestro país se acabó por implementar una estricta legislación persecutoria y regulatoria sobre el hábito de fumar que comportó problemas enormes a las personas, a las empresas y sobre todo a los locales y comercios públicos (especialmente de restauración).

Alcohol_y_TabacoPero… ¿es que nos toman por tontos? El estado sigue cobrando su tajada de impuestos por la venta de tabaco y ha luchado lo indecible para evitar el contrabando. ¿Por motivos de salud? ¡No, claro! El asunto es cobrar los impuestos establecidos y lo demás es control social, que también tiene su inestimable función. Si se quisiera acabar de verdad con el tabaquismo, ya se hubieran implementado otras medidas –si se quiere más drásticas– pero es el estado el que sigue comercializando la droga y sacando dinero de ella[2]. Es tan obvio que cae por su propio peso. De forma similar, otra droga muy popular, como es el alcohol, está sometida a impuestos y se sigue vendiendo tranquilamente. Eso sí, en las botellas de licor no se incluye ninguna frase admonitoria ni imágenes de gente muerta en la carretera o atropellada por un conductor ebrio, todo por culpa del alcohol. Tampoco nos vayamos a engañar, la producción de vino (que también es alcohol) es una gran tradición del país, y ya no digamos su consumo entre todas las clases sociales. Otro tanto se podría decir de la cerveza. ¿Se puede ser más cínico?

¡Vaya preocupación por nuestra salud! Si nos ponemos así, entonces el estado debería meter mano en otros asuntos que afectan a nuestro bienestar ante los cuales no se hace absolutamente nada. Por ejemplo, ¿no deberían salir notas de advertencia en los anuncios de televisión de los famosos restaurantes de hamburguesas y comida-basura ante la posibilidad de enfermedades y sobre todo de obesidad infantil? ¿No tendrían que aparecer mensajes claros en los envases de alimentos modificados genéticamente, que ya se han demostrado perjudiciales para la salud humana?[3] ¿Tendrían que venir los cosméticos acompañados de fotos de animales torturados, necesarios para la creación de esos productos? ¿Se hace acaso alguna advertencia explícita cuando se compra un aparato electromagnético con efectos perniciosos a causa de las radiaciones de baja frecuencia (o sea, los móviles que usan hasta los niños…)? ¿Alguien habla –en nombre del estado– de los problemas y trastornos de salud causados por esas radiaciones y que pueden llegar a causar leucemias, cánceres o tumores? ¿Y qué decir de los efectos nocivos –mortales a largo plazo– de los medicamentos con que nos atiborran los médicos (o sea, las farmacéuticas que están detrás) con el beneplácito de las autoridades sanitarias?[4]

Como segundo ejemplo tenemos el tema de la automoción. Casi todo el mundo posee un vehículo (coche, moto, furgoneta, etc.) y el estado aprovecha para cobrarnos impuestos varios que también varían en función del vehículo, su potencia, etc. Al final, el gasto para el propietario no es poco importante: que si impuesto de matriculación, impuesto de circulación, revisiones obligatorias (ITV), seguro obligatorio, peajes, zonas azules, párkings, etc. Pero al estado sobre todo le preocupa que haya tantas muertes en la vía pública y sobre todo en la carretera. Así, constantemente se lanzan campañas de sensibilización, también con imágenes duras e impactantes, que pueden tener su efecto positivo pues se va notando una tendencia a la baja en los accidentes más graves.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Sin embargo, hay algo que supone una ofensa a la inteligencia. Se instalan cientos de radares en las ciudades y las carreteras para que la gente no corra más de lo que debe[5]. En los carteles se nos dice que es “por nuestra seguridad” (el motivo de siempre), y el que sea pillado será fuertemente multado y se le quitarán puntos de su carné. En suma, se recurre a la represión y al inestimable miedo, cuando sería mucho más fácil recurrir al ámbito técnico. El estado, que mantiene el control de la venta de vehículos, podría permitir sólo la comercialización de vehículos que no superaran las velocidades máximas marcadas o que al menos dispusieran de limitadores de velocidad (como ya se hace en competiciones deportivas). Esto se podría llevar a cabo con el acuerdo de los fabricantes de vehículos y no habría demasiados problemas, pero al parecer estos fabricantes tienen muchísimo más poder que el estado (o los gobiernos), y se permiten vender en la televisión y a todas horas fabulosos coches que sobrepasan con mucho las velocidades que teóricamente no podemos superar. Y no es que esos coches alcancen 10 ó 20 km./h más de lo permitido, es que llegan a velocidades muy superiores. Y la realidad es que incluso los coches de potencia más reducida ya alcanzan la velocidad de 120 km./h.

Todo ello deja entrever que hay poderes fácticos que están bien por encima de las instituciones y que el estado –mira tú por dónde– parece que no tiene potestad para imponerles según qué restricciones. Pero el cinismo está claramente presente: con el automóvil, el poder vende –y cobra– consumismo, lujo, velocidad, libertad, status social, etc. y luego penaliza al ciudadano (mediante bofetada económica) por hacer un uso “inadecuado” de ese juguete que nos han puesto entre manos. Pero claro, la industria del automóvil es también un gigante económico, un creador de miles de puestos de trabajo y un factor determinante del “progreso y bienestar” de la sociedad.

Y ahora resulta que la ola verde y ecológica extendida por todo el mundo a partir del llamado “cambio climático”, una enorme mentira con barniz científico[6], ha querido criminalizar a los coches “contaminantes” con altas emisiones de CO2 para imponer más impuestos verdes y seguir la política de culpabilizar a las masas. Aparte, poca gente se pregunta de dónde sale la electricidad para recargar las baterías de los “limpios” coches eléctricos. Pues va a ser que la generación de esa electricidad comporta en gran medida el recurso a los combustibles fósiles o a la energía nuclear, todo ello muy ecológico, por cierto. Sin comentarios…

En resumidas cuentas, vemos que este cinismo estatal lleva a cabo cuatro inestimables misiones que se complementan entre sí:

  1. Conseguir que la población reconozca la autoridad establecida y esté bien sometida a las normativas, regulaciones y leyes que prescriben lo que está bien y lo que está mal, lo que se puede hacer y lo que no, y dictar modos de comportamiento globales (“buenos hábitos”) para uniformizar la sociedad y evitar la disidencia.
  2. Obtener provecho económico del consumo o disfrute de sustancias perniciosas y de las infracciones o abusos por medio de multas, sanciones y principalmente de impuestos, con el argumento principal de que “es por nuestro bien”.
  3. Extender y potenciar el miedo, particularmente el miedo a la enfermedad y la muerte, lo que nos apega todavía más al mundo material (donde somos muy fácilmente manejables) y al carpe diem, gozando precisamente de los placeres sensoriales que supuestamente nos quieren prohibir o restringir, cuando en el fondo es todo lo contrario[7].
  4. Culpabilizar al ciudadano de todos los males que asolan al mundo y hacerle ver que se han de tomar medidas –por dolorosas que puedan parecer– para atajar todo aquello que es pernicioso para la sociedad, el planeta y el bienestar comunitario[8].

Pero si todo se redujera a un tema de tabaco y coches aún podríamos darnos por satisfechos, pero lamentablemente el cinismo, la hipocresía, la corrupción, la mentira y las malas prácticas resultan ser consustanciales a la política, la economía y las finanzas en todos los países, en mayor o menor grado. Por supuesto, nada es lo que parece, ni que los que gobiernan son realmente los que mandan, pero eso sería tema para otro artículo.

Sea como fuere, algo no debe andar muy bien en nuestra sociedad, que asiste pasiva, idiotizada y resignada a los mandatos y actuaciones de los poderosos, pues la gente sigue creyendo en el sistema, acude religiosamente a votar (aunque ello no sirva para nada) y –como ocurre en España– se vota mayoritariamente al partido que ha demostrado estar sumido en la más inmunda corrupción. Vivir para ver… o tal vez sea verdad aquella frase de que “tenemos lo que nos merecemos”.

© Xavier Bartlett 2016


 [1] Eso que se ha denominado “conquistas sociales”, logradas en los últimos 150 años, en realidad son operaciones para hacer que la sociedad tienda al ideal del Gran Hermano: el estado único y controlador de todos los aspectos de las vidas de las personas. Dependemos de su dinero, sus leyes, su administración, sus subvenciones, sus prestaciones, sus permisos o licencias, etc. mientras la población sigue con la inocente creencia de que los políticos sirven a sus pueblos.

[2] Aunque a decir verdad, las drogas prohibidas son las que mueven ingentes cantidades de dinero. Por supuesto, hay autores que dicen que es muy extraño que pese a que los estados llevan décadas gastando muchos recursos en la lucha contra la droga, no se le haya podido poner ningún freno; la siguiente conclusión es lógica: a las élites económico-financieras que dominan el mundo ya les está bien, porque de hecho es uno de sus negocios más lucrativos, junto con el tráfico de armas. Es como decir que se llevan un buen dinero “en negro”…

[3] Tampoco parece que haya demasiada coherencia en la promoción de una vida más natural y saludable cuando las propias autoridades estatales permiten que la industria agroalimentaria recurra al uso de sustancias tóxicas en la producción de alimentos o los atiborre de todo tipo de productos químicos con el pretexto de que son necesarias para asegurar la calidad y conservación de los mismos.

[4] Ya hace años que existen estudios en EE UU que demuestran que una de las causas de muerte más habituales entre la población –sobre todo de gente mayor– es la “muerte por medicina”, esto es, por la prescripción abusiva de fármacos, errores médicos, intervenciones innecesarias o tratamientos agresivos.

[5] Otra cosa sería dilucidar si esas velocidades máximas son realistas o si simplemente están destinadas a aumentar la recaudación, recurriendo incluso a las trampas y subterfugios, o a velocidades absolutamente ridículas, cuando el peligro real sobre la vía es mínimo.

[6] Miles de científicos de primera fila de todo el mundo han demostrado que el calentamiento global antropogénico no tiene base científica alguna y que en realidad es una sarta de mentiras, manipulaciones y tergiversaciones de los datos para dar cobertura a políticas socioeconómicas dictadas por la elite global. Véase el artículo en este blog sobre esta cuestión.

[7] La famosa “Ley Seca” de los EE UU a inicios del siglo XX resultó un perfecto ejemplo de cómo potenciar lo deseado a través de la prohibición legal, lo que aumentó además las actividades mafiosas y criminales.

[8] En efecto, mientras el desarrollo industrial, urbanístico y tecnológico sigue avanzando a pasos agigantados, aumentando la brecha entre el hombre y el entorno natural, nos continúan hablando del desastre de los gases de efecto invernadero, los osos polares, el hielo del Ártico o la selva amazónica, siendo el hombre común el máximo responsable de ello.

El fenómeno de los barcos abandonados (3ª parte)

Hace unos meses publiqué aquí en dos partes un extenso artículo sobre el extraño tema de los barcos abandonados, entendiendo por este término “una nave que puede –o no– haber estado perdida durante un tiempo determinado, y al ser hallada a la deriva en alta mar por otra nave (o varada en la costa) no se halla el menor rastro de la tripulación que la ocupaba ni ninguna pista sobre su paradero ni el motivo por el cual se produjo ese abandono.” 

Y viendo que había muchos cabos sueltos que quedaron sin respuesta en el artículo, decidí  profundizar más en este intrigante asunto, lo que me llevó a entrevistar al conocido autor y ufólogo español Ramón Navia, que aparte de haber investigado varios casos de desapariciones también posee un amplio conocimiento de la navegación marítima, al haber sido piloto de la marina mercante durante muchos años. Esta entrevista la realicé el pasado año 2015 y salió publicada en la revista digital Espacio Compartido, pero había quedado inédita en este blog, por lo cual he decidido difundirla ahora para que los lectores de Somnium Dei dispongan de esta valiosa información adicional sobre este auténtico reto a la ciencia.

Entrevista a Ramón Navia sobre el fenómeno de los barcos abandonados

Ramon_Navia

Ramón Navia-Osorio Villar

Xavier Bartlett: Mucha gente conoce la famosa controversia del Triángulo de las Bermudas, según la cual han desaparecido muchos aviones y barcos sin dejar rastro. Sin embargo, existen otros casos, menos conocidos, en que se hallaron los barcos, pero a la deriva y sin tripulación. ¿Cree que estamos ante el mismo fenómeno o son dos fenómenos distintos?

Ramón Navia: En estos asuntos no existe frontera definida, pero tal como se presentan los hechos son dos cuestiones diferentes. En una, el buque desaparece y en la otra el buque parece que navegue varias singladuras sin rumbo fijo. Algunos investigadores clasifican estos veleros como navíos fantasmas y en verdad sus historias son merecedoras de ese calificativo. Un velero que permanezca a la deriva durante días tiene asegurada un lugar en el limbo de los perdidos; sin embargo, eso parece que no se cumple en ciertas apariciones. Un buque sin que nadie gobierne el timón tiene tendencia a atravesarse al oleaje, y ya con eso es candidato a un naufragio inminente. Las historias que se cuentan, entre ellas el Mary Celeste, o el Caleuche, fueron veleros divisados en diferentes fechas, algo impensable en navegación. El caso del Caleuche es aún más complicado pues las aguas por donde se divisaba eran zonas muy complejas para la navegación.

XB: Entre los marinos profesionales, ¿es este un tema tabú, se lo considera una rareza inexplicable, o bien simplemente una fabulación de los escritores de misterios?

RN: En las largas travesías solíamos reunirnos en el puente y hablar de estos temas y de mil cosas más. Como en todo tienen sus defensores y sus detractores, son siempre opiniones que no conducen a nada. No obstante, el tema lo tuve archivado pero en el transcurso del tiempo me vinieron casos de buques fantasmas de profesionales de la marina que me vinieron a confirmar la existencias de esos buques fantasmales.

XB: ¿Cómo se desarrollan las investigaciones oficiales una vez hallado un barco abandonado (a veces llamado “barco fantasma”)?

RN: Muy sencillo. No existe ni un somero estudio sobre este tema. La palabra “fantasma” aleja a la ciencia de emprender cualquier estudio.

XB: ¿Conoce algún caso de barco abandonado de nacionalidad española o acaecido en aguas españolas?  

RN: No. La historia naval española es muy extensa y en nuestra carrera, aunque parezca extraño no disponíamos de ninguna asignatura que tratara sobre la historia de la navegación española. Curioso que las narraciones de episodios navales son mucho más interesante que cualquier novela actual. Hagan la prueba.

Por otro lado de un estudio que llevó a cabo José G. Echegoyen, sobre 111 barcos desaparecidos, sesenta y uno no fueron hallados, entre ellos un crucero español. Creo que este caso fue por inexperiencia del mando, pues en un fuerte temporal no se debe navegar de proa a toda máquina, pues se corre el peligro de embicar. Se debe capear el temporal.

Sin embargo, recuerdo algunos casos de otro tipo de desapariciones. Una fue hacia 1969, cuando el capitán Antonio González de Boado volaba en un hidro Grumman en las cercanías del cabo de Gata, y al poco tiempo un segundo hidro desapareció en la misma zona. La prensa guardó silencio de estas desapariciones ya que se encontraban cerca de la caída varias bombas atómicas en Palomares. Los amigos de Boado explicaron que él tenía el presentimiento de que no regresaría, como así fue. En su vuelo viajaban oficiales de altos mandos de la Marina de Guerra.

XB: ¿Cuáles son las causas más habituales para tener que abandonar un barco con cierta premura?

RN: Pueden existir diferentes causas, una de ellas podría ser por una vía de agua de cierta importancia, por embarrancar, por incendio, por corrimiento de carga, por exceso de carga, o como le sucedió al Titanic. Después de la Segunda Guerra Mundial, algunos buques se hundieron debido al choque con minas sumergidas. Las cuestiones climáticas son otras de las dificultades que se puede presentar a un capitán, cuando está al mando de un buque de poco tonelaje y se presenta un huracán de fuerza 3, 4 ó 5 y no sabe salir del semicírculo peligroso. Existen otras maquiavélicas maniobras para abandonar un buque y están relacionadas con las intenciones del armador. De estas conozco algunas.

XB: ¿Qué motivaría el abandono de un barco cuando está aún en buenas condiciones de navegar?

RN: Por anuncio de bomba y sobre todo, como apuntaba antes, por intereses económicos de la compañía. Por regla general, suelen existir sustanciosos seguros.

XB: ¿Cuál sería su explicación para el hallazgo de barcos a la deriva y abandonados en que todos los medios de salvamento permanecieron a bordo?

RN: Esto sí que es un enigma. En la historia de la navegación se han encontrado veleros de poco tonelaje que dando la vuelta al mundo han desaparecido todos los tripulantes. En algunas ocasiones han sido embarcaciones de cierto porte y en otras pequeñas embarcaciones. Algunas podrían tener alguna explicación; sin embargo en otras es un verdadero enigma. Algunos aventureros en solitario han querido refrescarse durante la travesía, y se han echado al agua, ignorando lo complicado que resulta volver otra vez a la embarcación cuando no se dispone de unas buenas condiciones natatorias. En esta pregunta concreta tendríamos que echar mano a otras explicaciones nadas ortodoxas y que están reñidas con la ciencia.

mary-celeste-barco-fantasma

El Mary Celeste, quizá el caso más famoso de barco abandonado (o fantasma)

XB: En caso de abandono del buque, ¿qué instrumentos, papeles o documentación debe llevarse consigo el capitán?

RN: Estas cuestiones han cambiado a través de la historia marítima. Anteriormente el capitán se llevaba el sextante y el cronómetro, además de alguna carta de navegación. Eso, en aquellos casos que la embarcación se hundiera lentamente. También está en consonancia con el valor del capitán, no vaya a ser que nos encontremos como el capitán del Costa Concordia, Francesco Schettino, que fue condenado a 16 años de cárcel por abandono y por la muerte de más de treinta pasajeros. Otro de los documentos que debe llevar es el Libro de Bitácora, donde se reflejan los hechos más relevantes de cada singladura. Y aquellos documentos que fueron confiados por la misma compañía, así como otros de reciente origen relacionados con las últimas transacciones. Antiguamente era importante el manifiesto de carga, pero en el presente debido a los sistemas informáticos, los documentos son transferidos por sistema telemáticos directamente a la compañía. Con el Libro de Bitácora, se pueden reconstruir los hechos con bastante exactitud.

Recuerdo el caso del hundimiento de la motonave Ciudad de Valencia, que se encontraba en Cádiz cargando explosivos. Los dos capitanes que llevábamos a bordo, tanto el militar como el civil salieron de la nave sin llevarse ninguna documentación. En esos momentos me encontraba como Agregado, y presencié desde el principio hasta el final los diferentes actos que se registraron. Fue una actuación bochornosa que culminó con una llamada del Ministro de Marina, donde el mismo ministro se confesó. Sí, he dicho bien, se confesó.

XB: En algunos casos estos barcos fantasmas se sabe que fueron arriados el bote o botes de salvamento, pero sin embargo ninguno fue hallado nunca; ni llegaron a la costa ni fueron encontrados por los equipos de rescate. El caso del naufragio en 1972 del velero Lucette, del navegante Dougal Robertson, en el Pacífico muestra que una familia entera pudo sobrevivir 37 días en el mar en un pequeño bote, sin disponer de instrumentos de navegación y sufriendo fuertes tempestades hasta ser rescatada por un barco japonés. ¿No cree que al menos en un caso de abandono del barco, y más en época moderna, los tripulantes deberían haber sido encontrados por los rescatadores o podrían haber llegado a alguna costa?

RN: Lo que sucede en los enormes océanos con tiempo cambiante cada escasos días y a veces en horas es casi imposible de prever. El caso del hundimiento de la goleta Lucette, de algo más de 13 metros de eslora, es un caso aislado, que a pesar de llevarse a la gran pantalla y describirse la historia en un libro, fue algo novelado. Pasaron lo suyo, pero contaron con ciertas provisiones y con agua, hasta que un pesquero japonés los salvara. La mayoría de los salvamentos han sido debido al encuentro con buques, muy pocos llegaron a la costa. Es muy difícil tener, en estos momentos, todas las historias de los naufragios y de sus desenlaces.

XB: Si un barco está en grave riesgo (el que fuere) y debe ser abandonado, ¿cuánto tiempo se tarda en emitir un SOS o mensaje de emergencia? ¿Es creíble que ningún barco de la casuística no tuviera tiempo de radiar ningún mensaje? ¿Por qué cree que no se utilizó –o no se pudo utilizar– la radio?

RN: Esto depende de la época en que se dio la circunstancia del abandono del buque. La lista de buques desaparecidos es ya un poco añeja y los sistemas han cambiado considerablemente. Hoy en día esto ya está resuelto y desde hace bastante tiempo. Hace unos cincuenta años, recuerdo que disponíamos de una baliza, de unos 55 por 70 centímetros, que por cierto era muy pesada y estaban pintadas de dos colores. La parte superior era amarilla y la inferior de color gris. En el momento de peligro se arrojaba al mar y automáticamente transmitía las coordenadas del incidente. Actualmente existe una red informatizada, vía satélite, donde se puede consultar, a cada momento, la situación de los buques con total precisión. Por otra parte puede suceder que por un fallo eléctrico, o por cualquier otra causa, el radiotelegrafista no pueda transmitir el SOS. Cuando existe un peligro, debemos tener presente que algo ha dejado de funcionar en el sistema, por lo tanto si están fuera de combate las fuentes de suministro es lógico que todo vaya mal. Se tiene que considerar que no siempre las emisiones de SOS llegan a feliz término.

XB: ¿Es razonable que se achaquen muchos casos de barcos abandonados a la inexperiencia, falta de formación o temeridad de su capitán? ¿Y a la inadecuación de la embarcación o del equipo?

RN: Pudiera ser, pero no son tan corrientes estas causas de como sucede en los enchufismos de tierra. Anda en juego una fortuna, y las compañías no dejan tal capital en manos de un inexperto. Otra cosa pueden ser los mandos intermedios, que tuve la mala suerte de compartir con algunos de ellos. Cuando alguien se equivoca siempre suele sobresalir otro que está en sus cabales y saltando el asunto de galones, toma el mando sin más. Eso también tuve la oportunidad de hacerlo.

XB: ¿Existe algún protocolo internacional de seguimiento o seguridad según el cual los barcos han de ir comunicando que “todo va bien”? ¿En qué momento o en qué circunstancia se inicia una operación de búsqueda y rescate de un barco que no ha lanzado ningún SOS?

RN: Hace años el que no se supiera de la situación de un buque, por un lazo pequeño de tiempo, no era de mayor notoriedad. Casi siempre estos periodos de silencio eran motivados por fallos en los aparatos emisores o por fallos indirectos. Hoy en día cuando se daban, por finalizados, los actos de piratería estos han surgido fuertemente en el mar arábigo. Son tal los adelantos técnicos que las naves pueden avisar inmediatamente al centro, de la agresión a la que se enfrentan.

Hace años, en algunos buques que navegué, cooperábamos con el servicio meteorológico nacional, y transmitíamos diariamente los partes a la central. Han pasado cincuenta años y los adelantos han sido inmensos y a pesar de ello desaparecen pequeñas y medianas embarcaciones. Hace tiempo solía consultar con las compañías de seguro inglesa de Lloyd’s y la francesa Bureau Veritas y disponían de listados de naves desaparecidas.

XB: A pesar de que el siglo XXI existe ya una avanzada tecnología de navegación y comunicación, y muchos medios de rescate, todavía se producen bastantes casos de barcos abandonados (veleros, yates, barcos de pesca, etc.), sobre todo en el Triángulo de las Bermudas. ¿Cómo lo explicaría?

Triangulo_Bermudas

El llamado Triángulo de las Bermudas

RN: Aquí intervienen varios factores que revisten cierta importancia. Una de ellas son las fuertes corrientes marinas que existen en las inmediaciones. La principal es la corriente del Golfo que bordea toda la cuenca mexicana y sale por Florida a una velocidad de cerca de cinco millas por hora. Que es una considerable velocidad. A esa corriente se le tiene que añadir la corriente del Lazo, con otro recorrido pero que en ciertas condiciones se solapan. Debemos tener presente que las capas más profundas del Gulf Stream son mucho más frías y en ocasiones pueden producir remolinos. Si a todo esto añadimos el denso tráfico que navega por la zona tenemos ya una cierta explicación, aunque todo ello no sirve para explicar la totalidad de las naves desaparecidas.

Las interferencias del Triángulo llegan hasta las costas de Puerto Rico en donde investigaciones que llevamos a cabo hace algunos años los pescadores nos habían reportado extraños avistamientos y cuerpos que emergían del mar. Por otra parte debemos recordar que los estadounidenses disponían en la pequeña isla de Vicques de una base donde realizaban constantemente hazañas bélicas y otras investigaciones genéticas.

XB: ¿Tiene constancia –por su propia experiencia o por la de otros compañeros de profesión– de la existencia de aberraciones electromagnéticas y fallos sistemáticos de las brújulas en algunos mares o zonas determinadas? ¿Y de otro tipo de fenómenos anormales como brumas o neblinas “eléctricas”, luces sobre o bajo las aguas, avistamiento de objetos no identificados, etc.?

RN: Existen en el mundo varias zonas de perturbaciones magnéticas, sin ir muy lejos nuestro cabo de Gata era una de esas zonas donde nos quedamos aislados durante unas millas en las transmisiones de radio. Algunas caídas de aeroplanos han sido debidas a ciertas anomalías electromagnéticas, como los aviones franceses caídos en el sudoeste español. En la navegación añeja se tenía que corregir el rumbo debido a las variaciones magnéticas que iba variando según la situación.

XB: ¿Puede una tormenta o tromba marina arrastrar a todos los tripulantes al agua y que no quede nadie a bordo? ¿Hay casos registrados de esta circunstancia, más allá de pequeñas embarcaciones?

RN: Es muy difícil. Ante una tormenta tropical y antes de convertirse en ciclón, el capitán ordena preparase para el evento, cerrando todos los compartimentos y departamento expuestos a la bravura del mar. A veces el peligro no llega a través de los vientos huracanados, sino de un fenómeno muy poco conocido como son las olas solitarias. En 1957 ó 1958, no recuerdo exactamente cuándo, navegábamos en las cercanías de Cádiz, tres olas solitarias causaron grandes destrozos en el buque. Navegando a quince nudos, las olas llegaron a frenar a un buque de cerca de ocho mil toneladas brutas. Se llevó los anclajes del torrotito de proa y torció cáncamos y pasamanos como si fueran de papel. El gran escudo que llevaba en la proa se lo llevó. Rompió los amarres de acero que sostenían una maquinaria pesada y al poco entrábamos en la bahía, lo que quiero decir que no fue en plena mar, sino muy cerca de la costa. Si esas olas hubieran cogido al mismo buque de través no habría quedado mucho rastro, solamente algunos restos habrían llegado a la costa. Por ejemplo, hace tiempo, en el estrecho, un pequeño buque de guerra español se hundió debido a que con un fuerte temporal no cerró las carboneras.

XB: ¿Qué incidencia hubiera podido tener la piratería en los últimos 150 años con respecto a la desaparición de tripulaciones? ¿No era ya un fenómeno residual a mediados del siglo XIX?

RN: Indudablemente la piratería ha intervenido en muchas desapariciones, teniendo presente que además de esa plaga existían los corsarios, algunos de ellos con el beneplácito de alguna corona. Todos ellos navegaban en busca de presas y aunque el mar es ancho existen los puntos de recalada donde el bandido esperaba a su presa. No podemos pasar por alto la otra clase de piratería, la que ejercían naciones de reconocida solvencia y que actuaron durante años haciendo rapiñas. Muchos de ellos llegaron a disponer de títulos, algunos navegaban al pairo, esperando a los galeones españoles llenos de niños, mujeres y enfermos y ya cansados de una larga travesía resultaba una fácil presa. Más tarde serían agasajados como héroes.

En el océano Índico la piratería yace escondida e ignorada por la prensa, ya que disponen los periódicos de otro tipo de carnaza para llenar hojas y hojas. Más cercano a nosotros tenemos la piratería del Golfo Arábigo que han hecho fortuna secuestrando buques de banderas ignoradas y de otros países muy acreditados.

XB: En su opinión profesional, ¿cree que estas explicaciones habituales (accidentes, motines, asesinatos, piratería, fraudes, etc.) pueden cubrir todos los casos de barcos abandonados o podrían haber casos de nula explicación que tal vez entrarían en el terreno de la ciencia paranormal?

RN: En el ranking de catálogos de buques fantasmas solo figuran unos pocos, todos ellos tratados muy extensamente. Sólo tuve la ocasión de conversar con un patrón pesquero que fue testigo de un buque fantasma. Nos quedamos sin saber su nombre y su aparejo, ya que el patrón estaba más por las artes de pesca que por los navíos de vela. El caso completo lo describo en el próximo libro Dimensiones.

XB: ¿Contempla la explicación de que estos barcos hubieran atravesado una especie de puerta dimensional por la cual pasaran las personas pero no las naves, independientemente de su tamaño?

RN: Hace años hubiera tratado esta pregunta como de ciencia-ficción pero debido a los enormes adelantos técnicos conocidos ya no me rasgo las vestiduras. Además de la ciencia que todos conocemos existe otra cuyas actuaciones son desconocidas para el gran público. Precisamente el fenómeno de las puertas está cada vez de más actualidad. La ley de cuerdas, con el transcurso de los años ha ido aumentando el número de puertas dimensionales, llegando a la actualidad a veinte. Recomiendo la obra del físico cuántico Fred Alan Wolf, y aunque no trata de buques, nos podemos dar idea lo cerca que tenemos el asunto de las puertas.

En ocasiones disponemos de pistas muy significativas que nos borran nuestros servicios secretos. Por ejemplo, una escuadrilla de cazas españoles que realizaban ejercicios en las costas mediterráneas desapareció el que iba de vértice ante la vista de los otros pilotos. Se volatilizó y nunca más de supo Lo absorbieron, o quizás entró en una puerta. La noticia fue publicada en La Vanguardia, en la primera edición, en la segunda edición, la noticia fue suprimida.

KONICA MINOLTA DIGITAL CAMERA

Avión Dassault Mirage III

Creo que en 1978, no recuerdo exactamente la fecha, un avión Mirage III desapareció en el mar frente al cabo San Antonio (Alicante); los otros aviones no vieron nada ni recibieron un SOS, ni siquiera un paracaídas. Se registró un área de algo más de 4.000 millas sin obtener ningún resultado. En 1980, un caza Matador desapareció en aguas de Mallorca. La búsqueda quedó a cargo de unidades navales y aviones de la base de Rota. Todo fue en vano. Quizás convendría decir que hace tiempo se hablaba del triángulo balear y la desaparición continua de palomas mensajeras. Recordemos que posteriormente se oyeron, en la costa de Sóller, unos extraños sonidos marinos que trajeron en jaque a muchos científicos.

XB: ¿Por qué cree que en bastantes ocasiones se hallaron las mascotas a bordo, y en cambio ningún ser humano, ni siquiera cadáver? (Aún muy recientemente se siguen dando casos de perros hallados a bordo de estos barcos, pero no sus amos.)

RN: Efectivamente, así consta en algunos relatos de buques fantasmas ¿pero podemos darle total credibilidad? Somos conscientes de que alguien juega con nosotros, San Pablo bien lo sabía y eso hace ya muchos siglos. Nuestra cabezonería nos ciega la mente y volvemos a lo tradicional, creyendo que ahí está la seguridad. De todas las narraciones de estos temas es conveniente tenerlo presente, pero no tomarlo como dogma de fe. En un principio era un enorme escéptico en estos temas pero investigando sobre los no identificados me he ido encontrado testigos de total solvencia que me han narrado experiencias sobre el particular.

XB: ¿Cree que el fenómeno OVNI puede tener alguna relación con el fenómeno de los barcos abandonados o con la desaparición completa de buques y aviones?

RN: Aunque no lo creamos, el fenómeno ovni está presente en todo, aunque no se vean, no se reporten, es algo que va con nosotros. Tiempo atrás ellos se daban a conocer, ahora están, pero no visibles al espectro de la frecuencia humana. Las investigaciones en Puerto Rico parecían orientadas a un binomio ovni-buque.

XB: ¿Cree que estamos ante casos de secuestro o abducción de personas, o simplemente ante desgracias marinas que no han podido ser explicadas a falta de pruebas fehacientes?

RN: Los secuestros y abducciones se pueden producir en cualquier parte del mundo, aunque ya se ha comprobado que muchas han sido patrocinadas por poderes militares. Nosotros podemos analizar una rata o dos, pero no necesitamos unos millares de ellas para saber cómo funcionan biológicamente. Ellos nos conocen sobradamente, mejor que nosotros mismos, son cortinas de humo que trazan los de aquí y los de allí.

La mar está llena de tragedias marinas, tanto a nivel particular como a nivel global. Tengamos presente la superficie que cubren los mares y océanos y la rémora que llevamos siempre con nosotros, nuestra insaciable e incomprendida conducta por conquistar.

XB: ¿Encuentra algún paralelismo entre la casuística de desapariciones de personas en tierra y la desaparición de tripulaciones y pasaje en los barcos?

RN: En algunos casos sí y en otros no. Muchas desapariciones en tierra han sido por motivos familiares o por enfermedades de diferentes patologías. Hace años me dedique a su estudio y el ya fallecido Andreas Faber-Kaiser me ayudó en sus programas de Sintonía Alfa a buscar soluciones a los desaparecidos. Algunos de ellos apuntaban a una componente espacial, como el famoso caso de Montalbán. Mantengo la tesis que todo está entramado como si perteneciera a un gran juego cósmico.

XB: Después del “boom” de los libros de Berlitz y otros autores en los años 70, el fenómeno de barcos perdidos o fantasmas prácticamente ha desaparecido de la literatura y de los medios de comunicación en la actualidad. ¿Cree que el tema ha sido dado ya por resuelto por parte de los estamentos internacionales y que no merece la pena seguir hablando de ello?

RN: Ciertos países, entre ellos Rusia, hicieron investigaciones en el Triángulo, pero los resultados fueron muy descafeinados. Ninguna nación que descubra algo de importancia sobre el tema comunicará algo a la prensa. Los gobernantes suelen tener mucho miedo a la estampida del público, máxime cuando no existe antídoto para ello.

En todo caso, siempre que se tengan nuevos datos es necesario subir el tema a la palestra. El público en general abraza rápidamente las nuevas novedades, pero una vez que están afianzadas, deja de interesarse por el tema. Es lo que ha sucedido con el Triángulo.

XB: Finalmente, ¿cuál sería su teoría o explicación más plausible sobre este fenómeno?

RN: Al amparo de los acontecimientos, creo que estamos siendo usados, por unos y otros.

(c) Xavier Bartlett 2015

La clásica estrategia del miedo

Dicen que la historia se repite. Pero parece ser que la población en general no se da cuenta de ello; o tal vez sí, creyendo que todo lo que ocurre con cierta periodicidad es inevitable y que no hay nada que podamos hacer. Siempre tienen que suceder desgracias, males, conflictos, catástrofes –ya sean de origen natural o humano– y sólo podemos asistir temerosos e impotentes al desastre.

En efecto, da la impresión que los ciudadanos de a pie de todos los países se han convertido en meros espectadores de escenarios cada vez más virulentos y apocalípticos ante los cuales están asustados, perplejos o indignados, pero con la sensación de que todo eso “se les va de las manos”. Da igual que la gente vaya a votar en los países “democráticos”, que se organicen movimientos políticos o sociales “espontáneos”, que haya protestas ciudadanas… el curso de los acontecimientos parece seguir una agenda fatídica e inevitable, y en todo ello siempre está presente el mismo factor: el miedo.

Según la definición del diccionario, el miedo es “la sensación de angustia por un riesgo o daño real o imaginario”. Y no hace falta ser muy avispado para observar que desde los medios de comunicación (que utilizan esos dos “grandes hermanos” llamados televisión e Internet) se aviva constantemente esa sensación de angustia, ansiedad, incertidumbre, rechazo, malestar, indignación, rabia… proyectando hacia los individuos un daño real… o imaginario. Veamos sólo unos pocos ejemplos:

  • El creciente terrorismo yihadista, que es el número 1 del miedo en Occidente y que nadie sabe muy bien de dónde ha salido. Lo cierto es que está presente por todas partes y que se muestra como un sanguinario monstruo incontrolable; eso sí, goza de la mayor propaganda posible en los medios occidentales. Nunca faltan cámaras para mostrar el odio y el horror en directo o en diferido…
  • Los países que forman cierto “Eje del Mal”, que no se atienen a las directrices de la llamada “comunidad internacional” (¿los buenos?), no dejan de amenazar al mundo con guerras, lanzamiento de misiles, desestabilización económica, etc.
  • Las pavorosas crisis de refugiados que parecen desbordar todas las fronteras de Occidente y que se han convertido ya en la “segunda invasión de los bárbaros”, con un falso problema humanitario, creado por los que desataron las guerras en Oriente Próximo.
  • Los terribles virus que van a matar a muchos millones de personas o dejarlas gravemente enfermas. Véase el actual virus Zika, el último en llegar a la larga lista de pandemias y amenazas biológicas globales de los últimos años, antes los cuales… ¡se envía al ejército! (Por cierto, muchos científicos han denunciado que estas amenazas son inexistentes o totalmente exageradas. ¿Les han visto ustedes en los medios?)
  • La situación financiera mundial, al borde del colapso y siempre complicada con deudas enormes que los países no pueden pagar… bueno, no es así exactamente, siempre acaba pagando el ciudadano medio. Todo ello crea una gran inestabilidad política y económica, un enorme pánico en las bolsas (no olvidemos que “los mercados” mandan más que nadie en el mundo), la amenaza de que se acaben los servicios públicos, las pensiones, etc.
  • El fantasma del cambio climático y el calentamiento global es atizado frecuentemente para ir presentando un panorama apocalíptico de destrucción del planeta ante la irresponsabilidad y culpabilidad de las personas. Tremendas emisiones de CO2, polos derretidos, sequías, hambruna, tsunamis, tornados… Da igual que numerosos expertos hayan afirmado que no hay base científica que demuestre que las emisiones de CO2 humanas sean causantes de ningún cambio climático. Estos tampoco salen en la tele, claro.

lobosY podríamos seguir con un largo etcétera, pero es más de lo mismo. Al grito de “¡que viene el lobo!” todo el mundo entra en situación de desasosiego y trata de escaparse desesperadamente de lo que se le viene encima. Estamos, en fin, ante la clásica estrategia del miedo, que ha funcionado a las mil maravillas durante siglos. Porque… ¿de qué otra manera se podría manejar a miles de millones de personas? No se puede controlar físicamente a tantísima gente con ingentes cantidades de policías y soldados, es imposible. Basta con dominar sus mentes y llenarlas de miedo. En este punto es cuando desde arriba se empiezan a presentar múltiples enemigos a la comunidad y al individuo en particular, gentes o cosas ajenas, extrañas o diferentes que pueden destruir su mundo. Y dado que casi todas las personas se identifican con su yo mental, que separa y discrimina entre una cierta identidad individual (o colectiva) y todo lo demás, la reacción habitual es que se activen las defensas ante las amenazas y perjuicios venidos de fuera. Este es el simple mecanismo por el cual la población de cualquier país –o de todo el planeta– resulta víctima de una sutil y artera manipulación y se convierte en un mero rebaño idiotizado, pusilánime y asustado que hará sin rechistar lo que diga el pastor y los perros que le acompañan.

Aunque, para ser sinceros, en primer término, la base de la estrategia es la ignorancia. Esto es, se trata de que los individuos interioricen lo que conviene (a los que mandan) pero que nunca lleguen a saber lo que les conviene en realidad. Es obvio que la verdad nunca puede salir a la luz, cuando el mundo está construido como un teatro de mentiras, falsedades, ocultaciones y corrupciones de todo tipo. El propio Dr. Josef Goebbels, auténtico genio de la mentira institucionalizada (o sea, la propaganda) ya dijo sin tapujos que “la verdad es el mayor enemigo del Estado”. Sobran los comentarios. Al ciudadano sólo se le proporciona la información precisa para funcionar en ese ambiente y para que experimente falsas sensaciones de seguridad y aceptación en ese entorno. Ahora bien, de un día para otro, le pueden cambiar el entorno y se puede encontrar en la más terrible de las situaciones vitales.

Esto es precisamente lo que sustenta el éxito de la estrategia del miedo: la inútil persecución de las falsas certezas, seguridades y tranquilidades, aun cuando todo el mundo sabe que tarde o temprano la muerte llamará a su puerta. Y no por nada en la famosa pirámide de necesidades de Abraham Maslow, la necesidad de obtener a toda costa una situación de seguridad se situaba en el segundo escalón, justo por encima de lo imprescindible para garantizar la mera existencia física. Así pues, el miedo deshace la confianza y nos relega a un estado semisalvaje de instinto de protección y de supervivencia. El resultado es que casi todo el mundo funciona por miedo: a perder el afecto, a perder un empleo, a perder el prestigio, a ser excluido, a ser perseguido o juzgado, a “no ser como los demás”, etc. Y cuando el mensaje de miedo es repetido día sí y día también en los medios y en la opinión pública, se acaba creando un malestar racional y emocional crónico que es imposible de digerir o disipar. El miedo va calando y va cumpliendo su función de “preparar el escenario deseado”.

Entonces, finalmente, las personas pierden la calma, el sentido común y la razón y acaban buscando o pidiendo a gritos una rápida solución a la angustia provocada. Y ahí resulta que alguien está preparado para recoger los frutos sembrados. Gracias al miedo generado, la autoridad consolidada se refuerza y puede imponer medidas y acciones que de otro modo serían de muy mal trago o que tal vez crearían algunas resistencias. Ante esto, el individuo no sólo pierde su serenidad, también pierde su libertad y su poder. Así, el “papá Estado”, o la comunidad internacional o cualquier otra autoridad establecida decidirá qué debe hacerse en todo momento y cómo afectará a los ciudadanos. Esto puede permitir meter a las personas en campos de internamiento, a obligar a que se vacunen o a insertarles un microchip, a imponer fuertes medidas de seguridad hasta destruir la privacidad o la libertad, a pasar por ciertos controles exhaustivos, a cobrar más impuestos, a recortar o suprimir cada vez más derechos, etc.

En definitiva, es una vieja historia que se lleva arrastrando desde hace milenios, pero que sigue funcionando igual. Así, vemos que tener al rebaño permanentemente asustado o en vilo ha dado muchos réditos a los pastores, cuya única preocupación es ir creando –y vendiendo adecuadamente– graves problemas, riesgos y amenazas de todo tipo para que el miedo siga cumpliendo su inestimable función paralizadora. Ahora podríamos hacernos una pregunta que puede parecer un poco ingenua, pero que empezaría a hacernos reflexionar seriamente sobre el quid de la cuestión: ¿Qué pasaría si usted supiera con certeza que es un ser inmortal? ¿Se preocuparía tanto por su vida o por la de los suyos? ¿Seguiría confiando en aquellos que constantemente le están metiendo miedo en el cuerpo? ¿Y si alguien le dijera que todo este teatro (del malo) no es más que una ilusión o realidad virtual en la que está atrapado? ¿Se imaginan un mundo sin miedo? ¿O tal vez el verdadero mérito sea conocer el miedo, enfrentarse a él y superarlo?

© Xavier Bartlett 2016

 

 

¿Qué pasa con la Luna?

¿Sabía usted que el Sol es aproximadamente 400 veces más grande que la Luna, y que la distancia del Sol a la Tierra es 400 veces superior a la distancia entre la Tierra y la Luna? Este es el motivo por el cual, a simple vista de un observador terrestre, ambos astros aparentan tener el mismo tamaño en el cielo y se superponen perfectamente cuando hay un eclipse. ¡Vaya casualidad![1]

Luna_statue

Mitología clásica: la diosa Selene

La Luna, nuestro inseparable satélite, forma parte de la vida cotidiana del ser humano desde el principio de los tiempos. Para los hombres primitivos, su presencia en el firmamento nocturno era el contrapunto a la poderosa presencia del Sol durante el día. De ahí que el hombre prehistórico, incapaz de comprender qué hacían allí arriba esos brillantes discos de luz, interpretase que eran fuerzas sobrenaturales, entidades que no podían alcanzar de ningún modo, y que sin embargo marcaban su ciclo vital. En suma, acabaron por divinizar a ambos, al igual que hicieron con las estrellas no fijas, esto es, los planetas. Este fue el principio del culto solar (asimilado al principio masculino) y lunar (asimilado al principio femenino[2]) que perduró durante muchos milenios en las más diversas culturas del planeta.

Pero más allá de la mitología, la religión y el simbolismo, la Luna fue seguida por los primeros observadores del cielo con un ánimo –digamos– más científico. Así, con el nacimiento de la astrología y la astronomía (indisociables hasta hace no demasiados siglos), los hombres se dedicaron a estudiar sus fases, movimientos y eclipses, y la consideraron –como en el caso de los sumerios– al mismo nivel de los planetas conocidos hasta la época (de Mercurio a Saturno).

Por su parte, los griegos ya fueron los primeros en apreciar que Luna mostraba siempre la misma cara (Plutarco) y en interpretar las manchas lunares como valles y montañas (Demócrito). Y sobre todo cabe destacar la aportación del matemático y astrónomo Hiparco de Rodas, que se propuso calcular el tamaño de la Luna, así como la distancia entre la Tierra y la Luna, a partir de cálculos trigonométricos, y se acercó bastante a los valores reales. Con el paso de los siglos, superado el paganismo y el culto lunar, la Luna sería objeto de un profundo estudio por parte de la ciencia occidental, sobre todo desde la época de Galileo y gracias al invento del telescopio.

Y llegados al siglo XX, prácticamente no quedaba ningún misterio importante por descubrir de la Luna, si bien sus orígenes no habían podido ser establecidos con seguridad. De hecho, tales orígenes siguen siendo objeto de debate, ya que ninguna de las teorías que se manejan en el ámbito científico resultan convincentes. Por un lado, las pruebas objetivas han descartado que la Luna alguna vez hubiera formado parte de la Tierra[3]. Otra opción es que la Luna se hubiese formado a partir de la misma nube de polvo y gases que dio lugar a la Tierra, pero ello no explica la gran diferencia de gravedad específica entre ambos cuerpos ni la diferente composición de la roca lunar con respecto de la terrestre. Una tercera teoría plantea que Luna quizá fuera un cuerpo celeste errante de origen desconocido (incluso de fuera del sistema solar) que luego fue capturado por la Tierra para convertirse en su satélite natural, si bien los científicos no tienen argumentos satisfactorios para explicar esa captura.

Sea como fuere, lo que todos sabemos es que con la invención de los poderosos cohetes a reacción y la entrada en la era espacial, la Luna se convirtió en un objetivo asequible que acabó por ser alcanzado en 1969 con la misión del Apolo XI de la NASA. Luego vendrían otras misiones tripuladas, hasta 1972, en las cuales se recogieron muchas muestras para ser analizadas en la Tierra. Pero tras esa fecha, el interés decayó y en unos pocos años se dio el silencio más absoluto. La Luna dejó de ser objetivo prioritario y la investigación espacial se centró en otros programas. Hoy en día se habla mucho de Marte, pero ¿por qué razón se abandonó la exploración sistemática de la Luna una vez iniciada?

Lo cierto es que “algo pasa con la Luna”. Ya durante el siglo XX empezaron a surgir voces científicas que incidían en las grandes anomalías que presenta nuestro gran satélite y que no tenían aparente explicación en términos físicos y astronómicos. Estas opiniones se reafirmaron cuando se implementaron los primeros estudios científicos a partir de los objetos recogidos y los experimentos y análisis realizados a posteriori, que ofrecieron algunos resultados desconcertantes o sorprendentes con relación a lo que se había creído hasta la fecha. Así, las más recientes investigaciones atribuyen a la Luna una edad de unos 4.600 millones de años[4], lo que la haría más antigua que la Tierra y que el propio Sol. Por otro lado, se ha observado que la Luna presenta múltiples campos magnéticos anómalos que no han podido ser explicados adecuadamente.

Y por si fuera poco, a todo esto deberíamos sumar una ola conspiracionista que niega que el hombre haya pisado jamás la Luna, pues consideran que la conquista de la Luna fue una ingeniosa y bien montada “película”, realizada en estudio por el genial cineasta Stanley Kubrick, que unos meses antes del alunizaje del Apolo XI había dirigido la famosa “2001: una odisea del espacio”. Más adelante, fueron surgiendo otros datos, filtraciones y grabaciones (como las ruinas de unos edificios de una supuesta civilización alienígena[5]), que no hicieron más que aumentar la enorme ceremonia de la confusión que todavía persiste en la actualidad.

moon-landing-apollo-11

Astronauta de la misión Apolo XI  de 1969  (primer alunizaje)

Además, existen numerosos y confusos rumores sobre fotografías de la NASA y observaciones de la superficie lunar realizadas por astrónomos acerca de fenómenos muy inusuales[6]: un cuerpo negro de colosales dimensiones (400 x 80 km.), luces o destellos parpadeantes, resplandores rojizos, nubes y relámpagos, sombras y objetos que se mueven, visiones de colinas –dentro de cráteres– que aparecen y desaparecen en cuestión de horas, estructuras piramidales, una estructura parecida a un puente de casi 20 kilómetros de longitud, altísimas formas verticales a modo de torres u obeliscos, etc. Y todo ello por no hablar de otras múltiples especulaciones e hipótesis lanzadas desde el mundo de la ufología, que sugieren que la Luna podría ser una especie de base espacial para ovnis…[7] De hecho, algunos autores afirman categóricamente que la NASA está bien al corriente de la actividad extraterrestre en nuestro satélite y que pone gran empeño en la ocultación o destrucción sistemática de las pruebas.

Con todo, las últimas tendencias heterodoxas ya han ido más allá y directamente aseguran que la Luna es una enorme rareza cosmológica y que de hecho no puede ser natural. Esto ha impulsado a algunos autores como Knight y Butler a escribir un sorprendente libro titulado Who built the Moon? (“¿Quién construyó la Luna”), en el cual tratan de demostrar que la Luna podría ser en realidad un satélite artificial, que alguien puso ahí en momento determinado. Sin ir más lejos, otros autores han sugerido –tomando como base ciertos datos arqueológicos y mitológicos– que en un pasado muy remoto no había Luna en nuestro cielo, y que ésta se instaló junto a la Tierra antes de la llegada de los tiempos históricos. Esta teoría, además, ha enlazado con otras corrientes conspiracionistas que hablan de una Luna como una especie de “Estación de Control”[8] desde la cual se pueden dirigir y manipular los asuntos de la Tierra. En este sentido, algunos investigadores proponen que o bien la auténtica superficie de la Luna está “camuflada” por una avanzada tecnología holográfica o bien la Luna entera es un sofisticado holograma o proyección de luz para parecer un objeto sólido tridimensional.

Full_Moon

Vista de la Luna llena

Visto este complejo panorama, me he permitido recoger algunas citas de personas que han hablado en las últimas décadas sobre las múltiples rarezas de la Luna desde diversas perspectivas para tratar de arrojar un poco de luz sobre el asunto. Y véase que la mayoría de estas opiniones procede de personas con formación científica convencional y amplias trayectorias profesionales. Luego, que cada cual extraiga sus conclusiones…

Irwin Shapiro, científico del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian

  • “La mejor explicación posible para la Luna es el error de observación: la Luna no existe.”
  •  “La Luna es más grande de lo que debería ser, aparentemente más vieja de lo que debería ser, y mucho más ligera (en su masa[9]) de lo que debería ser. Ocupa una órbita poco probable y es tan extraordinaria que todas las explicaciones existentes para su presencia están plagadas de dificultades; ninguna de ellas podría considerarse remotamente a prueba de agua.”

Isaac Asimov, profesor de bioquímica en la Universidad de Boston y famoso escritor de ciencia-ficción

  • “No podemos evitar llegar a la conclusión de que la Luna, por derecho, no debería estar ahí. El hecho es que se trata de uno de esos golpes de suerte casi demasiado buenos de admitir […] Los pequeños planetas, como la Tierra, con campos gravitacionales débiles , bien podrían carecer de satélites […] En general, cuando un planeta tiene satélites, éstos son mucho más pequeños que el propio planeta. Por lo tanto, incluso si la Tierra tuviera un satélite, no habría motivos para sospechar… que a lo sumo sería un mundo diminuto, quizás de unos 50 kilómetros de diámetro, pero eso no es así. La Tierra no sólo tiene un satélite, sino que es un satélite gigante, de 3.450 kilómetros de diámetro. Entonces, ¿cómo es que la pequeña Tierra tiene uno [de este tamaño]? Increíble.”
  • “[La Luna] es demasiado grande para haber sido capturada por la Tierra. Las probabilidades de que tal captura tuviese efecto y que la Luna adquiriese luego una órbita casi circular alrededor de la Tierra[10] son demasiado pequeñas como para hacer creíble esa eventualidad.”

Earl Ubell, escritor científico

“Si la Tierra y la Luna fueron creadas al mismo tiempo, cerca una de la otra, ¿por qué uno de estos cuerpos tiene todo el hierro (la Tierra) y el otro (la Luna) no mucho? Las diferencias sugieren que la Tierra y la Luna se originaron muy lejos la una de la otra, una idea que tropieza con la incapacidad de los astrofísicos de explicar exactamente cómo la Luna llegó a ser satélite de la Tierra.”

Robin Brett, científico de la NASA

“Parece más fácil de explicar la no existencia de la Luna que su existencia.”

Christopher Knight y Alan Butler, autores del libro: ¿Quién construyó la Luna?[11]

“La Luna tiene una asombrosa sincronía con el Sol. Cuando el Sol está en su punto más bajo y más débil en pleno invierno, la Luna está en su punto más alto y más brillante, y lo contrario ocurre en la mitad del verano. Ambos se ponen en el mismo punto en el horizonte en los equinoccios y en el punto opuesto en los solsticios. ¿Cuáles son las posibilidades de que la Luna, de forma natural, encuentre una órbita tan perfecta que cubra el Sol en un eclipse y aparente ser del mismo tamaño desde la Tierra? ¿Cuáles son las posibilidades de que las alineaciones sean tan perfectas en los equinoccios y los solsticios?”

Farouk El Baz, científico de la NASA

“Si el vapor de agua está llegando desde el interior de la Luna, esto es grave. Significa que existe una diferencia drástica entre las diferentes fases del interior de la Luna. Que el interior es muy diferente de lo que hemos visto en la superficie.”

Mijail Vasin y Alexander Shcherbakov, de la Academia Soviética de las Ciencias[12]

“Es más probable que lo que tengamos aquí sea una nave espacial muy antigua, cuyo interior estaba lleno de combustible para los motores, materiales y aparatos para el trabajo de reparación, navegación, instrumentos, equipos de observación y todo tipo de maquinaria… En otras palabras, todo lo necesario para conseguir que esta carabela del Universo fuera como una especie de Arca de Noé inteligente, tal vez incluso como el hogar de toda una civilización que preveía una prolongada existencia (de miles de millones de años) y largos viajes a través del espacio (de miles de millones de kilómetros). Naturalmente, el casco de una nave espacial de este tipo debe ser super-resistente a fin de hacer frente a los golpes de meteoritos y a las fuertes fluctuaciones entre extremo calor y extremo frío. Probablemente, el casco es de doble capa, siendo la base un denso blindaje de unos 20 kilómetros de espesor, y fuera de éste hay algún tipo de recubrimiento más bien poco compacto (una capa más delgada, con una media de unos cinco kilómetros). En ciertas zonas, donde están los mares lunares y cráteres, la capa superior es bastante delgada; en algunos casos, inexistente.”

Dr. Harold Urey, Premio Nobel de Química

“Estoy terriblemente desconcertado por las rocas de la Luna y en particular por su contenido de titanio.”

Moon-craters

Superficie lunar, abundante en cráteres

Dr. S. Ross Taylor, geoquímico al cargo de los análisis químicos lunares

El Dr. Taylor dijo que el problema era que las llanuras (“mares”) del tamaño de Texas tuvieron que estar cubiertas con roca fundida que contenía titanio fluido. Añadió que no era factible el titanio llegase a estar lo suficientemente caliente [para fundirse], ni siquiera en la Tierra, y nadie ha sugerido que la Luna fuese más cálida que la Tierra.

“¿Qué podría disponer el titanio de esta manera? Una tecnología altamente avanzada, desarrollada y operada por entidades que están muchísimo más adelantadas tecnológicamente que los humanos.”

Dr. Gordon MacDonald, científico de la NASA

“Parecería que la Luna es más bien hueca en vez de una esfera homogénea.”

Dr. Sean C. Solomon, del MIT (Instituto de Tecnología de Massachussets)

“Los experimentos del Lunar Orbiter habían mejorado enormemente el conocimiento del campo gravitatorio de la Luna y apuntaban a la inquietante posibilidad de que la Luna pudiera ser hueca.”

Carl Sagan, astrofísico y cosmólogo

 “Un satélite natural no puede ser un objeto hueco.”

Long Hood, científico de la Universidad de Arizona

“Sabíamos que el núcleo de la Luna era pequeño, pero no sabíamos que era así de pequeño […] Esto realmente refuerza la idea de que el origen de la Luna es único, diferente a cualquier otro cuerpo terrestre.”

moon-619124_960_720

Representación de las fases de la Luna

Maurice Ewing, geofísico y oceanógrafo

(Según fuentes de la NASA, la misión Apolo XII a la Luna – de noviembre de 1969– estableció allí varios sismómetros y luego estrelló intencionadamente el módulo lunar contra la superficie provocando un impacto equivalente a una tonelada de TNT. Las ondas de choque se prolongaron durante ocho minutos y los científicos de la NASA dijeron que la Luna había sonado “como una campana”.)

“En cuanto al significado de esto, prefiero no hacer una interpretación en este momento, pero es como si alguien hubiera golpeado una campana, por ejemplo, en el campanario de la iglesia de un solo golpe y se encontrase con que la reverberación duraba 30 minutos.”

Ken Johnson, Supervisor del departamento de control de datos e imágenes durante las misiones Apolo

“La Luna no sólo sonó como una campana, sino que toda la Luna se tambaleó de un modo tan preciso que fue casi como si tuviera gigantescos amortiguadores hidráulicos en su interior.”

Dr. D. L. Anderson, Profesor de geofísica y director del laboratorio de sismología,
Instituto de Tecnología de California

“La luna está hecha de adentro hacia afuera y sus composiciones interior y exterior deberían estar al revés.”

Para finalizar, incluyo una extraña afirmación que no procede de un científico sino de un destacado esoterista del siglo XX, Georges Gurdjieff, que dijo literalmente: “Todos los que viven en la Tierra, las personas, los animales, las plantas, somos alimento para la Luna.” Según explicaba el propio Gurdjieff, los impulsos lunares son los que favorecen el comportamiento mecánico o robótico de los humanos, y la Luna se alimenta de ese tipo de energía psíquica. Por el contrario, cuando el humano se aleja de su identidad de autómata y evoluciona –con no poco esfuerzo– en su propia conciencia y espiritualidad, se libera de ser devorado por la Luna. Ahí queda eso. Posiblemente un científico racional de nuestros días diría que Gurdjieff era simplemente un “lunático”…

© Xavier Bartlett 2016

Fuente imágenes: Wikimedia Commons


[1] Isaac Asimov dijo al respecto que era “la más improbable de las coincidencias imaginables”. Pero existen otras curiosidades en la relación entre la Tierra y la Luna. Por ejemplo, la órbita de la Luna alrededor de nuestro planeta es de 27,322 días terrestres, mientras que el tamaño de Luna con respecto a la Tierra es de un 27,31 %.

[2] Es bien conocida la relación establecida desde antiguo entre los ciclos lunares y los ciclos menstruales femeninos, lo que condujo la conexión simbólica entre la fertilidad y la Luna. Además, la duración normal del embarazo se corresponde aproximadamente con nueve ciclos sinódicos lunares, 266 días.

[3] En cualquiera de estas dos posibilidades: separándose cuando la Tierra todavía estaba en un estado semisólido o bien desgajándose de ésta a causa del impacto de un gran meteorito.

[4] Sin embargo, el análisis de las rocas y del polvo lunar han arrojado dataciones aún más antiguas, bien por encima de los 5.000 millones de años.

[5] Este episodio fue divulgado por el periodista y ufólogo J.J. Benítez a bombo y platillo a partir de un material que le habría pasado un militar norteamericano que quería permanecer en el anonimato. A un servidor, que vio las imágenes difundidas por Benítez, le pareció un burdo montaje que no engañaría ni a un niño. Como siempre, demasiado bonito para ser verdad.

[6] Algunos de ellos, principalmente las luces, han sido englobados en una categoría denominada Fenómenos Transitorios Lunares (o LTP, en siglas inglesas) que aún se mantiene en una especie de “limbo científico”.

[7] De hecho, se rumorea, que los astronautas del Apollo XI vieron naves extraterrestres sobre la Luna, al poco de alunizar, que les estaban “esperando”.

[8] Al estilo de la famosa Estrella de la Muerte, de la saga de la “Guerra de las galaxias”.

[9] La Tierra es 3,66 veces mayor que la Luna, pero su masa es nada menos que 81 veces la de la Luna.

[10] La Luna es el único satélite en el sistema solar que tiene una órbita estacionaria casi circular alrededor de su planeta, lo cual se puede considerar otra anomalía más.

[11] En dicho libro, los autores lanzan la hipótesis de que la Luna fue fabricada, a modo de “incubadora”, por un “agente inteligente” hace 4.600 millones de años para promover la vida inteligente sobre la Tierra.

[12] Estos autores escribieron en 1970 un artículo que tenía como hipótesis que la Luna es en realidad un cuerpo artificial, concretamente una antiquísima nave espacial quizá abandonada por su tripulación y operada por algún sistema automático.

Turquía y los Dönmeh: el secreto a voces de Oriente Medio

Turquia_golpe-de-_estado

(Introducción a cargo de D. Álvarez, editor de Dogmacero)

El pasado viernes 15 de julio de 2016, a las 22.15 h. un grupo de soldados armados cortan el tráfico en los dos principales puentes de Estambul que comunican la parte europea con la parte asiática. Casi simultáneamente, cazas de combate y helicópteros militares sobrevuelan la capital del país: Ankara. A las once de la noche, el primer ministro turco Yildrim anuncia a la opinión pública que se estaba produciendo un intento de golpe de estado.

Se produce una serie de noticias confusas. Al parecer, los insurrectos han bombardeado el parlamento y han tomado la televisión y la radio oficial. Sin embargo, ningún responsable aparece para dar la cara y anunciar el golpe de estado. El presidente Recep Tayyip Erdogan, en su residencia de vacaciones, no sólo no es detenido por los golpistas (algo que es lo primero que debe hacerse en todo golpe de estado que se precie) sino que vuela sin dificultad alguna hasta Estambul. Su avión sobrevuela la ciudad durante varias horas sin que ningún caza militar lo intercepte y hay que aclarar que el grueso de los golpistas procedía de la fuerza aérea. Las redes sociales, lejos de haber sido bloqueadas por los golpistas (otro error) bullen en defensa de la legalidad constitucional y de su presidente.

A las 06:40 horas del sábado, Erdogan aparece victorioso en el aeropuerto de Estambul, rodeado de sus seguidores. El golpe de estado ha fracasado. Se habla de casi 300 muertos y más de 1.400 heridos. Al día siguiente, Erdogan detiene a casi 3.000 militares y otros tantos miembros de la judicatura son suspendidos. Surgen las primeras sospechas: ¿En tan poco tiempo se habían identificado y localizado a tantas personas implicadas en el golpe? ¿No estarían esas “listas negras” preparadas desde hacía ya tiempo?. Poco después se detiene a 30 gobernadores y 7.850 policías por su supuesta simpatía hacia los golpistas. Algunos analistas empiezan a hablar ya de un auto-golpe de estado con el claro fin de poder precipitar una  purga de aquellos elementos contarios al régimen de Erdogan e iniciar el tránsito hacia un estado turco plenamente islámico. Algo muy inquietante desde un punto de vista geopolítico.

En este artículo del escritor y periodista Wayne Madsen[1], publicado en  http://www.strategic-culture.org/  en octubre de 2011, se dan algunas claves para entender qué está pasando no sólo en Turquía sino en todo Oriente Medio. Una información que es difícil de encontrar en los medios de comunicación pero que aporta luz sobre qué está sucediendo y quién está detrás de algunos hechos que pueden cambiar la marcha de la historia.

Hay una fuerza muy poderosa que acecha desde el fondo de casi todos los incidentes militares y diplomáticos que implican a Israel, Turquía, Irán, Arabia Saudí, Grecia, Armenia, los kurdos, los sirios… Y algunos otros actores en Oriente Medio y el sudeste de Europa.

Se trata de un elemento que normalmente sólo se susurra en recepciones diplomáticas, conferencias de prensa y sesiones de grupos de expertos debido a su naturaleza explosiva y polémica. Y es el secretismo que rodea este asunto la razón de tanto malentendido acerca del actual resquebrajamiento de las relaciones entre Israel y Turquía, el creciente fortalecimiento de las relaciones entre Israel y Arabia Saudí, y el aumento de la enemistad entre Arabia Saudí e Irán…

Turquia

Mapa de Turquía

Aunque conocida por historiadores y expertos religiosos, la centenaria influencia política y económica de un grupo conocido en turco como los “Dönmeh” sólo recientemente está en boca de turcos, árabes e israelíes que han sido reacios a hablar de la presencia en Turquía y en otras partes de una secta de turcos descendientes de un grupo de judíos sefarditas que fueron expulsados de España durante la Inquisición española en los siglos XVI y XVII.

Esos refugiados judíos de España fueron invitados a instalarse en el Imperio otomano y con el paso de los años se convirtieron en una secta mística del Islam que mezcló la Cábala judía y creencias sufíes islámicas semimísticas, que finalmente defendió el secularismo en la Turquía post-otomana.

Es interesante que la palabra “Dönmeh” no sólo se refiere a los judíos “poco fiables” conversos al Islam en Turquía sino que es también una despectiva palabra turca para un travestido, o alguien que afirma ser alguien que no es. La secta Dönmeh del judaísmo fue fundada en el siglo XVII por el rabino Sabbatai Zevi, un cabalista que creyó que él era el Mesías, pero que fue obligado a convertirse al Islam por el sultán Mehmet IV,  gobernante otomano. Muchos de los seguidores del rabino, conocidos como Sabateos, pero también “cripto-judíos”, proclamaron en público su fe islámica, pero en secreto practicaban su forma híbrida de judaísmo, que no fue reconocida por las autoridades rabínicas judías dominantes. Como era contrario a sus creencias casarse fuera de su secta, los Dönmeh crearon un clan sub-social más bien secreto.

Los Dönmeh suben al poder en Turquía

Abdulhamid-II

El sultán Abdulhamid II

Muchos Dönmeh, junto con judíos tradicionales, se convirtieron en poderosos líderes políticos y comerciales en Salónica. Fue ese grupo principal de Dönmeh el que organizó la secta secreta de los Jóvenes Turcos, también conocidos como el Comité de Unión y Progreso, los secularistas que depusieron al sultán otomano Abdulhamid II en la revolución de 1908, que proclamaron la República post-otomana de Turquía después de la Primera Guerra Mundial, y que instituyeron una campaña que despojó a Turquía de gran parte de su identidad islámica después de la caída de los otomanos.

 

Abdulhamid II fue vilipendiado por los Jóvenes Turcos como un tirano, pero su único verdadero crimen parece haber sido rechazar reunirse con el líder sionista Theodore Herzl durante una visita de éste a Constantinopla en 1901 y rechazar las ofertas monetarias de los sionistas y de los Dönmeh a cambio de que a los sionistas les fuera concedido el control de Jerusalén.

Como otros líderes que se han cruzado con los sionistas, el sultán Abdulhamid II parece haber sellado su destino con los Dönmeh con la siguiente declaración ante su corte otomana: “Aconsejo al doctor Herzl que no siga adelante con su proyecto. No puedo regalar ni siquiera un puñado del suelo de esta tierra porque no es mía propia sino que pertenece a la nación islámica entera. La nación islámica luchó la yihad por esta tierra y la ha regado con su sangre. Los judíos pueden guardar su dinero y sus millones. Si el Estado del califato islámico es destruido algún día ¡entonces ellos serán capaces de tomar Palestina a ningún precio! Pero mientras yo viva, prefiero empujar una espada en mi cuerpo a ver la tierra de Palestina cortada y separada del Estado islámico”.

Después de su destitución por los Jóvenes Turcos Dönmeh de Ataturk en 1908, Abdulhamid II fue encarcelado en la ciudadela Dönmeh de Salónica. Murió en Constantinopla en 1918, tres años después de que Ibn-Saud aprobara una patria judía en Palestina y un año después de que Lord Balfour concediera Palestina a los sionistas en su carta al barón Rothschild.

Uno de los líderes de los Jóvenes Turcos en Salónica era Mustafá Kemal Ataturk, el fundador de la República de Turquía. Cuando Grecia consiguió la soberanía sobre Salónica en 1913, muchos Dönmeh, sin haber logrado ser clasificados de nuevo como judíos, se trasladaron a Constantinopla, más tarde rebautizada como Estambul. Otros se desplazaron a Izmir, Bursa, y a la recién proclamada capital de Ataturk y futura sede del poder Ergenekon, Ankara. Algunos textos sugieren que los Dönmeh no eran más de 150.000 y principalmente se encontraban en el ejército, el gobierno y los negocios. Sin embargo, otros expertos sugieren que los Dönmeh pueden haber representado a  un millón y medio de turcos y que eran aún más poderosos que lo que muchos creían y que se extendían a cada faceta de la vida turca.

Un influyente Dönmeh, Tevfik Rustu Arak, era amigo próximo y consejero de Ataturk y sirvió como ministro de Asuntos Exteriores de Turquía entre 1925 y 1938. Ataturk, que supuestamente era él mismo un Dönmeh, ordenó que los turcos abandonaran sus propios nombres musulmanes y árabes. El nombre del primer emperador “cristiano” de Roma, Constantino, fue borrado de la ciudad turca más grande, Constantinopla.

La ciudad fue denominada Estambul, después de que el gobierno de Ataturk en 1923 objetara el nombre tradicional. Ha habido muchas preguntas sobre el propio nombre de Ataturk, ya que “Mustafá Kemal Ataturk” era un seudónimo. Algunos historiadores han sugerido que Ataturk adoptó su nombre porque él era un descendiente de nada menos que el rabino Zevi, ¡el auto-proclamado Mesías de los Dönmeh! Ataturk también abolió el uso en Turquía de la escritura árabe y obligó al país a adoptar el alfabeto occidental.

La Turquía moderna: un estado sionista secreto controlado por los Dönmeh

Las presuntas fuertes raíces judías de Ataturk, información que ha sido suprimida durante décadas por un gobierno turco que prohibió cualquier crítica hacia el fundador de la moderna Turquía, comenzaron a salir a la superficie, primero, sobre todo fuera de Turquía, y en publicaciones escritas por autores judíos.

El libro de 1973 Los Judíos Secretos, del rabino Joachim Prinz, sostiene que Ataturk y su ministro de Finanzas Djavid Bey, eran ambos comprometidos Dönmeh y que ellos estaban en buena compañía porque, “demasiados de los Jóvenes Turcos en el recién formado Gabinete revolucionario rezaban a Alá, pero tenían su verdadero profeta (Sabbatai Zevi, el Mesías de Esmirna)”.

Se dice en The Forward del 28 de Enero de 1994, que Hillel Halkin escribió en The New York Sun que Ataturk recitaba la plegaria judía Shemá Yisrael (“Oye, oh, Israel”), diciendo que era “mi rezo también”. Dicha información está sacada de una autobiografía escrita por el periodista Itamar ben-Avi, que afirma que Ataturk, entonces un joven capitán del ejército turco, reveló que él era judío en una barra de hotel de Jerusalén una noche lluviosa durante el invierno de 1911. Además, Ataturk asistió a la escuela básica Semsi Effendi en Salónica, dirigida por un Dönmeh llamado Simon Zevi.

Ataturk

Ataturk (en el centro) acompañado por presuntos miembros de los Dönmeh

Halkin escribió en el artículo del New York Sun acerca de un correo electrónico que recibió de un colega turco: “Ahora sé –y no tengo la menor duda– que la familia del padre de Ataturk era en efecto de linaje judío”. Fue Ataturk y el apoyo de los Jóvenes Turcos al sionismo, la creación de una patria judía en Palestina, después de la Primera Guerra Mundial y durante el dominio nacionalsocialista en Europa, lo que atrajo a Turquía hacia Israel y viceversa.

Un artículo en The Forward del 8 de Mayo de 2007 reveló que los Dönmeh dominaron entre los dirigentes turcos, “del Presidente abajo, así como diplomáticos claves… y una gran parte de las élites militares, culturales, académicas, económicas y profesionales de Turquía… mantuvieron a Turquía fuera de una alianza con Alemania durante la Segunda Guerra Mundial y privaron a Hitler de una ruta turca hacia los yacimientos petrolíferos de Bakú”. En su libro The Dönmeh: Jewish Converts, Muslims Revolutionaries and Secular Turks, el profesor Marc David Baer escribió que muchos avanzaron a posiciones elevadas en las órdenes religiosas sufíes.

Israel siempre ha estado poco dispuesto a describir la masacre turca de los armenios en 1915 como “genocidio”.  Siempre se ha creído que la razón de la reticencia de Israel era no trastornar los cercanos lazos militares y diplomáticos de Israel con Turquía. Sin embargo, están siendo descubiertas nuevas pruebas de que el genocidio armenio fue en gran parte el trabajo de los dirigentes Dönmeh de los Jóvenes Turcos.

Historiadores como Ahmed Refik, que sirvió como oficial de Inteligencia en el ejército otomano, afirmaron que el objetivo de los Jóvenes Turcos era destruir a los armenios, que eran cristianos en su mayoría. Los Jóvenes Turcos, bajo la dirección de Ataturk, también expulsaron a los cristianos griegos de las ciudades turcas e intentaron cometer un genocidio a escala más pequeña de los asirios, que eran también principalmente cristianos. Un Joven Turco de Salónica, Mehmet Talat, fue el funcionario que implementó el genocidio de los armenios y asirios. Un mercenario venezolano que sirvió en el ejército otomano, Rafael de Nogales Méndez, anotó en sus anales del genocidio armenio que Talat era conocido como el “hebreo renegado de Salónica”. Talat fue asesinado en Alemania en 1921 por un armenio cuya familia entera se perdió en el genocidio ordenado por el “hebreo renegado”.

Algunos historiadores del genocidio armenio creen que los armenios, conocidos como buenos hombres de negocios, fueron puestos en el punto de mira por los Dönmeh, que tenían grandes conocimientos comerciales, porque aquéllos eran considerados como competidores comerciales. No es, por lo tanto, el deseo de proteger la alianza turco-israelí lo que ha hecho que Israel evite cualquier interés en buscar los motivos detrás del genocidio armenio, sino el conocimiento de Israel y de los Dönmeh de que fueron los dirigentes Dönmeh de los Jóvenes Turcos los que asesinaron no sólo a miles de armenios y asirios sino que también acabaron con las costumbres y formas musulmanas tradicionales de Turquía.

El conocimiento de que fueron los Dönmeh, en una alianza natural con los sionistas de Europa, los responsables de las muertes de cristianos armenios y asirios, de la expulsión de Turquía de los cristianos ortodoxos griegos, y de la erradicación cultural y religiosa de tradiciones islámicas turcas, haría surgir en la región una nueva realidad. En vez de chipriotas griegos y turcos viviendo en una isla dividida, armenios preparándose para una vendetta contra los turcos, y griegos y turcos peleándose por territorios, todos estos pueblos atacados por los Dönmeh se darían cuenta de que tuvieron un enemigo común, que fue su verdadero perseguidor.

Mapa-Oriente-Medio

Mapa de Oriente Medio, campo de influencia de los Dönmeh

Desafiando al Gobierno Dönmeh: La batalla de Turquía contra el Ergenekon

Es la purga de los adherentes kemalistas de Ataturk y su régimen secularista Dönmeh la que está detrás de la investigación de la conspiración Ergenekon en Turquía. La descripción de Ergenekon se corresponde en su totalidad con la presencia de los Dönmeh en la jerarquía diplomática, militar, judicial, religiosa, política, académica, comercial y periodística de Turquía.

Ergenekon intentó detener las reformas instituidas por sucesivos líderes turcos no-Dönmeh, incluyendo la reintroducción de costumbres y rituales islámicos turcos tradicionales, planeando una serie de golpes, algunos exitosos como el que depuso al gobierno islamista de Refah (Bienestar) del Primer Ministro Necmettin Erbakan en 1996, y algunos fracasados, como la Operación Sledgehammer, que estaba destinada a deponer al Primer Ministro Recep Tayyip Erdogan en 2003.

Algunos reformistas inclinados al islamismo, incluidos el Presidente turco Turgut Ozal y el Primer Ministro Bulent Ecevit, murieron en circunstancias sospechosas. El depuesto Primer Ministro democráticamente elegido Adnán Menderes fue ahorcado en 1961, después de un golpe militar.

Los políticos y los periodistas estadounidenses, cuyo conocimiento de la historia de países como Turquía y el precedente Imperio otomano es con frecuencia muy deficiente, han pintado la fricción entre el gobierno de Israel y el gobierno turco del Primer Ministro Erdogan como basada en el cambio de Turquía hacia el islamismo y el mundo árabe.

Lejos de ello, Erdogan y su Partido de Justicia y Desarrollo (AKP) parecen haber visto finalmente un modo de liberarse de la dominación y la crueldad de los Dönmeh, ya sea en la forma de seguidores kemalistas de Ataturk o intrigantes y conspiradores nacionalistas en Ergenekon.

Pero con el “Día de la Independencia” de Turquía ha llegado la dura crítica a los Dönmeh y sus aliados naturales en Israel y el lobby de Israel en Estados Unidos y Europa. Turquía, como miembro de la Unión Europea, estaba bien para Europa mientras los Dönmeh permanecieran al cargo y permitieran que la riqueza de Turquía fuera saqueada por banqueros centrales como ha ocurrido en Grecia.

Cuando Israel lanzó su sangriento ataque contra el barco turco de ayuda a Gaza el Mavi Marmara, el 31 de Mayo de 2010, la razón no era tanto apartar el barco del bloqueo israelí de Gaza. La brutalidad de los israelíes al disparar a turcos desarmados y a un turco-estadounidense, algunos a boca de jarro, según un informe de Naciones Unidas, indicó que Israel estaba motivado por algo más: La venganza y desquite por la represalia del gobierno turco contra Ergenekon, la purga del ejército turco y de los principales líderes de Inteligencia de los Dönmeh y la reversión de las políticas religiosas y culturales anti-musulmanas establecidas por el hijo favorito de los Dönmeh, Ataturk, aproximadamente noventa años antes. En efecto, el ataque israelí contra el Mavi Marmara fue en venganza por el encarcelamiento por parte de Turquía de varios oficiales militares superiores, periodistas y académicos turcos, todos acusados de ser parte del complot de Ergenekon para derrocar al gobierno del AKP en 2003.

Escondido en el complot del golpe Ergenekon, está el hecho de que los Dönmeh y Ergenekon están relacionados por su historia al ser kemalistas, fervientes laicistas, pro-israelíes y pro-sionistas. Con los temperamentos ahora caldeándose entre Irán por un lado e Israel, Arabia Saudí y Estados Unidos por otro, como resultado de una dudosa afirmación por parte de la aplicación de la ley estadounidense en cuanto a que Irán estaba planeando realizar el asesinato del embajador Saudita ante Estados Unidos en suelo estadounidense, la relación cercana y antigua aunque sigilosa entre Israel y Arabia Saudí está saliendo a un primer plano. La conexión israelí-saudita había florecido durante la Operación Tormenta del Desierto, cuando ambos países fueron el blanco de los misiles Scud de Sadam Hussein.

Lo que sorprenderá aún más a aquellos que pueden estar ya sorprendidos acerca de la conexión Dönmeh con Turquía, es la conexión Dönmeh con la Casa Saud en Arabia Saudí.

Wahhab

Muhammad ibn-Abdul Wahhab

Un informe ultra-secreto de la Mukhabarat iraquí (Dirección General de Inteligencia Militar), “La aparición del Wahabismo y sus raíces históricas”, datado en Septiembre de 2002 y publicado el 13 de Marzo de 2008 por la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA) estadounidense en su versión traducida al inglés, apunta a las raíces Dönmeh del fundador de la secta wahabita saudita del Islam, Muhammad ibn-Abdul Wahhab. Gran parte de la información está sacada de las memorias de un tal “Mr. Humfer” (como está escrito en el informe de la DIA; “Mr. Hempher”, como lo ha escrito el registro histórico), un espía británico que usó el nombre Mohammad, que afirmaba ser un azerí que hablaba turco, persa y árabe y que entró en contacto con Wahhab a mediados del siglo XVIII con una visión de crear una secta del Islam que finalmente daría origen a una rebelión árabe contra los otomanos y prepararía el terreno para la introducción de un Estado judío en Palestina.

Las memorias de Humfer son contadas por el escritor y almirante otomano Ayyub Sabri Pashá en su obra de 1888 “El Comienzo y la Difusión del Wahabismo”. En su libro The Dönmeh Jews, D. Mustafa Turan escribe que el abuelo de Wahhab, Tjen Sulayman, era realmente Tjen Shulman, un miembro de la comunidad judía de Basora, Iraq.

El informe de Inteligencia iraquí también declara que Rifat Salim Kabar, en su libro The Dönmeh Jews and the Origin of the Saudi Wahhabis, revela que Shulman finalmente se estableció en el Hejaz, en el pueblo de Al-Ayniyah, en lo que es ahora Arabia Saudita, donde su nieto fundó la secta wahabita del Islam. Asimismo, dicho informe declara que Shulman había sido desterrado de Damasco, El Cairo y La Meca por su “charlatanería”. En el pueblo, Shulman engendró a Abdul Wahhab.

El hijo de Abdul Wahhab, Muhammad, fundó el moderno wahabismo. El informe iraquí también hace algunas asombrosas afirmaciones sobre la familia Saud. Cita al libro de Abdul Wahhab Ibrahim al-Shammari, El Movimiento Wahabita: La Verdad y las Raíces, que declara que el rey Abdul Aziz ibn-Saud, el monarca del primer reino de Arabia Saudí, descendía de Mordechai bin-Ibrahim bin-Moishe, un comerciante judío también de Basora. En Nejd, Moishe se integró a la tribu Aniza y cambió su nombre a Markhan bin-Ibrahim bin-Musa. Finalmente, Mordechai casó a su hijo, Jack Dan, que se convirtió en Al-Qarn, con una mujer de la tribu Anzah del Nejd. De esa unión nació la futura familia Saud.

El documento de Inteligencia iraquí revela que el investigador Mohammad Sakher fue el objetivo de un contrato saudita para un golpe de asesinato por su examen de las raíces judías de los Saud. En el libro de Said Nasir, La Historia de la Familia Saud, se afirma que en 1943 el embajador saudita ante Egipto, Abdullah bin-Ibrahim al-Muffadal, pagó a Muhammad al-Tamami para fabricar un árbol genealógico que mostrara que los Saud y los Wahhab eran una familia que descendía directamente del profeta Mahoma.

Al comienzo de la Primera Guerra Mundial, un oficial judío británico de India, David Shakespeare, se reunió con Ibn-Saud en Riad, y más tarde condujo un ejército saudita que derrotó a una tribu opuesta a Ibn-Saud. En 1915 Ibn-Saud se reunió con el enviado británico a la región del Golfo, Bracey Cocas. Cocas hizo la siguiente oferta a Ibn-Saud: “Creo que ésta es una garantía para su supervivencia, al igual que está en el interés de Gran Bretaña que los judíos tengan una patria y una existencia, y los intereses británicos son, por supuesto, en vuestro propio interés”. Ibn-Saud, el descendiente de los Dönmeh de Basora, respondió: “Sí, si mi reconocimiento significa tanto para usted, reconozco mil veces el conceder una patria a los judíos en Palestina u otra parte que Palestina”.

Balfour

La llamada Declaración Balfour

Dos años más tarde, el secretario británico de Exteriores Lord Balfour, en una carta al barón Walter Rothschild, un líder de los sionistas británicos, declaró: “El gobierno de Su Majestad ve favorablemente el establecimiento en Palestina de un hogar nacional para el pueblo judío”. El trato tenía el apoyo tácito de dos de los principales actores en la región, ambos descendientes de los Dönmeh judíos que apoyaban la causa sionista: Kemal Ataturk y Ibn-Saud. La actual situación en el Oriente Medio debería ser vista bajo esta luz, pero la historia de la región ha sido purgada por ciertos intereses religiosos y políticos por razones obvias.

Después de la Primera Guerra Mundial los británicos facilitaron la llegada al poder del régimen de los Saud en las antiguas provincias de Hejaz y Nejd del Imperio otomano. Los Saud establecieron el wahabismo como la religión estatal del nuevo reino de Arabia Saudí y, al igual que los kemalistas Dönmeh en Turquía, comenzaron a moverse contra otras creencias y sectas islámicas, incluidos sunitas y chiítas.

Los wahabitas Saud llevaron a cabo lo que los kemalistas Dönmeh fueron capaces de conseguir en Turquía: un fracturado Oriente Medio que estaba maduro para los designios imperialistas occidentales y que puso los fundamentos para la creación del Estado sionista de Israel.

Los Estados profundos y los Dönmeh

Durante dos visitas a Turquía en 2010, tuve la oportunidad de hablar del “Estado profundo” de Ergenekon con importantes funcionarios turcos. Fue más que evidente que las discusiones sobre la red Ergenekon y sus conexiones “extranjeras” son un tema altamente sensible. Sin embargo, también un funcionario turco de política exterior de alto nivel me confesó que había otros “Estados profundos” en naciones circundantes, y en Egipto. Arabia Saudí, Jordania, Siria… fueron mencionados por su nombre.

Considerando los vínculos entre Ergenekon y los Dönmeh en Turquía y los cercanos vínculos de Inteligencia y militares entre los Saud, descendientes de los Dönmeh, y los wahabitas en Arabia, los informes de cercanos vínculos entre el expulsado Presidente egipcio Hosni Mubarak y su jefe de Inteligencia Omar Suleiman y el gobierno de Binyamin Netanyahu en Israel pueden ser vistos bajo una luz completamente nueva… Y esto explicaría el apoyo de Erdogan a la revolución de Egipto: en Turquía, fue una revolución democrática la que frenó la influencia de los Dönmeh.

La influencia de los wahabitas salafistas en el nuevo gobierno de Libia también explica por qué Erdogan fue inteligente al establecer relaciones con los rebeldes con sede en Benghazi para ayudar a suplantar la influencia de los wahabitas, los aliados naturales de sus enemigos, los Dönmeh (Ergenekon) de Turquía.

Erdogan

Recep Tayyip Erdogan

El deseo de Erdogan de aclarar el registro histórico restaurando la historia purgada por los kemalistas y los Dönmeh, le ha atraído acerbas declaraciones por parte del gobierno de Israel en cuanto a que él es un neo-otomano que está absorto en la formación de una alianza con la Hermandad Musulmana en los países árabes. Claramente, los Dönmeh y sus hermanos sionistas en Israel y en otras partes están preocupados por el revisionismo histórico en cuanto a los Dönmeh y los sionistas, incluido su papel en el genocidio armenio y asirio, y su negación del genocidio siendo expuesta.

En Egipto, que fue una vez un reino otomano, fue una revolución popular la que echó abajo lo que puede haber equivalido a los Dönmeh en cuanto al régimen de Mubarak. La “Primavera Árabe” egipcia también explica por qué los israelíes fueron rápidos para matar a seis policías fronterizos egipcios muy poco después de que nueve pasajeros turcos fueron asesinados a bordo del Mavi Marmara, algunos al estilo ejecución, por tropas israelíes.

La doctrina Dönmeh es abundante en referencias a los amalecitas del Antiguo Testamento, una tribu nómada que se ordenó que fuera atacada por los hebreos desde Egipto por el dios judío para hacer espacio para los seguidores de Moisés en la región Sur de Palestina. En el bíblico Libro de los Jueces, Yahvé ordena sin éxito a Saúl: “Ahora anda y golpea a Amalek y dedícate a la destrucción de todo lo que ellos tienen. No les salves la vida sino que mata tanto a hombres como mujeres, y niños, bueyes, y ovejas, camellos y burros.”

Los Dönmeh, cuya doctrina está también presente entre los hasídicos y otras sectas ortodoxas del judaísmo, parecen no tener ningún problema en sustituir a los armenios, asirios, turcos, kurdos, egipcios, iraquíes, libaneses, iraníes y palestinos, por los amalecitas al llevar a cabo sus asaltos militares y pogroms.

Con los gobiernos reformistas en Turquía y Egipto mucho más dispuestos a examinar el trasfondo de aquellos que han dividido al mundo islámico –Ataturk en Turquía y Mubarak en Egipto– los Saud son probablemente muy conscientes de que es sólo cuestión de tiempo antes de que sus vínculos con Israel, tanto modernos como históricos, sean totalmente expuestos. Tiene sentido que los Saud hayan tenido éxito al diseñar un dudoso complot que involucraba a agentes del gobierno iraní tratando de asesinar al embajador Saudita ante Washington en un restaurante de Washington DC sin nombre. El informe de Inteligencia iraquí podría haber estado refiriéndose a los sionistas y a los Dönmeh cuando declaraba: “se esfuerza por… matar musulmanes, destruir y promover disturbios”. De hecho, el informe de Inteligencia iraquí se estaba refiriendo a los wahabitas.

Con la nueva libertad en Turquía y Egipto para examinar sus pasados, hay más razón para que Israel y sus partidarios, así como para que los Saud supriman las verdaderas historias del Imperio otomano, la Turquía secular, los orígenes de Israel y la Casa Saud.

Con diversos actores que ahora andan buscando indirectamente la guerra con Irán, la verdadera historia de los Dönmeh y su influencia en los acontecimientos pasados y actuales en el Oriente Medio se hacen más importantes.

© Wayne Madsen 2011

Fuente: http://www.dogmacero.org

Fuente original (en inglés): http://www.strategic-culture.org/


[1] Madsen es periodista de investigación, escritor y columnista de agencia, así como miembro de la Society of Professional Journalists (SPJ) y del National Press Club

Sting y su mensaje en la botella

The Police

Sting (concierto en Nueva York con The Police, 2007)

A veces se tiene la impresión de que los artistas que interpretan música rock o pop no son demasiado sutiles ni originales en sus letras, y que suelen recurrir a los temas más banales y corrientes de la vida cotidiana, sin que ello sea de por sí un demérito. Lo cierto es que –independientemente de la calidad de la música– hay muy buenas letras, bien escritas, que van desde la poesía o la fantasía hasta el realismo más crudo, desde lo más divertido a lo más triste, desde lo más inocente a lo más trasgresor. Además, como es evidente, siempre han existido letras “directas” de inequívoca vocación de denuncia social o política.

Sin embargo, me gustaría ahora llamar la atención sobre un factor que no siempre es fácil de observar, y es la existencia de una especie de mensaje subliminal en todas o algunas de las canciones de un artista, que se va repitiendo, consolidando o matizando a lo largo de su carrera. Sobre este asunto se ha especulado mucho y se han lanzado teorías de todo tipo, acerca de posibles contenidos ocultos, dobles lecturas o manipulación de las palabras. Por ejemplo, en una línea pseudoconspirativa, se habló en su momento de que algunas canciones de la segunda etapa de los Beatles encerraban ciertas trampas o guiños con la intención de lanzar veladamente mensajes sobre la posible muerte del Paul McCartney “original”.

Todo este panorama ha sido analizado por las mentes más escépticas y se ha visto que, detrás de tanta suspicacia, normalmente sólo se pretende crear un poco de intriga o expectación a partir de interpretaciones muy sesgadas o rocambolescas. Otra cosa bien distinta sería dilucidar qué hay detrás del fenómeno de la música pop en general desde hace más de medio siglo y su impacto e influencia sobre las generaciones más jóvenes, considerando que o bien estamos ante una mera distracción social o bien ante una maniobra de control mental masivo en toda regla. Aquí sí podríamos hablar de una intencionalidad a la hora de difundir ciertas clases de música, letras, modas, tendencias, maneras de pensar, actitudes, etc. Dicho de otro modo, las corrientes musicales modernas no habrían sido tan “espontáneas” ni “populares”, sino que habrían sido convenientemente orientadas para producir un impacto determinado. En este terreno también hay opiniones para todos los gustos, incluyendo las conspiracionistas, pero no me adentraré en él pues es un tema muy complejo y extenso, merecedor de otro artículo específico.

Lo que quisiera destacar aquí es que, al menos en unos pocos casos, podríamos admitir que ese mensaje subliminal existe, sutilmente difuminado o maquillado. Simplemente está ahí, esperando a que alguien ate los cabos y vea que esa cierta línea, discreta pero no secreta, va mostrándose en las letras de canciones de varios álbumes y que parece tener una finalidad última. A este respecto, me voy a referir en concreto a la carrera del músico, cantante, compositor y actor Gordon Matthew Sumner, mucho más conocido por el sobrenombre artístico de Sting[1], sin duda una famosa estrella de la música pop, tanto en su etapa del grupo The Police como en su larga trayectoria en solitario. Desde luego, está de más decir que fui seguidor del grupo y del artista en su día y que mi admiración sigue ahí en pie.

En cuanto al análisis de su carrera profesional, no quisiera ponerme méritos que no me corresponden, pues muchos críticos musicales han estudiado a fondo la discografía del músico británico y han comentado y escrutado las letras de sus discos, sacando a la luz sus diversas inspiraciones intelectuales, que no son pocas[2]. Por otro lado, es público y notorio el perfil activista de Sting, que se ha implicado en diversas causas sociales, ecológicas o políticas, lo cual se ha reflejado no sólo en sus canciones sino también en campañas, actos públicos o declaraciones a los medios.

No obstante, repasando su repertorio (incluidas las canciones menos comerciales) he ido viendo otras cosas bastante más sutiles y que parecen seguir un hilo temático profundo, lo que me ha inclinado a pensar que, en efecto, “algo hay”, algo que el Sting sabe y valora mucho, y que quiere trasmitir a la sociedad –no mediante proclamas directas– sino indirectamente a través de su música, que por supuesto llega a muchos millones de personas. Y ese mensaje sutil, en mi modesta opinión, estaría relacionado con cuestiones nada banales, por cierto, sino con otras de corte filosófico, esotérico o espiritual. Pero entremos ya en materia.

Police_greatestSi nos referimos a la primera etapa de The Police, con Sting junto a Stewart Copeland y Andy Summers[3], vemos que el grupo cultivó un gusto por los títulos de álbumes un poco extravagantes como Outlandos d’Amour, Reggatta de Blanc o Zenyatta Mondatta[4], pero la gran mayoría de las letras de esos primeros discos no destacan en general por ser muy originales, elaboradas o profundas. Son letras más o menos típicas, con referencias al amor, a las relaciones humanas o a la vida cotidiana. Pero ya en Reggatta de Blanc (1979) empieza a verse algo que nos llama la atención porque parece un aviso o introducción de lo que va a venir en el futuro. Se trata de su primer gran éxito internacional: Message in a bottle o el “mensaje en la botella”. O sea, un mensaje personal lanzado a las aguas y que espera ser recogido por alguien. Veamos parte de la letra de este tema[5]:

Un simple náufrago / Una isla perdida en el mar / Otro día solitario / Nadie más que yo / Más soledad / De la que un hombre puede soportar / Rescátame antes de que caiga en el desespero / Enviaré un SOS al mundo / Espero que alguien recoja / Mi mensaje en la botella /  Me levanté esta mañana / No podía creer lo que veía / Cien mil millones de botellas / Varadas en la costa / Parece que no estoy solo en la soledad / Cien mil millones de náufragos / Buscando un hogar

Vemos aquí que Sting se identifica con un náufrago en una isla solitaria y que está a punto de caer en la desesperación. Pero ¿se trata de una soledad física? Parece obvio que no estamos ante una actualización de la famosa historia de Robinson Crusoe. Creo que más bien Sting se siente solo metafóricamente por alguna potente razón que la gente desconoce. Entonces decide enviar un mensaje en la botella para que la recoja alguien y de algún modo se solidarice con él, para que le comprendan. Y al final de la canción se sorprende porque ve sobre la costa millones botellas con mensajes. Véase que no son rescatadores procedentes del mundo convencional, sino respuestas de otros náufragos como él. Si seguimos la metáfora, las botellas sólo pueden ser almas desesperadas y perdidas como la suya. Sting ya no está solo, pero necesita hacer llegar su mensaje al mundo. ¿Era esto una señal de que en adelante iba a explicar determinadas cosas ocultas en sus canciones, o sea, “mensajes en la botella”?

zenyatta

Zenyatta Mondatta

En el siguiente álbum, Zenyatta Mondatta (1980), aparece una canción cuyo título no parece decir gran cosa (De do do do de da da da = “bla, bla, bla”), y sin embargo de alguna manera pone las bases de una línea crítica que se irá repitiendo a posteriori: una cierta visión de un mundo oscuro, un mundo de engaño y opresión, en que las palabras no son lo que parecen, todo es pura palabrería. Tomemos algunos significativos fragmentos de la canción, que no requieren apenas comentario:

Bla, bla, bla / Es todo lo que te quiero decir / Bla, bla, bla / No tienen ningún sentido y todo es verdad / Los poetas, los curas y los políticos / Tienen palabras para agradecer sus posiciones / Palabras que piden a gritos tu sumisión / Y nadie está interfiriendo su transmisión / Porque cuando su elocuencia se te escapa / Su lógica te atrapa y te viola.

Por otra parte, hay que reseñar que en la última canción del disco, Shadows in the rain (“Sombras en la lluvia”) Sting parece indicarnos que cree en otras realidades que van más allá de los sentidos físicos, aunque la medicina (“el doctor”) opine que sólo son “visiones”. Estamos, en todo caso, ante una clara disyuntiva: paranoia o lucidez. Ésta es parte de la letra:

Él [el doctor] dice que sufro de alucinaciones / Sin embargo estoy seguro de que estoy sano / No puede ser una ilusión óptica / Así, ¿Cómo puedes explicar / Las sombras en la lluvia? /  Y si nos ves en la esquina / Y estamos bailando bajo la lluvia / Me uno ahí a mis amigos cuando los veo / Al otro lado del cristal de mi ventana / Sombras en la lluvia

El siguiente álbum de The Police, de 1981, ya tiene un título con toda una declaración de intenciones: Ghost in the machine (“El espíritu –o fantasma– en la máquina”)[6]. Las letras se van haciendo progresivamente más íntimas o profundas, y aparte de tocar temáticas sociales, ya muestran un marcado mensaje espiritual, basado en la búsqueda de verdades o respuestas más allá del mundo físico que nos rodea y nos oprime. En este álbum cabe destacar una canción-emblema, Spirits in the material world (“Espíritus en el mundo material”), un tema que deja pocas dudas acerca del pensamiento de Sting. He aquí parte de su letra:

No hay solución política / A nuestra problemática evolución / No tengo fe en la Constitución / No hay revolución sangrienta [que valga] / Nuestros así llamados líderes hablan / Con palabras que tratan de encerrarte / Para subyugar a los mansos / Pero es la retórica del fracaso / ¿Dónde está la respuesta? / Viviendo el día a día / Si es algo que no podemos comprar / Debe haber otro camino

Entretanto, el estribillo repite constantemente Somos espíritus en el mundo material. Vemos que Sting vuelve a incidir en la falsedad de los continuos discursos que tratan de engañar a la gente[7], pero deja claro que no hay soluciones ni revoluciones políticas que nos saquen de ahí. Además, dice abiertamente que no cree en la Constitución (y tal vez podríamos equiparar este concepto a “democracia”). Al final, se produce una paradoja; frente a un músico ciertamente implicado en causas políticas y sociales (“el mundo real”), vemos una propuesta que habla de “otro camino”: espíritus en el mundo material. ¿Se puede ser más sutilmente directo?

The_Police

The Police en la gira de reencuentro de sus tres miembros (2007), tras 25 años de separación

Y en el mismo álbum, tenemos otras dos perlas igual de interesantes, que muy posiblemente deben leerse en clave metafórica. En primer lugar, está Invisible Sun (“Sol invisible”), que oficialmente está inspirada en el conflicto de Irlanda del Norte, todavía muy candente a inicios de los 80. No obstante, al leer parte de la letra, vemos una reacción furibunda contra la negra realidad que proviene de la autoridad, en tanto que la esperanza proviene de un “Sol invisible”.

No quiero pasar mi tiempo en el infierno / Mirando a las paredes de la celda de una cárcel / Ni siquiera quiero jugar el papel / De una estadística en una gráfica del gobierno / Ha de haber un sol invisible / Da calor a todo el mundo / Ha de haber un sol invisible / Que nos da esperanza cuando acaba el día / Y solo van a cambiar este lugar / Matando a todo el mundo de la raza humana / Me matarían por un cigarrillo / Pero aún no quiero morir

Para los expertos, la canción describía el paisaje desolador de la violencia urbana (y cotidiana) del Ulster, pero se puede suponer sin dificultad que Sting va más allá con sus referencias a la raza humana, planteando que sólo un sol invisible traerá la esperanza. ¿A qué sol que no se puede ver se refería Sting?

En segundo lugar, es realmente llamativo el tema Secret Journey (“Viaje secreto”), muy poco conocido, pero muy bello musicalmente y con una letra completamente volcada al plano espiritual. No en vano, es sabido que dicha letra estuvo inspirada en los escritos de uno de los principales esoteristas del siglo XX: Georges Gurdjieff. La reproduzco en su mayor parte:

En un viaje secreto / Conocí a un hombre santo / Su ceguera era su sabiduría / Soy un hombre de tal soledad / Y mientras el mundo giraba / Se envolvía en dolor / Esto parece que no te toca / Él apuntó a la lluvia / Verás la luz en la oscuridad / Encontrarás algo de sentido en esto / Y cuando hayas hecho tu viaje secreto / Encontrarás el amor que perdiste

Los críticos consideran éste uno de los típicos temas “oscuros” de Sting. Aquí vemos una vez más la insistencia del músico inglés en considerarse un hombre solo que busca una cierta respuesta. El hombre santo al que recurre es ciego, no ve la luz (¿un guiño vinculado a Invisible Sun?), pero posee la sabiduría. Y casi podemos intuir que el “viaje secreto” podría ser un camino de iniciación, de carácter espiritual o esotérico. ¿Cómo interpretar sino, ver la luz en la oscuridad, encontrar sentido a esto y recuperar el amor perdido? Y muy probablemente ese amor no es un viejo romance sino algo mucho más profundo…

synchronocity

Synchronicity

Si saltamos ya al último álbum de The Police, Synchronicity (1983), vemos que Sting abraza en su tema inicial las teorías de Carl Jung sobre un efecto paranormal o un tipo de energía psíquica que la ciencia oficial no reconoce: la sincronicidad. Con esta canción Sting apoya la visión de que existen conexiones profundas entre hechos aparentemente aislados y que dichas conexiones se establecen en un ámbito extrasensorial y sin relación directa causa-efecto. Una vez más, Sting desafía las creencias científicas y se sitúa en un plano que va más allá de la realidad física observable e interpretable (de cierta manera). He aquí parte de la letra:

Un principio de conexión / Vinculado a lo invisible / Casi imperceptible / Algo inexpresable / Ciencia invulnerable / Lógica tan inflexible / Causalmente conectable / Sin embargo, nada es invencible / Si compartimos esta pesadilla / Entonces podemos soñar / El Spiritus mundi [espíritu del mundo] / Si actúas como piensas / El eslabón perdido / Sincronicidad / Cae una estrella, una llamada de teléfono / Todo se junta / Sincronicidad / Es tan profundo, tan amplio / Tu interior / Sincronicidad

Pero la canción que más éxito tuvo en este álbum y que ha sido repetidamente malinterpretada es Every breath you take (“Cada vez que respiras”). Bajo una melodía agradable y una letra basada en una supuesta relación de amor, se esconde una intención que el propio Sting tuvo que desvelar en una entrevista. Así, todo el mundo –crítica incluida– vio una canción que hablaba de un cierto amor posesivo u obsesivo, tal vez contaminado por los celos. Pero Sting dijo en su momento que este tema debía leerse de otra manera; y lo cierto es que no hay que darle muchas vueltas para descubrir esa cara siniestra:

Cada vez que respiras / Cada movimiento que haces / Cada vínculo que rompes / Cada paso que das / Te estaré observando / Cada uno de los días/ Cada palabra que dices / Cada juego que juegas / Cada noche que te quedas / Te estaré observando / Oh, no puedes ver / Que tú me perteneces / Cómo sufre mi pobre corazón con cada paso que das

¿Lo pillan, no? Sting introduce en la canción algún elemento “romántico”, pero el mensaje es claro y contundente: observación, control, dominio, posesión. ¿Por parte de quién? ¿Y quién o quiénes son los poseídos?

Tras este último álbum con The Police, Sting emprendió su carrera en solitario y siguió cultivando sus múltiples intereses intelectuales y espirituales que regularmente fueron apareciendo en los sucesivos álbumes, muy en particular hasta Brand New Day (1999), si bien todavía apreciamos algunos fogonazos de esa línea en discos posteriores hasta el momento actual.

Blue turtles

The dream of the blue turtles

Ya en el álbum de 1985 The dream of the blue turtles (“El sueño de las tortugas azules”) Sting retoma la clave de Every breath you take y le da la vuelta en el tema principal If You Love Somebody Set Them Free (“Si quieres a alguien, libéralo”). Aquí el músico británico nos habla de que el amor verdadero y la libertad están completamente unidos, e introduce subliminalmente el tema del apego (“posesión”) como factor contrario al amor, lo cual vuelve a conectar con los males derivados de la obsesión por el mundo material.

Si es un espejo lo que quieres, mírate a los ojos / O un chivo expiatorio, alguien para menospreciar / O un prisionero en la oscuridad / Atado con cadenas que no puedes ver / O una bestia en una jaula dorada / Esto es todo lo que algunas personas quieren ser / Si quieres a alguien, libéralo / No puedes controlar un corazón independiente / No puedes arrancar a aquel que amas / Siempre condicionado a creer que no podemos vivir / No podemos vivir aquí y ser felices con menos / Tanta riqueza, tantas almas / Todo lo que vemos, lo queremos poseer.

Pasando ya al siguiente disco, Nothing like the Sun (“Nada como el Sol”) es muy destacable el tema History will teach us nothing (“La historia no nos enseñará nada”), en el cual Sting reincide en la visión pesimista de la realidad, proyectada hacia el pasado, como si no hubiera existido nunca felicidad o libertad en el devenir histórico de la humanidad. Veamos la letra:

Si buscamos consuelo en las prisiones del pasado distante / Nos dicen que la seguridad en los sistemas humanos siempre durará / Las emociones son la vela y la fe ciega es el mástil / Sin un soplo de verdadera libertad vamos rápidamente hacia ninguna parte / Si dios está muerto y un actor interpreta su papel / Sus palabras de miedo encontrarán un camino en tu corazón / Sin la voz de la razón cada fe es su propia maldición / Sin la libertad de las cosas pasadas, las cosas sólo pueden empeorar / Más tarde o más temprano, como el primer día del mundo / Más tarde o más temprano, aprenderemos a deshacernos del pasado / Nuestra historia es un catálogo de crímenes / Los sórdidos y poderosos arquitectos del tiempo / La madre de la invención, la opresión de los apacibles / El constante miedo a la escasez, la agresión es su criatura

Nothing like the sun

Nothing like the Sun

También cabe citar otro tema de gran intimidad cuya música no es de Sting sino del músico alemán Hans Eisler. Se trata de The Secret Marriage (“La boda secreta”), cuya letra se centra, obviamente, en una ceremonia secreta. El texto nos dice, en cambio, que en dicha boda no toman parte ninguna iglesia (o religión), ningún estado, ninguna familia, ninguna empresa… extraño matrimonio. Pero si nos alejamos del amor terrenal y somos un poco perspicaces podríamos intuir que quizás se esté hablando de un compromiso muy fuerte con algo que podría ser una sociedad iniciática o similar. De hecho, el estribillo repite estas dos frases:

El juramento de la boda secreta nunca se dice [se revela] / La boda secreta nunca puede romperse

De aquí pasamos al álbum de 1991 titulado muy expresivamente The Soul Cages (“Las jaulas del alma”), que contiene varios temas altamente significativos. En principio, la crítica nos dice que gran parte del disco está dedicado a la memoria del padre de Sting, que había fallecido recientemente. Y, en efecto, en varias canciones, se respira ese ambiente de nostalgia, dolor, tristeza y recogimiento, a partir de la vuelta a su infancia, a su Newcastle natal. No obstante, su mensaje vuelve a estar ahí en pinceladas, algunas de ellas más claras que otras. Por ejemplo, la canción que da título al álbum trata del mar, los marineros, los barcos, la pesca… pero Sting no se lanza abiertamente a la denuncia social. En vez de esto, habla insistentemente de almas enjauladas y crea un escenario entre un viejo pescador y un niño, en que ambos acometen una apuesta y si gana el niño se liberará un alma. Pero el viejo advierte:

¿Y qué gano yo en esto, cosita bonita? / ¿Por qué debería silbar cuando el pájaro enjaulado canta? / Si pierdes una apuesta con el rey del mar / Pasarás el resto de la eternidad en la jaula conmigo

Más adelante, tenemos la resolución:

Un cuerpo yace en el patio del pescador / Como el costado de un buque desgarrado por un iceberg / Un alma menos en las jaulas de almas / Una última maldición en los labios del pescador / Nada hacia la luz, nada hacia la luz / Él soñó en un barco sobre el mar / Que le llevaría a él y a su padre / A un lugar donde nunca pudieran ser encontrados / A un lugar muy lejos de esta ciudad / Un barco de Newcastle sin carbón / Navegarían hacia la isla de las almas

Juntando todas las piezas, parece que Sting nos indica que estamos atrapados en jaulas de almas (¿el propio cuerpo humano?), y que la verdadera liberación sólo llega con la muerte (“nadar hacia la luz”). Así pues, tenemos aquí una visión metafísica de la existencia humana, en que alguien (¿quién es realmente el viejo pescador?) se muestra interesado en no liberar las almas, mientras que Sting (posiblemente identificado con el niño) sabe que algún día se reunirá con su padre en la isla de las almas.

Y ahora pasamos al último tema del álbum, el más largo, y que también ha sido situado por la crítica en la categoría de “oscuro” o “enigmático”. Se trata de When The Angels Fall (“Cuando los ángeles caigan”). Pese a que algunos han visto aquí reminiscencias del catolicismo de Sting[8], la letra es más bien de tipo filosófico o metafísico y plantea ciertamente muchos enigmas. Veamos ahora la mayor parte de este texto:

Muy alto sobre el mundo esta noche / Los ángeles nos miran dormir / Y debajo de un puente de estrellas / Soñamos en el mantenimiento de la seguridad / Pero tal vez el sueño / nos esté soñando / Elevándose con las gaviotas / Tal vez el sueño / nos esté soñando / A horcajadas sobre el lomo de las águilas / Cuando los ángeles caigan / Sombras en la pared / En la llamada del trueno / Algo nos acecha / Cuando los ángeles caigan

Estos son mis pies / Estas son mis manos / Estos son mis hijos / Y esta es mi demanda: / Derribad a los ángeles / que los arrojen de mi vista / No quiero volver a ver / Un millón de soles en la medianoche / Sus manos están vacías / Las calles están vacías / No podéis controlarnos / Ya no podéis controlarnos más

Soul Cages

The Soul Cages

En esta canción apreciamos una línea temática que de vez cuando aparece en las canciones de Sting y que no es otra que la clásica iconografía religiosa de ángeles, demonios, cielo e infierno. Sin embargo, la lectura atenta de esta letra nos vuelve a llevar por otros derroteros que nada tienen que ver con la religión, que parece sólo una excusa para mostrar otra cosa. Siguiendo la línea siniestra y de opresión, Sting nos habla de unos ángeles que nos vigilan desde lo alto, que nos proporcionan una sensación de seguridad y que nos mantienen en un extraño sueño (“Tal vez el sueño nos esté soñando”). Este último punto nos retrotrae de inmediato a los oscuros versos de Edgar A. Poe, sobre la ilusión de la realidad física: All that you see or seem is but a dream within a dream (“Todo lo que ves o lo que parece no es más que un sueño dentro de un sueño”).

El estribillo entonces habla de la caída de los ángeles, las sombras en la pared (otra vez el tema de las sombras) y algo que nos acecha.[9] Pero nada de esto resulta agradable para Sting y al final de la canción cambia el tono lúgubre y realiza una demanda (“en nombre de sus hijos”): que los ángeles sean derribados, que sean apartados de su vista. Por otro lado, tenemos la frase “No quiero volver a ver un millón de soles en la medianoche” que resulta muy enigmática y de muy difícil interpretación. Con todo, la conclusión es clara: se producirá la inevitable caída de los ángeles y entonces dichos personajes ya no podrán controlarnos más. Además, en los últimos versos, Sting dice “cuando los ángeles caigan, (habrá) paz sobre la tierra”.

Obviamente, vistas todas las metáforas, Sting se refiere seguramente a los ángeles caídos que –en la antigua tradición judeo-cristiana– son propiamente los demonios. Por tanto, podemos entrever aquí un escenario relacionado con las más complejas teorías conspiracionistas que hablan de un control total de los hombres (ejercido dentro de un sueño o falsa realidad) por parte de unos seres superiores no precisamente buenos. En fin, en la más pura línea de Carlos Castañeda en “El lado activo del Infinito”. Sin embargo, para Sting esos ángeles ya no pueden ofrecer nada (“manos vacías, calles vacías”) y están condenados al fracaso (su caída), lo cual traerá la paz al mundo.

Saltando ya al álbum Mercury Falling (“La caída de Mercurio”), tenemos otro tema harto interesante. Se trata de Let your soul be your pilot (“Deja que tu alma sea tu piloto”), en que Sting deja bien a las claras que no es la mente –ni la ciencia– la que nos sacará de los apuros sino el alma, que es el verdadero guía (o la verdadera identidad) de cada persona. Aquí tenemos parte de la letra:

Deja que el alma sea tu piloto / Deja que tu alma te guíe / Te guiará bien / Cuando los doctores no consiguieron curarte / Cuando ningún botiquín médico te pone bien / Cuando ningún consejo te lleva al consuelo / Cuando no hay más mentiras que puedan decirte / Ni más información inútil / Y la brújula gira / La brújula gira entre en el cielo y el infierno

Toda la letra de esta canción habla de hecho de la sensación de desorientación (de ahí la metáfora de la brújula), una sensación que posiblemente padece la mayoría de la gente, que se afana por buscar respuestas en el mundo exterior. Y como nada es casualidad, Sting nos ofrece otro fragmento con un tema ya bien conocido: la ventana y lo que hay más allá de ella (o sea, la luz o la paz):

Y tus ojos se vuelven hacia el cristal de la ventana / A las luces sobre la colina / La distancia ahora te parece tan extraña / Y la oscura habitación tan silenciosa

Si ahora nos desplazamos al álbum de 1999 Brand New Day, Sting nos ofrece otra impagable muestra de su mensaje en la canción A thousand years (“Mil años”). Veamos parte de la letra.

Mil veces un millón de puertas a la eternidad / Puedo haber vivido mil vidas, mil veces / Una interminable escalera de caracol asciende / Hacia una torre de almas / Si fuesen precisos otros mil años, mil guerras / Las torres se elevarían en incontables pisos en el espacio / Podría verter otro millón de lágrimas, un millón de alientos / Un millón de nombres, pero sólo una verdad que encarar

El resto de la letra nos habla de que en esos mil años podemos ser un u otro personaje, del más grande al más insignificante, podemos conseguirlo o perderlo todo, pero Sting nos recalca que él tiene una única fe, una única creencia, algo que no cambia de ninguna manera: el amor que profesa a su amada. Visto desde un enfoque convencional estaríamos ante una bella canción de amor, pero no podemos pasar por alto que hay una clara referencia al concepto de reencarnación y de múltiples vidas que pasan por los más diversos avatares. Y frente a esta sucesión de meras apariencias, el amor se alza como única verdad eterna. Dicho de otro modo: sólo el amor existe, todo lo demás es pasajero, aparente, una ilusión. Y por cierto, cabe reseñar que muchos años antes, la cantante norteamericana Carole King escribió una canción con el mismo mensaje, pero del todo explícito: Only love is real, everything else is illusion (“Sólo es amor es real, todo lo demás es ilusión”). Lógicamente, no estaríamos hablando de nada romántico, sino metafísico…

Vamos concluyendo ya. Veamos algunos de los temas escritos por Sting en este reciente siglo: This war (“Esta guerra”) y The book of my life (“El libro de mi vida”), ambos de Sacred Love (2003) y So to speak (“Por así decirlo”), de The last ship (2013).

La canción This war puede parecer –y lo es en cierta medida– un alegato contra las guerras que ha padecido la humanidad. Pero hay mucho más, que podemos entrever en la letra:

Tienes la boca de una loba / Bajo la máscara de un inocente cordero / Dices que tu corazón es todo compasión / Pero hay una línea plana en tu cardiograma / Sí, yo soy el alma de la indiscreción / Fui maldecido con visión de rayos X / Puedo ver bien a través de las mentiras que dijiste / Cuando reías para la televisión / Hay una guerra contra nuestra democracia / Una guerra contra nuestra discrepancia / Una guerra dentro de la religión / Y lo que Jesús podría haber significado

Hay una guerra contra la madre naturaleza / Una guerra sobre los mares / Una guerra sobre los bosques / Contra los pájaros y las abejas / Hay una guerra contra la educación / Una guerra contra la información / Una guerra entre los sexos / Y cada nación

Una guerra contra nuestra compasión / Una guerra contra nuestro entendimiento / Una guerra contra el amor y la misma vida / Es la guerra que ellos están pidiendo / Haz que sea más fácil para ti / Y no hagas nada

Sacred Love

Sacred Love 

Repasando anteriores temas, vemos que se repite la idea insistente de unos “dirigentes” que aparentan ser buenos y sonrientes, pero que en realidad son otra cosa, gente sin corazón. Sting se postula como alguien que ve más allá (“visión de rayos X”) y que percibe bien la mentira y el engaño. Lo que viene luego no es la descripción de un conflicto bélico, sino de una especie de guerra total contra todo lo que nos rodea y lo que conforma nuestro mundo. Y aquí, aparte de la alusión ecológica, Sting cita explícitamente la educación, la información y la guerra de sexos. A buen entendedor, pocas palabras bastan: ninguno de los tres elementos son neutrales, sino que forman parte del campo de batalla creado intencionadamente. Pero además tal guerra incide contra lo más íntimo de nosotros: la compasión, el amor, la vida… Y los versos finales pueden resultar un poco extraños, pero tienen una lógica interna en el mensaje espiritual del músico inglés: no hay que rebelarse contra ellos; simplemente no hagas nada (o sea, abandónalos, ignóralos, no “los alimentes”…)

En The Book Of My Life, del mismo álbum, Sting se plantea realizar un examen de su vida (por entonces ya estaba en los 50) en el cual acumula enigma tras enigma en fragmentos aislados:

Aunque las páginas están numeradas / No puedo ver a dónde conducen / Pues el final es un misterio que nadie puede leer / En el libro de mi vida

Hay un capítulo de secretos y palabras que confesar / Si pierdo todo lo que poseo / Hay un capítulo sobre la pérdida y un espíritu que no morirá / Hay un capítulo sobre el amor donde la tinta nunca está seca / Hay frases servidas en una prisión que construí con mentiras / Hay historias de buena fortuna que no pudieron planearse / Hay un capítulo sobre Dios que no entiendo / Hay una promesa de Cielo e Infierno pero condenado estoy si veo

Esta canción seguramente podría entrar en la categoría de las más oscuras de Sting, e incluso él mismo remarca los conceptos de misterio y secreto sobre su propia vida. Parece que trata de decirnos que ni él mismo sabe a dónde le conducen “sus páginas”, y en realidad se hace muy complicado desvelar qué hay detrás de expresiones como “Hay frases servidas en una prisión que construí con mentiras”, o “Hay una promesa de Cielo e Infierno pero condenado estoy si veo”.

Algunos dirán que son los típicos versos pretenciosos y preciosistas a los que nos tiene acostumbrado Sting, pero viendo la repetición de las temáticas, sería muy inocente pensar que tan sólo son palabras sin fondo. Hace mucho tiempo que Sting mide muy bien lo que escribe en determinadas canciones, y se aprecia muy bien la diferencia entre las letras más o menos triviales y las quieren transmitir algún mensaje.

Finalmente, en la canción So To Speak, Sting se desata en una proclama espiritualista y abiertamente anti-científica. Quizá no sea casualidad que el álbum se llame The last ship (“El último barco”), que nos devuelve directamente al ambiente creado en The soul cages: barcos, marinos, el final de la vida, almas… En este caso la canción está construida como un diálogo entre un sacerdote (el padre O’Brian) y una chica llamada Meg. El argumento de este tema es la muerte inminente del religioso, que se niega a ser víctima del arsenal terapéutico de la medicina moderna. Veamos una parte de la letra:

Cuando te tienen atado a una bomba de aire y a una máquina de respiración / Con sus rayos X y sondas y sus pantallas de monitorización / Y te despiertan hambriento diciendo “¿Cómo te sientes?” / Y luego te atiborran de pastillas y un enema de bario

Cuando estás yaciendo como un pedazo de carne vieja sobre la mesa de operaciones / Y te cortarán y te rebanarán y te hendirán y te pincharán / Y te asarán y te quemarán y te desearán buena salud / Con su radioterapia, su quimioterapia y sabe Dios qué mas

Bien, no podemos criticar a la ciencia, aunque la lógica es débil / ¿Es realmente una vida eterna lo que deberíamos buscar? / Ese barco ha zarpado / Ese barco ya ha zarpado… por así decirlo / Nuestra misión es más que una lucha por respirar / Por unos pocos asaltos más en la lucha a muerte / Cuando nuestra misión es el amor y la compasión y la gracia / No es un test de resistencia ni una maratón / Pues el amor es el sable y el amor es el escudo / El amor es el único poder que empuñamos / Una amor eterno es todo lo que deberíamos buscar / Ese barco estará listo para navegar… por así decirlo.

Este texto no requiere de excesivas dotes de interpretación. Se aprecia bien a las claras que el personaje –un hombre espiritual– no quiere que le alarguen la vida a base de dolorosos artificios y reniega del ansia por aspirar a cierta vida eterna (se refiere a la vida física, obviamente). Y sobre la visión de la ciencia materialista-reduccionista, el ataque frontal por parte de Sting es inequívoco y manifiesto, y poco más hay que añadir. En este sentido, el mensaje de que nuestra misión es “más que una lucha por respirar” representa indudablemente la futilidad de obsesionarse con el mundo físico y con una vana idea de pervivencia (el “test de resistencia”). No estamos aquí simplemente para “vivir” porque sí y luego todo acaba. Sting vuelve a lanzar el mensaje del amor eterno (no el amor humano, sino el amor incondicional, divino) como eje y motor de la verdadera vida.

Una vez fijada esta posición, se incide en la ya conocida metáfora del barco que ha de partir, que ya está listo para navegar y que nos conduce a lo que realmente estábamos buscando. Y aquí, salvando las distancias literarias, podríamos ver una referencia directa al famoso mito del rey Arturo (el del Santo Grial), que –tras perder la vida en el combate final– es embarcado en una nave mortuoria que le conducirá al más allá, a la isla de Avalon[10].

Y ahora, regresemos al principio… ¿Cuál es el mensaje en la botella que Sting lanzó allá por 1979? Esa es una buena pregunta. Hemos visto una serie de conceptos y temas que se van repitiendo –con matices– a lo largo de los años. Ahora bien, resulta un poco complicado juntar todas las piezas del rompecabezas para obtener una imagen final. No obstante, podríamos arriesgarnos a formular una propuesta en estos términos: Somos espíritus encarnados que vivimos en un asfixiante mundo físico dominado por unos entes, personas o estamentos que nos engañan, nos explotan y nos perjudican constantemente. Pero entre tanta desgracia y apego por lo material, hay una verdad única que nos salva: el amor eterno, el que alcanzaremos plenamente a la partida del barco (esto es, tras la muerte, en el mundo espiritual). Este podría ser el mensaje que Sting ha ido construyendo desde hace casi 40 años, trasladando sus inquietudes de tipo filosófico o místico a determinadas canciones. Pero… ¿De dónde salió este mensaje y cuál era su motivación? Me es difícil aportar argumentos. Me planteo como posibilidad real que Sting sea un iniciado esotérico o bien que haya tenido contacto con sociedades mistéricas y que utilice la música como discreta vía de expresión.

En cuanto al origen exacto de esta misión mística, se me escapa, aunque se sabe que el guitarrista Andy Summers poseía una importante biblioteca de libros de ocultismo, que pudo haber sido objeto de interés de Sting allá hacia finales de los 70[11]. ¿Pudo ser esta la influencia decisiva o tal vez fue algo anterior? Probablemente nunca lo sepamos con certeza, pero lo que parece claro es que la intención del músico británico ha ido mucho más allá de componer bellas melodías.

Déjenme acabar con estos versos de The secret journey, que creo que podrían resumir el viaje emprendido por Sting:

“Verás la luz en la oscuridad, encontrarás algo de sentido en esto. Y cuando hayas hecho tu viaje secreto, encontrarás el amor que perdiste. Y cuando hayas hecho tu viaje secreto, serás un hombre santo.”

 © Xavier Bartlett 2016

Imágenes: Wikimedia Commons / Amazon


[1] La voz inglesa sting quiere decir literalmente “aguijón”. El mote surgió al inicio de su carrera musical, cuando en sus primeras actuaciones como bajista de jazz solía vestir una camiseta de rugby a rayas horizontales amarillas y negras que parecían el cuerpo de una abeja o avispa, lo que unido a sus afilados rasgos faciales, hicieron que el líder de la banda en que tocaba lo apodara aguijón.

[2] En muchas ocasiones, los críticos han echado en cara a Sting cierta presunción o pedantería en sus letras, por haberse inspirado en filósofos, escritores, intelectuales, etc.

[3] En contra de lo que cree mucha gente, no fue Sting siempre el líder carismático. El grupo lo fundó Stewart Copeland en 1977, y lo bautizó como the Police. Fue Copeland (batería) el que reunió a Sting (bajo) y al francés Henry Padovani (guitarrista), y compuso las primeras canciones del grupo. Asimismo puso a su hermano Miles como manager del grupo, lo que luego se demostró una decisión muy acertada.

[4] Títulos que algunos exegetas tradujeron, sin excesivo esfuerzo, del siguiente modo: Forajidos del amor, Reggae de blancos y En el cenit del mundo.

[5] A lo largo del artículo, y para mayor comodidad del lector, ofreceré sólo la versión traducida del inglés de las letras de las canciones.

[6] Título inspirado en una obra del filósofo Arthur Koestler.

[7] Para reforzar este mensaje, otra canción –Too much information– repite constantemente el estribillo: “demasiada información corriendo por mi cerebro, demasiada información que me vuelve loco”. Y vale la pena recalcar que está canción se sitúa en la era anterior a los PC, a los teléfonos móviles y a Internet…

[8] Desde hace tiempo, él se declara agnóstico y no seguidor de ninguna religión, aunque sí de corrientes espirituales hinduistas. También es practicante habitual de yoga y de meditación.

[9] El verbo original en inglés es “to haunt”, que puede traducirse por acechar, acosar, perseguir o encantar.

[10] De hecho, el mito del barco funerario que conduce el alma del difunto al más allá se remonta, como es sabido, a los faraones del antiguo Egipto.

[11] En la autobiografía de Sting, éste alude a Summers como un hombre culto, con esa biblioteca preferentemente orientada al ocultismo. (Dato extraído del libro The Police, de J. Sardà y C. Welch, ed. Robinbook, pág. 96.)

Un alegato (diferente) contra la globalización

Me complace incluir aquí por primera vez un artículo del investigador independiente italiano Yuri Leveratto, del cual ya había publicado dos materiales en mi otro blog La otra cara del pasado,  centrado en este caso en el controvertido asunto de la globalización.

Para los que no lo conozcan, Yuri -que desde hace años vive en Sudámerica- es un hombre polifacético, con muchos intereses, un poco al estilo de los sabios y artistas italianos del Renacimiento. Por este motivo, escribe sobre varios temas, muy en especial de antropología, historia y arqueología, y sobre todo no se casa con nadie, exponiendo su visión personalísima, que no necesariamente es oficialista pero tampoco alternativa. Lo que salta a la vista, conociendo someramente su trabajo, es que Yuri trata de ser una persona coherente, que se informa y se documenta bien y luego expone los temas a partir de sus principios o valores, que por supuesto podemos o no compartir.

El artículo en cuestión es un enfoque muy crítico hacia el concepto de globalización (en particular, hacia unas determinadas estrategias de globalización), pero no desde las habituales posiciones sociales, políticas o económicas, sino desde una vertiente que podríamos considerar humanista, con una fuerte militancia cristiana que tal vez podrá provocar más de un rechazo. A este respecto, quisiera recalcar que no por adjuntar este artículo comparto necesariamente todos sus argumentos, pero sí me parece que es una visión holística muy poco común que va más allá de los consabidos intereses materiales y sólo por esto creo que merece la pena que el lector tenga acceso a este tipo de reflexiones y pueda valorarlas en su justa medida.

Las estrategias de la globalización

Para entender el complejo fenómeno de la globalización, se debe imaginar el concepto de mente y de dos brazos. La mente guía, manda y controla en modo astuto y sutil, mientras que los dos brazos cumplen las órdenes luchando cada uno por su lado, a veces entre ellos mismos, otras veces uniendo las fuerzas. Alguien podría preguntar de repente: ¿quiénes son los brazos y, sobre todo, quién es la mente?

elite_globalPara explicar las estrategias de la globalización quisiera partir de un concepto importante. Si un grupo de poder tiene un proyecto y se propone que la sociedad lo acepte, no querrá imponerlo con la fuerza, descubriendo sus cartas, sino que, disponiendo de tiempo y de medios, creará un substrato fértil de modo que aquella idea sea aceptada lentamente. Hará imprimir libros, financiará escritores y actores famosos, difundirá mensajes subliminales, apoyará campañas políticas y sociales. Después de años o incluso de decenios, aquel proyecto se habrá impuesto. Esta es la estrategia de los globalistas.

La primera y la más importante de las piezas del proyecto global es el intento de alejar a cualquier persona del planeta de sus creencias religiosas. Como sabemos, en efecto, la fe en Dios es uno de los componentes fundamentales de cada persona, ya que influye en la cultura y, por tanto, en la vida de cada ser humano.

Pero, para alcanzar este objetivo, los globalistas favorecieron a partir del siglo XIX el crecimiento y la difusión de varios movimientos que influenciaron las mentes de muchísimas personas.

En 1875, H.P. Blavatsky fundó en Nueva York la Sociedad Teosófica, una filosofía-religión que llevaría al hombre al verdadero conocimiento de Dios. Por tanto, es un concepto gnóstico, muy distinto al Cristianismo, que se basa en la humildad y en el arrepentimiento para alcanzar la salvación.

A partir de 1945 se empezó a difundir, según algunos justamente sobre las bases de la Teosofía, la New Age o Nueva Era del Acuario, una filosofía-religión compuesta por una multiplicidad de corrientes como el panteísmo, la antroposofía, el espiritismo, el yoga, el neopaganismo; todas caracterizadas por la idea de fondo de que en cada uno de nosotros hay una “partícula de Dios” y de que con el perfeccionamiento moral y el conocimiento podemos (o podremos) alcanzar “la unión con Dios” o, incluso, como sostienen algunas corrientes extremas que veremos más adelante, llegar a sustituir a Dios, ya que “Dios no existe” o, como afirmaba Nietzsche en su obra La gaya ciencia, “Dios murió”.

religionesOtro concepto básico de la New Age, que está muy bien caracterizado por el símbolo de la sociedad teosófica, es la asimilación de diferentes creencias, todas consideradas “válidas”. El símbolo teosófico está, en efecto, formado por la esvástica (a su vez símbolo de hinduismo, budismo y jainismo), por la estrella de David (símbolo de judaísmo), por la cruz ansada (símbolo axial proveniente del antiguo Egipto) y por el Om (también símbolo de hinduismo, budismo y jainismo, y a su vez del sijismo). Todos ellos están rodeados por el Uróboros, la serpiente que se muerde la cola, el eterno retorno, que es un símbolo en las culturas preabrahámicas, pero también en las culturas indígenas y suramericanas, de la vida, del eterno regenerarse.

Cuando se empieza a crear un substrato de este tipo, cuyo proceso, repito, puede durar decenios o incluso siglos, muchas personas comienzan lentamente a aceptar la idea de que la Verdad no está justamente en su religión, sino que hay otras “verdades”, todas igualmente válidas. Así, poco a poco, la idea del relativismo, o bien que “todas las religiones son iguales” porque todas “predican el amor y la paz” se abre paso en las mentes de los seres humanos.

Pero, ¿son en realidad iguales todas las religiones? ¿Todas predican el amor y todas se basan en la humildad y en la creencia de que Dios encarnó en un hombre que cargó con todos los pecados del mundo, dándonos así la posibilidad de alcanzar la salvación? No precisamente, visto que en las religiones orientales predominan conceptos diferentes, por ejemplo el del nirvana, la unión con el absoluto o el concepto mismo del panteísmo, o sea de un dios que está en todas las cosas.

Empezamos entonces a entender que para el Deísmo, uno de los conceptos que fundamentan la Masonería, Jesús es asimilable a Buda, Krisna o Zoroastro. Por tanto, se le puede considerar un sabio, un grandísimo filósofo y pensador, quizás el más grande de todos, pero en todo caso un hombre y no, como indica la creencia cristiana, el “Salvador del Mundo”, el “Verbo”, o sea “Dios Hijo”.

Cuando se pierden los verdaderos valores de la religión, entonces se forma un “vacío” que se colma automáticamente con un exceso de materialidad. Es así como el dinero y las riquezas materiales ocupan poco a poco un puesto principal dentro de la vida de las personas.

Acabamos de analizar la primera y la más importante estrategia de los globalistas extremos, útil para derrumbar el “primer muro” en cada uno de nosotros: la Fe en Dios. Una vez derrocado el “primer muro”, o incluso simplemente puesto en duda, los otros podrían caer más fácilmente.

El segundo muro que debería caer es el de la ética.

Desde la segunda mitad del siglo pasado, varios movimientos sociales y políticos fueron financiados y apoyados con el fin de hacer aceptar la idea de que el aborto es justo y de que es asimilable a un derecho. Se dio después la batalla por la eutanasia, considerando que la muerte es un “derecho” y que entonces podría ser provocada con el fin de no prolongar el sufrimiento de una persona en estado de enfermedad terminal.

Una de las últimas tendencias de la llamada cultura global es la llamada “teoría queer”, según la cual el hombre y la mujer serían en esencia iguales y que sus diferencias derivarían únicamente de diferente educación.

La filosofía queer niega entonces las diferencias sexuales. Según este concepto, no existirían ya el padre y la madre, sino “padre o madre uno” y “padre o madre dos”. Por tanto, la humanidad futura no se dividiría entre hombres y mujeres, sino que sería una humanidad de personas que elegirían quiénes querrían ser.

De acuerdo con este punto de vista, las personas del mismo sexo pueden unirse en matrimonio y adoptar niños. También son aceptadas prácticas innaturales como la subrogación gestacional (sustitución de la maternidad). Recordemos que, hoy en día, el matrimonio entre personas del mismo sexo es legal en veinte Estados soberanos (entre los cuales España, Francia y Estados Unidos) y es aceptado por religiones neopaganas (Wicca) e incluso por el Budismo (1).

Por desgracia, la UE está favoreciendo la difusión de la ideología queer, que si se propagara a nivel mundial y fuera universalmente aceptada, trastornaría completamente toda la humanidad tal como la conocemos.

eugenesia2Pero la filosofía queer no es la más preocupante de las tendencias globales en el plano de la ética. Está la ingeniería genética, la clonación humana y la eugenesia, que es el intento de perfeccionar artificialmente la especie humana. Esta última práctica, que tiene un precedente durante el nazismo, permitiría forjar una “humanidad mejor”. La última tendencia extrema de la eugenesia unida a la tecnología es el transhumanismo, que llevaría a una estrecha élite de personas a buscar incluso la inmortalidad, creyendo que pueden usurpar a Dios.

El tercer muro que debe ser derribado son las culturas nacionales únicas. Me refiero a la cultura literaria, popular, teatral, gastronómica, folclórica. En un pueblo global, las culturas locales no sirven, ya que son índice de atraso.

Considerando a todas las culturas igualmente válidas, se homogenizan las costumbres y las tradiciones, se uniforman los usos, se diluyen las diferencias entre las etnias, y se desarrolla así el juego de los poderes fuertes, que tienen justamente esto por objetivo, con el fin de vender un producto a escala mundial. Quien pierde las propias tradiciones, el modo de concebir las relaciones interpersonales y las costumbres, quien no se reconoce más en su cultura y acepta fácilmente el producto global, lo defenderá e incluso se identificará con él.

En esta última parte di a entender cuáles son los objetivos de la globalización económica. Sin embargo, este es solo un brazo de la “mente”.

exodo_refugiadosOtra manera de favorecer una gradual asimilación de las culturas es la caída de las barreras nacionales, unida a una inmigración excesiva y forzada por diferentes etnias con religiones distintas. De este modo, con la ayuda del relativismo cultural (que ya tomó posesión de muchos estratos de la sociedad) habrá un ulterior distanciamiento de la cultura y de la religión local y una gradual aceptación de diferentes etnias. En el pueblo global que surgirá, ninguno estará ya unido fuertemente a su tradición, y la cultura única prevalecerá.

Además de eso, los globalistas se aprovechan de la fuerte inmigración incontrolada en Occidente, pudiendo así contar con un substrato de personas que aceptan bajos salarios y silencian las peticiones de los trabajadores.

El cuarto muro que debería caer en cada uno de nosotros es el de la paz. Cada uno de nosotros quiere vivir en serenidad y paz con el mundo, pero esto es difícil: hay guerra, terrorismo y, en fin, caos.

A tal propósito recordemos que el lema “ordo ab chao”, que se puede traducir por “orden por el caos”, se cita en una de las obras más importantes del masón Albert Pike, “Morales y Dogma”.

A veces los dos brazos se enfrentan entre ellos, como sucedió por ejemplo en la Segunda Guerra Mundial cuando nacionalismos extremos opuestos (nazismo y comunismo) fueron subvencionados y financiados durante años con el fin de provocar la guerra y, por tanto, obtener el sucesivo dominio y control económico y cultural de los países derrotados.

La Segunda Guerra Mundial es solo un ejemplo de lo que está sucediendo hoy en el mundo y de lo que podría suceder. Los nacionalismos extremos opuestos están siendo también hoy financiados y apoyados, de manera que, enfrentándose entre ellos, se debilitan y son subyugados y dominados. Un ejemplo podría ser la desestabilización que se está llevando a cabo en África, la inmigración forzada en Occidente, que causa roces con las poblaciones locales, o las guerras internas entre las dos facciones del Islam, solo por citar los casos más conocidos.

Hemos reconocido ya las cuatro estrategias dominantes de la globalización extrema. Según esta óptica, en un mundo futuro no habría más religiones, ni guerras, ni enfermedades, ni culturas locales: una cultura global dominaría el planeta.

La realidad, en cambio, es que estamos frente a un proyecto excluyente y peligroso que esconde disimuladamente un plan estratégico basado en una idea presuntuosa: el concepto de usurpar a Dios e incluso de superarlo.

(c) YURI LEVERATTO 2015

Fuente: http://www.yurileveratto.com

Traducción de Julia Escobar Villegas
julia.escobar.villegas@gmail.com

Nota:
1-http://www.telegraph.co.uk/news/worldnews/asia/tibet/10682492/Dalai-Lama-supports-gay-marriage.html